Relleno con arena en la playa de Goleta en 2010. Foto: David Hubbard.

Podríamos decir que la playa es uno de los paisajes favoritos de los seres humanos. A pesar de lo incómoda que puede resultar la arena, simplemente sentarse sobre una toalla bajo una sombrilla y observar el mar de frente puede resultar muy relajante.

Contrario a las montañas y los parques, las playas suelen ser muy concurridas y hasta se han convertido en el lugar de trabajo de muchas personas, que aprovechan la asistencia de personas para vender comida, artesanías y accesorios útiles para dicho ambiente.

Y pocos lo saben, pero para ser aptas y cómodas para el turismo, las playas suelen ser modificadas. Tal es el caso de las playas urbanas del sur de California, cuyas ciudades han aplanado las dunas, destruido la vegetación típica de dicho ecosistema y han arreglado la arena con equipos pesados para hacerlas el atractivo “natural” que son en la actualidad.

El problema es que esto ha traído como consecuencia una reducción considerable de la biodiversidad de la zona, y no solo hablamos de la vegetación, sino también a la fauna. Un informe reciente publicado en la revista Ecological Indicators ha revelado que un tercio de las playas de arena que se extienden desde Santa Bárbara hasta San Diego apenas alberga una pequeña porción de cangrejos de arena, almejas y tolvas de playa y demás organismos especializados.

Playas del sur de California despojadas de biodiversidad

Los investigadores del Instituto de Ciencias Marinas de la UC Santa Barbara (MSI), autores del artículo, aseguran que esta reducción de la biodiversidad también tiene impacto masivo en el ecosistema de playa más grande. Y de hecho, podría ser el causante de erosión, aumento del nivel del mar en los ecosistemas oceánicos y costeros circundantes.

Según Nicholas Schooler, investigador postdoctoral dentro de MSI y autor principal de esta investigación, que profundizó los estudios anteriores que asomaron las perturbaciones del aseo en la biodiversidad intermareal superior en las playas del sur de California:

“Exploramos cómo la perturbación de estas prácticas de manejo afectó a las comunidades ecológicas en diferentes escalas espaciales, incluida la de las células litorales, que son básicamente compartimentos de la costa que contienen una fuente de arena, generalmente ríos, a lo largo del transporte de arena por las olas y corrientes, y un sumidero donde sale arena del sistema, como un cañón submarino”.

Jenny Dugan, ecologista marina costera y coautora del estudio, comparó las playas de tierra firme en Los Ángeles y San Diego (Carpenter, Malibú, Santa Mónica, Redondo Beach, Huntington Beach y Carlsbad) con las Islas del Canal, que nunca han tenido vehículos circulando por ellas y nunca han sido sometidas a aseo personal.

Encontró que en estas últimas, la arena se acumula en las dunas de todos los tamaños y formas, las algas marinas se lavan en la tierra y se van acumulando en pilas sobre ella. Estas a su vez son el alimento de una amplia variedad de invertebrados, que a su vez alimentan a aves playeras y peces.

Pero en cambio, la maquinaria pesada que se emplea para recoger la basura de la arena arrastra grandes cantidades de esta, y a su vez, traen grandes cantidades de otros lugares para reponer la arrastrada por tormentas y las olas que chocan contra ella.

Observamos fuertes respuestas negativas a estas prácticas intensas y generalizadas en playas urbanas en la biodiversidad, estructura y función en todas las zonas intermareales de los ecosistemas de playa“, dijo Schooler.

Los autores señalan que la frecuencia de estas perturbaciones es mucho mayor que cualquier práctica agrícola o de manejo de tierras. De hecho, algunas de las playas californianas se asean de esta forma al menos dos veces cada día. De aquí su gran impacto sobre la biodiversidad.

Relleno con arena incorrecta

Almejas en la playa de Santa Claus. Crédito: Jenny Dugan.

Dugan señala que este impacto se ha maximizado también a causa de que las playas se rellenan con arena “incorrecta”, y muchas especies son muy sensibles al tamaño de grano de arena.

Por ejemplo, las almejas de playa requieren arena de grano fino para florecer. Pero la arena que traen los camiones para rellenar las playas luego del aseo proviene del dragado del puerto o las canteras a millas de distancia, y esta es mucho más gruesa que la idea para las almejas de larga vida y crecimiento lento.

Con esto vemos cómo algunos cambios que parecen tan insignificantes como el simple tamaño del grano de la arena de la playa puede despojar a un hábitat de su biodiversidad nativa.

Playas al borde del colapso a pesar de su resistencia

Invertebrados entre las algas de las playas urbanas. Crédito: Nicholas Schooler.

Hasta ahora, los ecosistemas de playas arenosas han sido calificados como altamente resistentes a causa del movimiento constante de agua y arena, sin embargo, esta una investigación ha revelado su vulnerabilidad.

Lo preocupante no es simplemente la caída de la diversidad de especies intermareales, sino que el ecosistema de playa urbana se ha hecho mucho más susceptible al colapso a causa de ello.

Y es que con todo lo dicho hasta ahora, cada una de las especies juega un papel importante dentro del equilibrio del mismo. Al reducirse la cantidad de invertebrados en la arena, por ejemplo, entonces habrá menos alimento para los peces y aves típicas de la zona.

Los invertebrados que habitan en la zona intermareal superior y se alimentan y refugian en algas varadas representan alrededor del 40 por ciento de la biodiversidad en las playas del sur de California, lo que nos da una idea de su importancia dentro del ecosistema.

David Garrison, director del programa en la División de Ciencias del Océano de la Fundación Nacional de Ciencias, que cofinanciaron la investigación

“Este estudio nos obligará a tomar decisiones críticas sobre si valoramos las playas bien cuidadas o los ecosistemas naturales saludables. Las aves playeras y otras especies marinas que valoramos dependen en gran medida de los recursos proporcionados por los ecosistemas prósperos”.

Ante esta nueva información los administradores de las playas urbanas, como los de la Beach Ecology Coalition se han mostrado receptivos y dispuestos a aplicar nuevas medidas para detener este deterioro.

Referencia:

The Urbanization of the Beach. https://www.news.ucsb.edu/2019/019566/urbanization-beach

No lines in the sand: Impacts of intense mechanized maintenance regimes on sandy beach ecosystems span the intertidal zone on urban coasts. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1470160X1930442X?via%3Dihub