Tras un meta-análisis, se descubrió que quienes asisten al mismo médico, gozan de una mejor salud.

La Sociedad Endocrina, una organización médica internacional que aborda los temas endocrinos y metabólicos, ha publicado una guía práctica clínica en la que informa que medir la cintura, la presión arterial, el colesterol, las grasas y el azúcar durante las consultas médicas ayuda a detectar a tiempo enfermedades cardíacas y diabetes.

La primera edición se publicó en 2008, sin embargo, para esta se han integrado una serie de detalles útiles para la detección temprana de estas afecciones. Asimismo, presenta recomendaciones basadas en los resultados de ensayos recientes sobre la presión arterial y los lípidos.

James L. Rosenzweig, médico del Hospital Hebreo de Rehabilitación en Boston, Massachusetts y líder del comité de redacción que desarrolló la nueva directriz, destaca el hecho de que los médicos han descuidado la medición de estos parámetros, pero eso no quiere decir que no sean importantes. En efecto, estos ayudan en la detección de problemas cardíacos y diabetes.

Además, de ser detectados, deben recomendarse cambios sustanciales del estilo de vida en los pacientes, incluyendo un cambio de dieta y un tratamiento adecuado a su condición, el cual puede influir o no ciertos medicamentos.

“Los médicos no han hecho lo suficiente para medir la circunferencia de la cintura, pero es esencial para identificar a los pacientes con riesgo metabólico antes y prevenir más casos de enfermedades cardíacas y diabetes. Hacemos hincapié en la importancia de los cambios en el estilo de vida, la dieta y el comportamiento como tratamiento de primera línea. Sin embargo, el tratamiento con medicamentos es apropiado si los objetivos no se cumplen solo con los cambios en el estilo de vida”.

¿Por qué estos datos son tan importantes?

Las enfermedades cardíacas y la diabetes tienden a aparecer cuando hay una gran cantidad de grasa a la altura del abdomen, presión arterial alta y elevados niveles de azúcar en la sangre, así como también cuando el colesterol bueno está bajo y los niveles de triglicéridos en la sangre altos. Los sujetos que cumplan con al menos tres de estos factores ya se encuentran en riesgo metabólico y son más propensos a sufrir dichas enfermedades.

Según las recomendaciones emitidas en la guía, es necesario que los médicos evalúen de manera regular a los pacientes que cumplan con tres o más factores de riesgo, así como a los que cumplen uno o dos de ellos cada tres años.

Sin embargo, no solo deben limitarse a los cinco parámetros mencionados. La evaluación también debe considerar otros factores de riesgo asociados a enfermedades cardiovasculares como el colesterol “malo”, el tabaquismo y la existencia de antecedentes familiares.

Recomendaciones puntuales de la Sociedad Endocrina

La presión arterial debe controlarse anualmente. De resultar alta, debe medirse con mayor frecuencia.

Considerando los puntos más importantes abordados por la Sociedad Endocrina en su nuevo informe, resumimos las recomendaciones más relevantes que los médicos deben seguir en las consultas con sus pacientes:

  • Medir la circunferencia de la cintura debe convertirse en una rutina durante las evaluaciones clínicas.
  • Cada año, medir la presión arterial de los pacientes. De resultar alta, esta deberá controlarse con mayor frecuencia.
  • De encontrarse los factores de riesgo en un paciente, debe recomendarse en primer lugar un cambio del estilo de vida como primer paso en su tratamiento. En el caso de los pacientes con mucha azúcar en la sangre, este debe ser el primer paso antes de la terapia con medicamentos.
  • Cuando algún paciente presente exceso de peso, debe plantearse como meta la reducción del cinco por ciento de su peso como mínimo durante el primer año al ser más propensos a riesgo metabólico.
  • Aplicar evaluación de riesgo global de 10 años para enfermedad coronaria o enfermedad cardiovascular aterosclerótica a fin de determinar el tratamiento más idóneo.

Esta guía está dirigida principalmente al tratamiento de individuos adultos con edades comprendidas entre 40 y 75 años. Sin embargo, también aplica a pacientes que se encuentren fuera de este rango de edad que puedan presentar dichos signos.

Referencia:

Clinical Practice Guidelines. https://www.endocrine.org/guidelines-and-clinical-practice/clinical-practice-guidelines