Hace poco un estudio confirmó que el efecto la capsaicina, el compuesto responsable del sabor picante característico de los chinos, puede mitigarse ingiriendo leche después de comer un alimento que la contenga.

La capsaicina es una molécula que estimula nuestros receptores de tacto, temperatura y dolor, y en parte es por ello que por lo general la respuesta de nuestro cuerpo al consumir picante implica sudor y una necesidad de tomar algo para refrescarnos.

Algo similar ocurre cuando mordisqueamos la hoja de la menta o cuando consumimos algo que la contenga. Nuestra boca se siente fresca, como si estuviera consumiendo algo frio, pero en realidad no es así.

Los conocedores del tema aseguran que la razón por la cual la capsaicina y el mentol tienen este efecto está profundamente asociada con su historia evolutiva. Es probable que plantas como el chile y la mente empezaran a producir estas moléculas como un mecanismo de defensa para evitar ser consumidas.

Una maravilla evolutiva

La capsaicina de los chiles y el mentol en la menta son una maravilla evolutiva. Según los comentarios de Paul Wise, un miembro asociado del Monell Chemical Senses Center en Filadelfia, los ancestros de estas plantas desarrollaron esta capacidad para defenderse de lo depredadores:

“Las plantas probablemente desarrollaron compuestos para usar como un mecanismo de defensa y, a través de la selección natural, encontraron que funcionó. Las plantas que producían los compuestos tenían menos probabilidades de ser consumidas”.

De este modo, las plantas que producían estas moléculas y que sobrevivieron gracias a ello, lograron reproducirse y esparcir sus semillas, transmitiendo así los genes asociados a dicha capacidad a las siguientes generaciones.

El mecanismo detrás de la sensación de frescura de la menta

La menta engaña a nuestros receptores sensoriales haciendo creer a nuestro cerebro que sentimos frío.

Seok-Yong Lee, profesor asociado de bioquímica en la Universidad de Duke explicó que “hay neuronas debajo de la piel que pueden sentir diferentes sensaciones, como calor y frío“. Estas, con ayuda de proteínas especializadas presentes en las membranas celulares, controlan los canales iónicos que permiten que la materia proveniente del ambiente pase a través de la membrana celular.

Sin embargo, estos conductos permanecen cerrados hasta que la proteína identifique el estímulo de su interés. “Una vez que detectan la sustancia química o el calor, las proteínas se activan y permiten que los iones penetren en la membrana celular”, dijo Lee.

Entonces, cuando estos canales se  abren e ingresan los iones del exterior, se genera una pequeña señal eléctrica conocida como potencial de acción, que las neuronas transmitirán al cerebro informando que “algunos de los receptores de frialdad en la lengua fueron activados”. Así el cerebro interpretará que “la lengua está fría”, aunque no necesariamente sea así.

TRPM8, la proteína de la frialdad

TRPM8 es el nombre que ha recibido una proteína asociada principalmente con la sensación de frío, la cual se activa cuando probamos el helado, que es un alimento frío. Sin embargo, nuestra reacción cuando estamos en contacto con la menta se debe a que las moléculas de mentol que esta contiene estimulan los receptores de TRPM8, lo que hace que los canales iónicos se abran y se envíen señales eléctricas al cerebro de que la lengua “está fría”.

Tenemos pues que el mentol engaña a nuestros receptores para que creamos que estamos frio cuando no es así, y seguro que la señal de alarma en los depredadores al probar la menta, salvó a muchos ejemplares en el pasado.

Y es que además, el mentol en altas concentraciones puede causar inflamación local, y contraria a la sensación fría, ocurriría un ligero aumento de la temperatura. Su efecto es tan inmediato a causa de que estos receptores se encuentran muy cerca de la superficie de la piel, según Wise.

“Una de las razones principales por las que somos sensibles en nuestra boca, ojos y nariz a cosas como el chile y el mentol es que las terminaciones nerviosas están muy cerca de la superficie”.

Lo cierto es que aunque se trate de un engaño, la menta sigue teniendo un sabor bastante agradable para la mayoría de las personas, y es incluida incluso en productos de uso común como crema dental o crema para golpes.

Referencia:

Why Does Mint Make Your Mouth Feel Cool? https://www.livescience.com/66028-why-mint-makes-your-mouth-cool.html