Los chimpancés son nuestros parientes más cercanos, por lo que se parecen a nosotros en muchos aspectos: tienen un comportamiento social complejo, se reconocen en el espejo, tienen un sentido de imparcialidad, e incluso las tradiciones culturales se establecen en grupos y se transmiten de generación en generación.

Su extraordinaria habilidad para aprender muestra que los chimpancés tienen una buena memoria a largo plazo. Sin embargo, hasta ahora, no se sabe cuán buena es su memoria operativa, una función central que permite a las personas mantener, procesar y manipular información, lo cual es crucial para realizar la mayoría de las tareas diarias.

Escogiendo cajas

Una característica esencial de la memoria operativa humana es que se actualiza continuamente. Por ejemplo, cuando buscamos nuestra llave perdida, recordamos dónde hemos buscado, pero ¿pueden los chimpancés hacer lo mismo?

Fundamentalmente, la memoria operativa de los chimpancés no parece diferir de la nuestra.

Para averiguarlo, un equipo de investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva examinó a nueve chimpancés. En el experimento, los animales vieron cómo un humano escondía comida debajo de varias cajas.

Después de un breve descanso, los chimpancés podían seleccionar una caja con solo apuntarla. Si contenía comida, la recibían como recompensa. Después de cada elección, las cajas se cubrieron durante 15 segundos, y luego, los chimpancés podían elegir nuevamente.

Los simios obtenían la comida solo si apuntaban específicamente a las cajas todavía llenas. Pero tenían que recordar qué caja ya habían vaciado en la ronda anterior. En una variante de prueba, los investigadores utilizaron diferentes cajas con diferentes formas y colores para ayudarles a recordar, mientras que en una segunda variante de la prueba, todas las cajas se veían iguales.

Recordar continuamente

Los resultados del estudio muestran que la memoria operativa de los chimpancés y los humanos es más similar de lo que se pensaba anteriormente. En promedio, los chimpancés recordaban al menos cuatro cajas previamente seleccionadas, un joven chimpancé incluso recordó más de siete cajas. Los investigadores informaron que tanto la apariencia de las cajas como su posición fueron factores influyentes.

En el experimento, los chimpancés podían seleccionar una caja apuntándola. Si contenía comida, la recibían como recompensa.

Al igual que nosotros, la memoria de los simios disminuyó significativamente con el aumento del número de cajas, el incremento del intervalo de tiempo entre las pruebas y el nivel de distracción. Otro paralelo fue la conexión con las ayudas de memoria visual; si todas las cajas parecían iguales, era más difícil para los chimpancés recordar las que ya habían seleccionado, en comparación a si las cajas diferían en color y forma.

El estudio muestra que, de modo similar a los humanos, los chimpancés tienen una memoria operativa que les permite recordar continuamente una serie de eventos y acciones pasadas, y como explican los autores, su capacidad no parece ser fundamentalmente diferente a la de los humanos.

Al respecto,  el investigador Christoph J. Völter, catedrático en el Departamento de Psicología del Desarrollo del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y autor principal del estudio, comentó:

“Nuestro estudio muestra que en una tarea que involucre el uso de la memoria operativa, los chimpancés se desempeñan de manera similar a como lo haría un niño de siete años, que pueden entender la tarea fácilmente sin una capacitación prolongada”.

Referencia: Chimpanzees flexibly update working memory contents and show susceptibility to distraction in the self-ordered search task. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, 2019. https://doi.org/10.1098/rspb.2019.0715