La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune sistémica y progresiva que afecta a al menos 1 de cada 100 personas en todo el mundo. Si bien sus características más visibles son el dolor, la rigidez, la inflamación y el deterioro eventual de las articulaciones, los pacientes también corren un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y otras complicaciones inflamatorias.

En su fase final de ensayos clínicos en humanos, un nuevo fármaco experimental está mostrando resultados prometedores. Como parte de una nueva clase de medicamentos llamados inhibidores de Janus kinase (JAK), esta terapia se dirige a quienes sufren de artritis reumatoide y se espera que sea aprobada para su uso en los próximos 12 meses.

Más efectivos

La familia JAK consta de cuatro moléculas estrechamente relacionadas: JAK1, JAK2, JAK3 y TYK2, que desempeñan un papel fundamental en la facilitación de las señales inflamatorias celulares. Durante la última década, una nueva clase de medicamentos conocidos como inhibidores de JAK se han desarrollado como posibles tratamientos para una serie de diferentes trastornos, incluyendo desde el eccema hasta enfermedades inflamatorias del intestino.

La artritis reumatoide se distingue por ser un trastorno que causa dolor, rigidez, inflamación y el eventual deterioro de las articulaciones.

Ya en los años 2011 y 2012, dos inhibidores de JAK salieron al mercado. Se ha encontrado que estas iteraciones de primera generación son algo efectivas, pero su falta de especificidad puede desencadenar una variedad de efectos secundarios negativos.

Sin embargo, la última generación, diseñada para inhibir más estrechamente las moléculas individuales JAK, completó las etapas finales de los ensayos clínicos en humanos, y se espera que estos nuevos medicamentos sean más efectivos con menos efectos adversos.

Para el ensayo, los investigadores reclutaron a 449 pacientes de 114 locaciones a nivel internacional, los cuales fueron separados aleatoriamente tres grupos: el primero recibió una vez al día y por vía oral, una dosis de 200 mg del medicamento; otro grupo, 100 mg y el tercer grupo, un placebo.

Una promisoria opción terapéutica

Los resultados fueron ciertamente prometedores. El 40 por ciento de los sujetos que recibió la dosis más alta informaron “baja actividad de la enfermedad” después de 12 semanas, en comparación con alrededor del 15 por ciento que informaron efectos similares con un placebo.

Por razones que todavía no se entienden, 3 de cada 4 personas con artritis reumatoide son mujeres.

A las 24 semanas de uso, esta tasa de éxito había aumentado a casi el 50 por ciento. Aún más impresionante, el 30 por ciento del grupo que recibió el medicamento filgotinib en dosis altas logró una remisión completa de la enfermedad después de 24 semanas.

Pero no todo es perfecto en el mundo del filgotinib, y algunos cuestionan la seguridad general del nuevo medicamento. Las inquietudes apuntan a que la droga podría causar daño testicular en los hombres y un menor conteo de espermatozoides. Por este motivo la FDA solicitó que se realizara un estudio de seguridad adicional para evaluar este riesgo en particular.

No está claro cuánto pueda costar filgotinib cuando finalmente llegue al mercado, pero sin duda tendrá algo de competencia. Un inhibidor de JAK1 rival llamado upadacitinib se le otorgó una revisión prioritaria a principios de este año, y aunque filgotinib no gane la carrera de ser el primer inhibidor de JAK1 de nueva generación en estar disponible, representa una potencial y promisoria opción terapéutica alternativa para los que sufren de artritis reumatoide grave.

Referencia: Effect of Filgotinib vs Placebo on Clinical Response in Patients With Moderate to Severe Rheumatoid Arthritis Refractory to Disease-Modifying Antirheumatic Drug Therapy. JAMA Network, 2019. https://doi.org/10.1001/jama.2019.9055