Los antihistamínicos son medicamentos que se utilizan para reducir o eliminar los efectos tan molestos de las alergias. Son de venta libre, por lo que las personas pueden acudir fácilmente a una farmacia y adquirirlos sin necesidad de un récipe médico.

A pesar de ser muy útiles en algunos casos, lo cierto es que se conocen pocos beneficios de su aplicación como tratamiento para resfriados en niños. Además, ha llamado la atención de los organismos públicos el hecho de que algunos de los antihistamínicos más antiguos, como Difenhidramina o Benadryl, tienen un efecto sedante o de agitación en los niños.

En 2008, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) publicó un aviso de salud público en el que planteaba sus preocupaciones en torno al uso de dichos medicamentos para individuos de esa edad por cuestiones de seguridad y beneficios poco confirmados. Luego de ello, la Academia Estadounidense de Pediatría recomendó evitar medicamentos para la tos y el resfriado en niños menores de 6 años.

Daniel Horton, profesor asistente de pediatría en la Escuela de Medicina Rutgers Robert Wood Johnson, lideró una investigación enfocada en estudiar la frecuencia con que se emplean dichos fármacos para tratar el resfriado común.

“Las familias a menudo tratan las infecciones respiratorias de sus hijos con medicamentos para la tos y el resfriado, algunos de los cuales incluyen ingredientes opioides, como la codeína o la hidrocodona. Sin embargo, hay pocas pruebas de que estos medicamentos alivien efectivamente los síntomas en niños pequeños. Además, muchos medicamentos para la tos y el resfriado tienen múltiples ingredientes, lo que aumenta la posibilidad de una sobredosis accidental grave cuando se combina con otro producto”.

Los médicos recetan antihistamínicos para resfriados

La investigación consistió en la revisión de una serie de encuestas nacionales que registraban 3,1 mil millones de visitas a clínicas ambulatorias pediátricas y visitas al departamento de emergencias en los Estados Unidos entre los años 2002 y 2015.

Observaron que en este periodo, los médicos recetaron un aproximado de 95.7 millones de medicamentos para la tos y el resfriado, de los cuales 12 por ciento contenían opioides, tal como indicó Horton.

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Los resultados también indicaron que después del aviso emitido por la FDA en 2008, los médicos redujeron la recomendación de medicamentos para tos y resfriado común con opioides en un 56 por ciento en niños menores de 2 años, y en un 68 por ciento para los medicamentos que contienen opioides en niños menores de 6 años.

“Los antihistamínicos sedantes como la difenhidramina [Benadryl] pueden tener un pequeño efecto sobre algunos síntomas del resfriado en adultos. Sin embargo, hay poca evidencia de que los antihistamínicos realmente ayuden a los niños con resfriados a sentirse mejor o recuperarse más rápido. Sabemos que estos medicamentos pueden adormecer a los niños y a algunos niños bastante hiperactivos”.

Asimismo, después de la advertencia de salud emitida por la FDA se observó un aumento del 25 por ciento de antihistamínicos recetados para tratar infecciones respiratorias en niños menores de 12 años.

Con ello, los autores no se equivocan al concluir que aún a pesar de que los beneficios de los antihistamínicos aún no están claros, existe una clara tendencia entre los profesionales de la medicina de recomendar su administración en niños menores de 12 años que tienen un resfriado.

El coautor Brian Strom, comentó que “es agradable ver que los médicos están siguiendo los consejos para evitar los medicamentos para la tos y el resfriado para los niños, pero cambiarlos a antihistamínicos no es necesariamente una mejora”.

De hecho, ya la Academia Estadounidense de Pediatría ha planteado algunas alternativas para el tratamiento del resfriado común en niños pequeños. Entre ellos, el uso de medicinas de venta libre para alivio de dolor o fiebre, así como mucho líquido, descanso y miel para aliviar la tos.

Referencia:

Trends in Cough and Cold Medicine Recommendations for Children in the United States, 2002-2015. https://doi.org/10.1001/jamapediatrics.2019.2252

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