La transición de la escuela primaria a la secundaria es un momento crítico que se considera uno de los más difíciles para los estudiantes, debido a los ajustes ambientales, la angustia psicológica y los cambios físicos propios de la adolescencia.

Se trata de un cambio que va acompañado por una mezcla de emoción, aprehensión, curiosidad y preocupación. Para algunos estudiantes, la escuela intermedia representa un hito, un indicador de que se están acercando a la edad adulta. Al mismo tiempo, puede ser un momento que evoca ansiedad, inquietud y preocupación, lo que puede exacerbar el estrés y la adversidad experimentados durante esta etapa crítica de la vida.

Intervención psicológicamente precisa

Los estudiantes que se incorporan a la secundaria suelen luchar por encontrar apoyo social y emocional, y muchos experimentan un menor sentido de pertenencia en la escuela, lo que los desvía de sus trayectorias académicas y profesionales.

El estudio muestra que la intervención representa una forma productiva para ayudar a los niños a lidiar con la transición a la escuela secundaria de manera más efectiva y productiva.

Siguiendo esta línea, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Wisconsin en Madison, muestra que abordar de manera proactiva las ansiedades de los estudiantes con mensajes claros y rentables a principios del año escolar, puede conducir a un registro duradero de calificaciones más altas, mejor asistencia y menos problemas de comportamiento.

El estudio revela cómo una intervención psicológicamente precisa, dos actividades breves y tranquilizadoras en el aula conocidas como intervenciones, apoyó a los estudiantes en la transición hacia la escuela secundaria, lo que resultó en resultados positivos.

Los materiales de intervención enseñaron a los estudiantes que la adversidad en la escuela secundaria es común, de corta duración y que se debe a causas externas temporales y no a deficiencias personales.

Como resultado, los estudiantes lograron un mejor bienestar social y psicológico, menos ausencias e infracciones disciplinarias, así como promedios de calificaciones más altos.

Aliviando temores

Las intervenciones, en forma de ejercicios de lectura y escritura, están dirigidas a aliviar los temores de los estudiantes de sexto grado sobre “encajar” en sus nuevas escuelas, con un mensaje de que la angustia sienten que es tanto temporal como normal.

La transición a la escuela secundaria puede ser un momento que evoca ansiedad, inquietud y preocupación.

Para el estudio, los investigadores realizaron un ensayo de campo aleatorio que involucró a 1.304 alumnos de sexto grado en 11 escuelas.

El equipo pudo evidenciar que, en comparación con un grupo de control de alumnos de sexto grado que recibieron una actividad neutral de lectura y escritura, aquellos en el grupo de tratamiento experimentaron efectos posteriores a la intervención que redujo los incidentes disciplinarios en un 34 por ciento, aumentó la asistencia en un 12 por ciento y redujo el número de calificaciones reprobadas en un 18 por ciento.

Sobre la base de estos resultados, los autores señalan que la intervención representa una forma productiva y específica para ayudar a los niños a lidiar con la transición a la escuela secundaria de manera más efectiva y productiva.

Eso hace que la intervención propuesta por el equipo de investigadores sea aún más valiosa, especialmente dado su bajo precio y su capacidad de ampliarse fácilmente.

Referencia: Reappraising academic and social adversity improves middle school students’ academic achievement, behavior, and well-being. PNAS, 2019. https://doi.org/10.1073/pnas.1820317116