Foto: BGR

Google ha comenzado a cumplir su promesa de “revisar a fondo” el acceso de los desarrolladores de extensiones a los datos privados de los usuarios de su navegador web. La compañía ha revelado que sus nuevas reglas de privacidad para el software entrarán en vigencia el próximo 15 de octubre de 2019, y básicamente prohibirán las extensiones que recopilen más datos de actividad web de los que realmente necesitan sus desarrolladores.

En mayo pasado, el gigante tecnológico anunció que invitaría a los desarrolladores a reconsiderar las solicitudes de datos innecesarios y, ahora, convertirá esta invitación en un requisito, para que las extensiones soliciten acceso a la menor cantidad de información de navegación posible.

Controles de privacidad más estrictos

Asimismo, Google comenzará a exigir a los desarrolladores que publiquen sus políticas de privacidad, un requisito que, hasta el momento, únicamente se necesitaba para las extensiones que buscan acceder a datos personales de los usuarios. De esta forma, los desarrolladores deberán publicar estas políticas para cualquier producto que exija acceso a esta información.

Los desarrolladores de terceros deben ofrecer una explicación de los motivos por los cuales necesitan los datos que solicitan, de qué manera serán utilizados, si se compartirán o no, y con qué entidad o individuo. En caso de que los datos estén destinados a compartirse con terceros, los desarrolladores deberán contar con un método de encriptación adecuada para garantizar la seguridad de la información.

Las nuevas políticas forman parte de Project Strobe, un programa de seguridad que busca otorgar mayor control a los usuarios sobre sus cuentas de Google. Gracias a esta iniciativa, las personas pueden elegir a cuáles de sus datos tiene acceso alguna app. Como hemos dicho, los desarrolladores tendrán hasta el próximo 15 de octubre para adaptarse a la actualización, ya que de lo contrario, sus extensiones pueden ser eliminadas de la Chrome Web Store.