Desde tiempos ancestrales la manzana ha sido considerada como una fruta excepcional por su alto contenido nutritivo para los humanos, como la fibra y los flavonoides, por ejemplo. No es de extrañar que sea una de las más consumidas en todo el mundo y que su producción alcance 83 millones de toneladas y siga aumentando.

Pero tal parece que los beneficios de su consumo no se limitan únicamente a los nutrientes que nos proporcionan, sino también a una extensa variedad de microorganismos que la componen.

Estudios anteriores habían sugerido que la implementación de la manzana puede tener influencia en la composición de la microbiota intestinal, favoreciendo la salud humana, pero realmente la información sobre las bacterias en dicha fruta era bastante escasa.

Pero ahora un estudio publicado en la revista Frontiers in Microbiology ha revelado que una sola manzana puede albergar hasta 100 millones de genes bacterianos, y que estas, en lugar de concentrarse en su piel, se encuentran en mayor cantidad en sus semillas.

Más de 100 millones de bacterias en una sola manzana

La mayor concentración de bacterias en las manzanas se encuentra en su núcleo: semilla, cáliz y tallo.

Los investigadores enfocaron su estudio en las manzanas convencionales que se suelen comprar en una tienda con las orgánicas frescas. Compararon las bacterias presentes en ellas y encontraron que contenían un número similares de bacterias.

Al juntar los promedios de cada componente de manzana, estimamos que una manzana típica de 240 gramos contiene aproximadamente 100 millones de bacterias”, informa Gabriele Berg, profesora de la Universidad Tecnológica de Graz, en Austria.

Entonces analizaron cada parte de la manzana por separado: la piel, la pulpa, las semillas, el cáliz y el tallo. Observaron que contrario a lo que podríamos pensar, esta variedad de bacterias no se encuentra precisamente en la piel o en la fruta como tal, sino que la mayoría de estas habitan en el núcleo de la fruta. Sí, la región central en la que encontramos las semillas, el extremo del cáliz y el extremo del tallo.

Según se informa, la pulpa del fruto contiene alrededor de 20 millones de células bacterianas. La semilla aloja unos 38 millones de bacterias, seguida por el cáliz con 22 millones y el extremo del tallo que contiene 10 millones. En cambio, la cáscara alberga apenas 1.6 millones.

Un entorno demasiado limpio impide el normal desarrollo del sistema inmune

Las manzanas orgánicas son mejores que las convencionales

A pesar de que la cantidad de bacterias fue similar en manzanas convencionales y orgánicas, lo autores concluyeron que el consumo de estas últimas es mucho más recomendables que las primeras.

La razón radica en que las manzanas orgánicas contienen una población de bacterias mucho más diversa y equilibrada, lo que según los autores las hace más sanas y deliciosas que las convencionales. A su vez, resaltan que esto también beneficia al medio ambiente.

Berg explica que en su investigación encontraron bacterias patógenas como Escherichia-Shigella en las manzanas convencionales, los cuales pueden ser nocivos para la salud de los consumidores. Pero en cambio, que en las manzanas orgánicas encontraron grupos probióticos como metilobacteria en abundancia, sobre todo en su piel y su carne.

“Estudios anteriores han informado de una correlación negativa entre la abundancia de patógenos humanos y la diversidad microbiana de los productos frescos. Escherichia-Shigella, un grupo de bacterias que incluye patógenos conocidos, se encontró en la mayoría de las muestras de manzanas convencionales, pero no en las orgánicas. Para los Lactobacilli beneficiosos -de fama probiótica – sucedió lo contrario.

La metilobacteria, conocida por mejorar la biosíntesis de los compuestos con sabor a fresa, fue significativamente más abundante en manzanas orgánicas; especialmente en muestras de piel y carne, que en general tenían una microbiota más diversa que las semillas, el tallo o el cáliz”.

Ahora bien, es necesario acotar que las manzanas involucradas en este estudio provenían exclusivamente de Austria. Es probable que los resultados obtenidos varíen si se comparan con la misma fruta cosechada en otros países. Sin embargo, siguen siendo valiosos para conocer el aporte de los alimentos naturales y frescos al microbioma humano.

Así que ya lo sabes, próxima vez que comas una manzana, no deseches sus semillas. Los autores recomiendan comerla entera, incluyendo todo su núcleo.

Referencia:

An Apple a Day: Which Bacteria Do We Eat With Organic and Conventional Apples? https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fmicb.2019.01629/full

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