Desafortunadamente la menstruación sigue siendo un tema tabú, por lo que los productos menstruales también son raramente discutidos, llevando a muchas mujeres a tener dificultades para elegir, incluso conocer, el producto que más le conviene.

En los últimos tiempos, las copas menstruales han surgido como una alternativa potencial a los productos tradicionales. La copa se inserta en la vagina durante la menstruación con el propósito de recolectar la sangre menstrual y evitar los indeseables derrames.

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Una alternativa a considerar

En lugar de absorberla, las copas menstruales recolectan la sangre, por lo que deben vaciarse y enjuagarse cada 4 a 12 horas. Son reutilizables, y la mayoría de estos productos pueden utilizarse hasta por 10 años. Estos productos están elaborados de materiales blandos y flexibles, como goma o silicona, lo que facilita su limpieza.

Los investigadores compararon las ventajas y desventajas de las copas menstruales con otras alternativas tradicionales.

Sin embargo, la mayoría de las mujeres temen las complicaciones de estos productos o simplemente desconocen su existencia. El resultado de un nuevo estudio, la primera gran revisión de este tipo, concluyó que estos temores son infundados, ya que las copas menstruales son tan herméticas y seguras como los tampones y las toallas sanitarias.

Para llegar a esta conclusión, un equipo de investigadores seleccionó 43 estudios que incluyeron un total de 3.319 participantes. En todos los estudios, la adopción de la copa menstrual requirió una fase de familiarización durante varios ciclos menstruales, pero la curva de aprendizaje no fue pronunciada, y una vez que las mujeres lo entendieron, las complicaciones fueron sorprendentemente raras.

Seguras, eficientes y económicas

La fuga de sangre fue similar o menor que la observada para las toallas sanitarias o tampones desechables, además de que el uso de la copa menstrual no mostró efectos adversos sobre la flora vaginal. En total, la cantidad de problemas o complicaciones asociados al uso de la copa menstrual no alcanzó el 1 por ciento de la muestra estudiada.

En comparación a la cantidad de tampones o toallas sanitarias utilizadas, a largo plazo, el uso de la copa menstrual representa un ahorro importante de dinero.

Además de ser seguras, las copas menstruales son más económicas. Existen numerosas marcas y opciones en el mercado, la mayoría de las cuales cuestan entre 10 y 40 dólares, mucho más que una caja de tampones, pero considerando que la copa se utiliza por varios años seguidos, a largo plazo se ahorra una buena cantidad de dinero.

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Al ser reutilizables, muchas personas ven las copas menstruales como un producto ecológico. Aquellos que se comprometen a reducir los desechos creados por los materiales plásticos, no reciclables y no biodegradables presentes en las toallas y tampones desechables, las eligen entre otros productos de higiene menstrual.

Sobre la base de estas observaciones, los investigadores alientan a más mujeres a considerar esta alternativa. Con un uso adecuado, las copas menstruales pueden ser más saludables, más baratas y más sostenibles que las alternativas existentes.

Referencia: Menstrual cup use, leakage, acceptability, safety, and availability: a systematic review and meta-analysis. The Lancet, 2019. https://doi.org/10.1016/S2468-2667(19)30111-2

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