Aunque muchos estén acostumbrados a mostrarse alegres y proactivos en su día a día, existe una condición llamada depresión que ha aquejado a la mayoría de las personas en todo el mundo al menos una vez en su vida.

Nuestra existencia comprende una serie de sucesos que debemos enfrentar diariamente. Muchos de ellos, agradables y reconfortantes, mientras que otros pueden causarnos disgustos, frustración, estrés, tristeza, vergüenza y demás emociones que, dependiendo de la concepción de cada persona, podrían resultar en depresión.

Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 300 millones de personas han sufrido depresión, y solo en España, más de 2 millones, lo que corrobora su alta prevalencia en la población, ¿pero está claro qué es?

¿Qué es la depresión y qué la causa?

Antonio Cano, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), la definió como un trastorno en el que el afectado exhibe desinterés, pasividad, tristeza y un estado de ánimo decaído que suele afectar la alimentación y otra funciones como la concentración:

“Trastorno del estado de ánimo caracterizado por la falta de interés, la pasividad, la tristeza y el bajo estado de ánimo que va acompañado de otros síntomas, como problemas relacionados con la alimentación o con otras funciones vitales como pensar o concentrarse, todo ello derivado de un exceso de tensión y angustia”.

Para Cano, en muchos casos, la depresión se origina en la pérdida de un ser querido o de una relación importante en la vida de la persona. También la asocia como una consecuencia de situaciones de estrés, como una catástrofe natural o un atentado, así como el resultado del abuso de sustancias, como el alcohol o las drogas.

Ahora bien, sabemos que muchos trastornos psicológicos tienen síntomas similares a los mencionados hasta ahora. Y aunque los no instruidos en el tema suelen usar el término de depresión para referirse a un decaimiento del estado de ánimo, es necesario diferenciarlo.

Como ya dijimos, nuestra vida está llena de situaciones desagradables, muchas veces resultantes de nuestra interacción natural con otros. Nuestra capacidad de pensar también nos hace propensos a sentir diferentes emociones, como amor, ira, tristeza, lo cual es completamente normal. Sin embargo, la depresión se refiere a un trastorno en el que los síntomas ocurren de manera muy frecuente, haciéndose más bien lo común en la vida del individuo.

Existen tres tipos de depresión

Bipolar
El trastorno bipolar es uno de los tres tipos de depresión mencionados por el experto. Se caracteriza por períodos de euforia y otros de incapacidad total.

Cano ha distinguido tres tipos de depresión: trastorno depresivo mayor, que según él es la más común, el trastorno bipolar y la distimia estacional.

El trastorno bipolar es uno de los más conocidos en la cultura popular, pero lo cierto es que muy pocos saben en qué consiste en realidad. Este especialista lo define como una “profunda depresión alternados con estados de profunda euforia, que sería lo contrario”.

En el trastorno bipolar, las personas experimentan periodos de profunda tristeza en el que se sienten incapaces de hacer nada. Pero a su vez, presentan periodos en los que parecen “creerse que es capaz de hacer todo”, lo que conlleva mucha impulsividad e incluso pasar días sin dormir. Estos rasgos pueden afectar de manera significativa sus relaciones sociales y su salud física.

Por otro lado, la distimia estacional es “un trastorno del estado de ánimo que está asociado con cambios cíclicos, como estaciones o ciclo menstrual”. Este tipo de depresión no es tan intenso como el trastorno depresivo mayor y el trastorno bipolar, sin embargo, igual conlleva un decaimiento profundo del estado de ánimo del individuo.

Cuando una persona sufre de distimia emocional, será consciente de que es más propensa a sentirse deprimida en determinadas épocas, estaciones o periodos. Por ejemplo, el invierno, o la cercanía del período menstrual en la mujer.

Cano explica que “no es tan intenso como el trastorno depresivo mayor y no se origina por una pérdida, sino que muchas veces coincide en que la persona se da cuenta de que está más triste pero no ha pasado nada y en esas fechas le suele pasar”.

¿Cómo tratar la depresión?

A pesar de estar infravalorada, la depresión es causa de muchos años de discapacidad en la vida de las personas, por lo que sigue siendo necesario establecer tratamientos efectivos más allá de los fármacos.

Cuando se administran antidepresivos a una persona para tratar un cuadro depresivo, esta experimentará cambios químicos en su cuerpo que mejorarán su estado de ánimo. Pero esto no será suficiente si el individuo sigue manteniendo patrones de comportamientos que lo hacen propenso a decaer.

Actualmente, se aplican las terapias cognitivas y conductuales como tratamiento psicológico. La cognitiva se enfoca en evitar los pensamientos negativos que “están generando más depresión”, mientras que la conductual consiste en que la persona entienda “que todo lo que ha dejado de ser tiene que recuperarlo, recuperar la actividad”.

La psicología existe principalmente para eso. Muchos pensarán que es absurdo ir al psicólogo y que no ven avance, pero en realidad esta rama existe no para resolver nuestros problemas, sino para identificarlos y ayudarnos a mejorar la forma en que los abordamos.

Referencia:

No sólo hay un tipo de depresión: estas son las más frecuentes. https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-no-solo-hay-tipo-depresion-son-mas-frecuentes-20190729083432.html