Muchos libros y películas incluyen a animales domésticos como los perros y los gatos en sus tramas, confiriéndole incluso características humanas como el habla. Sin embargo, son especies tan comunes para nosotros que podemos distinguirlos fácilmente de los retratados en la cultura popular.

Sin embargo, ¿pasa lo mismo con animales más extraordinarios mencionados en los cuentos? ¿Qué tan cultos somos en botánica como para saber si una criatura presentada en una historia existe o no en la vida real?

Narval (Monodon monoceros)

El colmillo del narval era vendido por los comerciantes a un alto precio como el colmillo de un unicornio.

Durante la Edad Media, se creía que los unicornios, esos elegantes caballos con un cuerno en el centro de su cabeza, existían. De hecho, estos cuernos estuvieron muy de moda en el mercado, y los comerciantes los vendían, como prueba de su existencia.

Sin embargo, la realidad es que la supuesta evidencia de unicornios eran los colmillos de los narvales, una especie de cetáceo muy peculiar que, de manera similar a los míticos unicornios, exhibe un extenso cuerno en su cabeza. Los vikingos los cazaban, retiraban sus colmillos y los vendían a precios elevados como cuernos de unicornio.

Pero en 1577, el explorador inglés Martin Frobisher dirigió una expedición canadiense en la que encontró un narval muerto, al cual llamó “unicornio marino”, cuyo colmillo presentó posteriormente a la reina.

La palabra ‘narval” proviene del idioma nórdico antiguo nāhvalr, y está conformada por los términos nār, que significa “cadáver”, y hvalr, equivalente a “ballena”, por lo que se traduce literalmente como “cadáver de ballena”.

Dicho término parece habérsele atribuido por su capacidad de yacer sobre el agua con la panza hacia arriba, como si de una ballena muerta se tratara, y al color moteado de su piel, similares al de un marinero muerto.

Rinoceronte (Rhinocerotidae)

Los unicornios fueron descritos en un principio como los rinocerontes por su cuerno en la cabeza.

La historia del rinoceronte está relacionada en cierta forma con la del unicornio, pues Plinio el Viejo, que escribió sobre ellos en el siglo I después de Cristo, describió a este último como sigue:

“Tiene la cabeza de un ciervo, los pies de un elefante, y la cola de un jabalí… hace un sonido profundo al bajar, y tiene un solo cuerno negro que se proyecta desde el centro de su frente”.

Curiosamente este, este también provenía de la India. De ahí que los estudiosos consideren que este personaje estaría describiendo en realidad al imponente rinoceronte, actualmente en peligro de extinción.

El primer registro histórico escrito de la aparición del rinoceronte data del siglo V antes de Cristo, cuando Ctesias, un médico griego, describió a una bestia de la India que tenía “una cabeza púrpura y un cuerno en la frente“.

Ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus)

Ornitorrinco
Los ornitorrincos lograron confundir a la comunidad científica: tienen hocico con forma de pico de pato, cola de castor y pastas de nutria.

La popular serie animada de Disney Phineas and Pherb puso de moda al ornitorrinco, un curioso animal originario de Australia y de la Isla de Tasmania. Tal como lo indica la canción que lo introduce en el programa, se trata de un mamífero semiacuático capaz de lanzar veneno para defenderse. Este puede causar un intenso dolor a los seres humanos.

Pero más allá de ser uno de los pocos mamíferos venenosos existentes, llama la atención su apariencia física, que lo hace ver más como un híbrido entre varias especies: su hocico con forma de pico de pato, cola de castor y pastas de nutria, además de que pone huevos.

La primera vez que se registró la existencia de un ornitorrinco fue en 1798, cuando el Capitán John Hunter de la Royal Navy envió una piel del animal con un boceto a Gran Bretaña, aunque los naturalistas europeos se mostraban muy escépticos al respecto.

