Un equipo de investigadores de Japón obtuvo la aprobación por parte del gobierno japonés para avanzar con un experimento que les permitirá introducir células madre humanas en embriones de animales.

Ronald Parchem, profesor asistente de neurociencia en el Baylor College of Medicine en Houston, no está involucrado en la nueva investigación pero comentó que se trata de una iniciativa con potencial para proporcionar soluciones a enfermedades complejas:

“Personalmente pensé que era muy emocionante. Tiene un enorme potencial para ayudar a muchas personas que padecen una amplia variedad de enfermedades o que necesitan diferentes tipos de reemplazo de tejidos u órganos”.

Las células madre son células que se encuentran en todos los organismos pluricelulares y que pueden dividirse y formar una extensa variedad de células especializadas, además de producir otras células madre que cumplirían las mismas funciones.

Estas han sido motivo de estudio desde hace muchos años pues representan una alternativa médica potencial para curar enfermedades graves como el cáncer así como aquellas situaciones que requieran reemplazo de tejidos u órganos.

Japón ha sido uno de los países que ha hecho esfuerzos para estudiarlas. En marzo de este año, de hecho, se anunció la revocación de la prohibición de cultivar células humanas en embriones de animales luego del día 14 de existencia del embrión y trasplantarlos en el útero de otro animal.

El Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de Japón emitió unas pautas para los experimentos de creación de embriones humanos-animales que pueden ser trasplantados y llevados a término.

Hiromitsu Nakauchi, un biólogo de células madre de la Universidad de Stanford y la Universidad de Tokio, se ha mantenido en esta línea de investigación desde hace más de una década, y esta podría ser la primera aprobada según las nuevas pautas.

Entre sus primeros planes, está desarrollar embriones de ratas y ratones sin que les crezca páncreas, para posteriormente transferir las células madre pluripotentes inducidas (iPS) que deberían poder generar un páncreas humano dentro de ellos. Una vez que los embriones se desarrollen y finalmente nazcan, los científicos monitorearán su crecimiento hasta dos años luego de su nacimiento.

Nakauchi también se ha planteado experimentar con otros órganos importantes, como el hígado y los riñones humanos. De obtener éxito en esta proeza, entonces los investigadores procederán a crear órganos humanos en otros animales como cerdos. Esto con el fin de que algún día puedan utilizarse como trasplantes de órganos en personas que lo requieran.

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Limitaciones en la experimentación con células madre

A pesar de que se ha permitido continuar con la experimentación de este campo, siguen existiendo muchas dudas éticas al respecto. De hecho, este periodo de revisión de dos años es considerado clave para evaluar la evolución de estos animales.

Uno de los grandes temores del gobierno es que se desarrollen animales humanizados a partir de esta práctica. De modo que, si por ejemplo, los científicos encuentran células humanas en más del 30 por ciento de los cerebros de los roedores, deberán detener estos experimentos.

Y es que si se infiltran demasiadas células humanas en el cerebro del ratón, “ese cerebro del ratón podría tener un cambio en la cognición o la capacidad mental de alguna manera” según declaró Parchem. Sin embargo, el resultado de estos experimentos aún es incierto.

“En realidad no sabemos qué va a pasar. Nuestro entrenamiento sugiere que es muy poco probable que obtengas un mouse con cualidades humanas… Lo que puedes encontrar es que hay más pliegues en el cerebro o hay más de un tipo [cierto] del neurotransmisor”.

Es difícil de creer que el ratón híbrido pueda exhibir comportamientos humanos, siendo más probable que a nivel molecular sí presentes similitudes, aunque Nakauchi no apoya dicha hipótesis.

En un experimento previo, Nakauchi colocó células iPS humanas en un óvulo de oveja fertilizado y luego trasplantó este embrión a una oveja en la Universidad de Stanford, y el resultado no fue ninguna criatura humano-oveja. De hecho, este no llegó a término, fue destruido después de 28 días de desarrollo.

El número de células humanas cultivadas en los cuerpos de las ovejas era extremadamente pequeño, como 1 en miles o 1 en decenas de miles“, explicó Nakauchi a The Asahi Shimbun, una agencia de noticias japonesa. “A ese nivel, un animal con rostro humano nunca nacerá“.

Por el momento, solo queda esperar cómo evolucionan los embriones bajo este procedimiento. Como indicó el científico al diario japonés: “No esperamos crear órganos humanos de inmediato, pero esto nos permite avanzar en nuestra investigación basada en los conocimientos adquiridos hasta este momento“.

Referencia:

Japan approves first human-animal embryo experiments. https://www.nature.com/articles/d41586-019-02275-3

Ministry OKs study to create human pancreas in rats and mice. http://www.asahi.com/ajw/articles/AJ201907250051.html

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