Existe un debate de larga data sobre la medida en que el comportamiento y la ética son situacionales.

La visión clásica es que los rasgos de carácter como la honestidad y la fidelidad impulsan las acciones personales. Por el contrario, “el situacionismo” sostiene que en la práctica, lo que en algunos momentos y lugares llamamos incorrecto, en otros tiempos y lugares se consideran correctos.

Midiendo la conducta personal

A pesar de su importancia teórica y práctica, hay poco consenso académico sobre esta cuestión. A fin de nutrir este vacío, una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Texas en Austin, provee evidencia que conecta la infidelidad personal con el comportamiento profesional en 4 entornos diferentes.

Los investigadores examinaron el comportamiento profesional en 4 entornos, incluyendo directores generales y directores financieros de empresas con historial de conductas indebidas.

Para el estudio, los investigadores analizaron la conexión entre el comportamiento personal y profesional al introducir el uso de un sitio web de infidelidad matrimonial, como una medida de conducta personal.

El mayor desafío para comprender la conexión entre la conducta personal y las decisiones comerciales es que la conducta personal generalmente no se observa. Para superar ese escollo, el equipo construyó un proxy para la infidelidad conyugal personal utilizando datos de los usuarios del sitio web  Ashley Madison, un servicio en línea de citas para que las personas casadas tengan “encuentros discretos”.

A pesar de las promesas de discreción, en el año 2015, a través de un hack informático, los datos de más 36 millones de cuentas de usuario se expusieron al dominio público. Los datos generaron una atención pública generalizada, y la empresa ha confirmado públicamente que sus datos se vieron comprometidos.

Debido a que los datos son de dominio público, de la misma manera que están disponibles, y de hecho son usados por la prensa, también están disponibles para uso con fines investigativos.

Vinculo observado

Sobre esta base, los investigadores examinaron el comportamiento profesional en 4 entornos: oficiales de policía de Chicago con quejas sustanciales, asesores financieros involucrados en mala conducta, delincuentes de cuello blanco de la Comisión de Bolsa y Valores, y directores generales y directores financieros de empresas con historial de conductas indebidas; en conjunto, la muestra alcanzó a 11.235 personas.

Los investigadores analizaron la conexión entre el comportamiento personal y profesional, basados en los datos publicados de un sitio web de infidelidad matrimonial.

En las 4 configuraciones, los investigadores midieron la relación entre la mala conducta profesional y el uso personal del sitio web de infidelidades, al hacer coincidir los datos de individuos en el entorno profesional con los datos de transacciones publicadas del sitio web Ashley Madison.

Las primeras 3 configuraciones demuestran el vínculo entre el uso personal del sitio web y la mala conducta profesional. La cuarta configuración va un paso más allá y vincula la conducta personal de los directores generales y directores financieros con los negativos resultados corporativos.

En términos generales, estos hallazgos sugieren que las vidas personales y profesionales están conectadas y van en contra de la opinión común de que la ética es predominantemente situacional.

Esto respalda la visión clásica de que virtudes como la honestidad y la integridad influyen en los pensamientos y acciones de una persona en diversos contextos, y tiene implicaciones potencialmente importantes para el reclutamiento corporativo y los códigos de conducta.

Referencia: Personal infidelity and professional conduct in 4 settings. PNAS, 2019. https://doi.org/10.1073/pnas.1905329116