Entre ellos, George Shaw, quien terminó por aceptar su existencia y se disculpó por su escepticismo con las siguientes palabras: “un grado de escepticismo no solo es perdonable, sino loable; y tal vez debería reconocer que casi dudo del testimonio de mis propios ojos“.

Calamar gigante (Architeuthis)

El Kraken, la famosa criatura descrita en la mitología nórdica, resultó existir en la vida real y fue descrita como lo que se conoce hoy como el calamar gigante.

Aun en nuestra época de avances en tecnología y conocimiento en general el océano sigue albergando una gran cantidad de misterio. Más aún para nuestros antepasados, por lo que no es de extrañar que existieran muchas leyendas que los involucraran, como en el caso del calamar gigante.

Los griegos, por ejemplo, tenían una diosa del mar con seis cabezas llamada Scylla, mientras que en la Bahamas tenían una criatura mitad tiburón y mitad pulpo llamada Lusca. Pero Piratas del Caribe también tuvo mucha influencia en la difusión de criaturas míticas similares a los calamares, retratando al Kraken, originario de una leyenda nórdica antigua.

Julio Verne, el reconocido autor de Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino, imaginó una criatura similar para su exitosa obra literaria en el año 1870. Sin embargo, sí existe, y sus primeros registro datan de esta misma época.

Hasta ahora, se encontrado no más de ocho especies, y su tamaño está comprendido entre 10 y 14 metros, lo que nos da una idea de lo aterrador que puede ser encontrarnos con él en el mar. ¿Qué somos los humanos frente a un edificio? ¿Qué seríamos frente a un cefalópodo de ocho brazos y dos tentáculos de ese tamaño?

Gorila (Gorilla)

Aunque pocos los crean, el gorila fue descubierto hace apenas un poco más de 100 años.

Sí, a muchos les extrañará la presencia de los primates que criaron a Tarzán en esta recopilación de animales fantásticos que resultaron reales. Pero lo cierto es que hace miles de años, incluso antes de Cristo, los exploradores contaban historias de criaturas similares a los humanos que visitaban sus campamentos.

Los gorilas eran conocidos y admirados por algunas tribus de la República del Congo. Sin embargo, para las personas que se encontraban fuera de África estos no eran más que animales mitológicos.

Y pocos lo saben, pero la existencia del gorila se corroboró apenas en 1847 cuando el físico y misionero estadounidense Thomas Staughton Savage lo describió por primera vez. Ya en la actualidad se ha encontrado que su ADN es un 98 por ciento igual al de los humanos.

Los humanos han hecho especial énfasis en conocer la historia de la Tierra, y hoy en día somos conscientes de que millones de años atrás, cuando los humanos aún no tenían ganas de aparecer, existieron criaturas impresionantes como los dinosaurios.

A pesar de ello, muchos se mantienen escépticos sobre las criaturas descritas en la mitología antigua y no tan antigua. Pero estos ejemplos nos dejan claro que podemos mantener nuestra mente un poco más abierta. De hecho, ya un estudio ha estimado que incluso más del 80 por ciento de las especies en la Tierra aún no han sido descubiertas.

Ahora bien, ¿pasará lo mismo con nosotros los humanos en un futuro? ¿Nos convertiremos en una civilización extinta como ocurrió en Atlantis? ¿Seremos la especie malvada que atentó contra su propio hogar dentro del universo y causó su propia desaparición? Solo el tiempo lo dirá. Por el momento, esperamos seguir teniendo vida en nuestro planeta para conocer más de sus secretos.

Referencias:

Narval. https://es.wikipedia.org/wiki/Monodon_monoceros

Leyendas y mitos: Calamar gigante. http://www.cepesma.org/leyendas-y-mitos/calamar-gigante/

Crónica histórica de los rinocerontes. http://sitios.itesm.mx/va/ccl/cronica1_1.html

Gorilla. https://es.wikipedia.org/wiki/Gorilla

Gorilas en la Cultura Popular. https://www.gorillas-world.com/es/gorilas-en-la-cultura-popular/