Foto: Tech Republic

Varios gigantes del sector tecnológico, incluidos proveedores de software, fabricantes de chips y empresas de Internet, han trabajado incansablemente durante los últimos meses para aprovechar todas las bondades de la nueva banda de 6 GHz para actividad sin licencia, la cual fue aprobada de forma unánime por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) a finales de 2018.

Esta aprobación se tradujo en 1.200 MHz de impulso inalámbrico para que los nuevos dispositivos tecnológicos se comuniquen sin necesidad de un móvil. Evidentemente, la aprobación de la FCC hizo molestar a los operadores celulares y los servicios de energía y agua, quienes todavía operan a través de antenas microondas de 6 GHz. Estas compañías aseguran que la interferencia en las comunicaciones es el principal problema de la medida tomada por la FCC.

Más dispositivos conectados

Ahora, una nueva propuesta de varios gigantes tecnológicos busca que la FCC apruebe una nueva categoría Wi-Fi para dispositivos portátiles de “Muy Baja Potencia” (VLP, por sus siglas en inglés). En caso de que este proyecto sea aprobado por la institución, el VLP sería una importante fuente de conectividad sin licencia y de corto alcance. Debido a que la calificación de potencia es “baja”, la propuesta debe someterse al escrutinio de la FCC.

Básicamente, la propuesta es la siguiente: si la potencia de una conexión Wi-Fi se mantiene lo más baja posible en una banda de 6 GHz, las compañías no estarían obligadas a proteger a los usuarios contra elementos como la Coordinación de Frecuencia Automatizada (AFC, por sus siglas en inglés). Posteriormente, la banda de 6 GHz estaría disponible para los servicios y dispositivos portátiles, lo que ofrecería una amplia fuente de conectividad.

En consecuencia, los usuarios y sus dispositivos gozarían de un gran ancho de banda en su conexión Wi-Fi, lo que facilitaría el uso fluido de tecnologías como la realidad virtual, los coches conectados y los dispositivos del Internet de las Cosas (IoT). Evidentemente, el interés de los gigantes tecnológicos como Apple, Microsoft, Facebook y Google, es que la propuesta se apruebe para explotar al máximo las capacidades de sus productos.