Cortesía: CCO Public Domain

Un grupo de investigadores de la Universidad de Colorado, publicaron un estudio en la revista científica Joule, donde describen un nuevo material que podría potenciar las baterías del futuro.

Los científicos prometen baterías de alto rendimiento y bajo costo, compuestas por un material acuoso conocido como flujo redox. Este se encarga cargar y descargar las baterías a través de energía eólica.

De acuerdo con los investigadores, el flujo redox contiene cromo y agentes aglutinantes orgánicos, es decir, materiales no metálicos solubles en agua, debido a que aumentan el coste y reducen la densidad de la energía, permiten un mayor voltaje.

Michael Marshak, autor principal del estudio y profesor asistente en el Departamento de Química de CU Boulder explica:

Estamos muy contentos de informar sobre algunos de los mejores rendimientos químicos de la batería, más allá de los límites anteriores. Los materiales son de bajo costo, no tóxicos y fácilmente disponibles.

Asimismo, los investigadores señalan que las baterías proporcionan mayor administración de energía, ya que mantienen sus ingredientes activos separados en forma líquida en tanques grandes.

El tamaño es un problema menor para los sistemas a escala de red, porque simplemente se adjuntaría a una estructura ya grande.

Algunos investigadores realizaron estudio similar con baterías químicas, usando quinonas como electrodos en 1972, pero en vista de que no eran solubles en agua fueron descartadas.

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En el estudio actual decidieron analizar nuevamente y como resultado, los agentes aglutinantes orgánicos, o quelatos, con iones de cromo lograron estabilizar un electrolito potente.

Algunas personas han adoptado este enfoque anteriormente, pero no han prestado suficiente atención a los agentes de enlace.

Necesitas adaptar el quelato para el ión metálico e hicimos un gran trabajo para encontrar el correcto que los atara fuertemente.

Estas baterías podrían ser utilizadas en diferentes ámbitos, como coches eléctricos, e industria de telefonía móvil, pues cuentan con el componente que puede ser reemplazado fácilmente.

El quelato personalizado conocido como PDTA, crean un “escudo” alrededor del electrón de cromo, evitando que el agua obstaculice el reactivo y permitiendo que una de las celdas de la batería se disperse 2.13 voltios, casi el doble del promedio operativo para un flujo batería.

Actualmente existen estudios relacionados con flujo redox en Alemania y China, por lo que sin duda sugiere que este podría ser el material de las baterías del futuro. Los investigadores Marshak y Robb presentaron una patente sobre la innovación con la asistencia de CU Boulder Venture Partners.

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