Cuando las personas están al tanto de que los operarán o que algún doctor les aplicará algún tipo de técnica para aliviar o mejorar una afección, puede que sientan algo de ansiedad y nervios por el procedimiento. Esto puede resultar en dificultad para los médicos a la hora de trabajar, razón por la cual, dependiendo de la situación, suelen suministrar calmantes a los pacientes.

El midazolam es un potente ansiolítico, hipnótico, anticonvulsionante, relajante esqueleto-muscular y también es conocido por sus propiedades sedantes. Gracias a estas características, es aplicado con frecuencia en pacientes que atravesarán procedimientos médicos que requieren sedación a pesar de que estos no son necesariamente dolorosos.

Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista Regional Anesthesia & Pain Medicine ha revelado que colocar música durante el procedimiento en lugar de este medicamento puede calmar los nervios de los pacientes.

La música tiene efectos calmantes, ¿pero funciona en todos los pacientes?

Como ya mencionamos, la ansiedad preoperatoria es común, pero esto no la hace inofensiva. Cuando un paciente la experimenta, pueden elevarse sus niveles de hormonas del estrés, lo cual puede dificultar su recuperación luego de la cirugía.

Estos nervios suelen tratarse como benzodiazepinas, como el midazolam, pero a pesar de sus ventajas, estos tienen efectos secundarios dignos de considerar. Entre ellos, dificultad para respirar, alteración del flujo sanguíneo y, paradójicamente, aumentar los niveles de agitación y hostilidad, lo contrario a su función primordial. También se resalta la necesidad de que personal calificado haga seguimiento a los pacientes en la administración del medicamento.

Ya en el pasado se han notado las propiedades terapéuticas de la música, por lo que un equipo de investigadores consideró para esta ocasión comparar sus efectos en la reducción de la ansiedad preoperatoria con los del midazolam intravenoso.

Para ello, escogieron a 157 adultos de los cuales algunos recibirían entre 1 y 2 miligramos de midazolam inyectados 3 minutos antes de un bloqueo de nervio periférico y otros escucharían la serie de música Weightless de Marconi Union usando auriculares con cancelación de ruido para el mismo período.

Para valorar los niveles de ansiedad en los pacientes, utilizaron el Inventario de Ansiedad de Rasgo Estatal-6, o STAI-6, tanto antes como después del uso de cada método para calmarlos. Estos niveles se calificaron de 0 a 10, siendo 0 el más bajo de satisfacción.

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El midazolam tuvo un efecto más inmediato

Los pacientes que escucharon música durante 3 minutos antes del procedimiento médico estuvieron menos satisfechos que los que recibieron midazolam, probablemente por las limitaciones del estudio.

Se observaron cambios similares en los niveles de ansiedad preoperatoria en ambos grupos evaluados, sin embargo, los del grupo que escuchó música estaba menos satisfecho que los que recibieron midalozam.

Los investigadores atribuyen que la menor satisfacción registrada en los pacientes que escucharon música como calmante fue a causa de que no podían escoger qué melodía escuchar.

Por otro lado, no se observaron diferencias en los niveles de satisfacción entre los médicos involucrados. De hecho, tanto los pacientes como ellos comentaron que con la música les era más difícil comunicarse, posiblemente a causa de que esta se les suministraba por medio de audífonos con cancelación de ruido.

Sobre este estudio, se han planteado varios puntos débiles como el tiempo que se les hizo escuchar música a los pacientes. Puede que apenas 3 minutos sea muy poco para poder ofrecer efectos calmantes más contundentes en comparación con el medicamento, sin embargo, se escogió este tiempo como referencia porque es precisamente lo que tarda el midazolam en alcanzar su máxima eficacia.

También se destaca el hecho de que no hubo control sobre el volumen en el que se colocaba la música en los audífonos y que para medir la satisfacción de los participantes se usó una escala no validada.

Pero a pesar de todas las limitaciones mencionadas, los investigadores han concluido que la música también puede funcionar como una alternativa al midazolam antes de llevar a cabo un bloqueo nervioso regional.

“Sin embargo, se necesitan más estudios para evaluar si el tipo de música, así como la forma en que se entrega, ofrece ventajas sobre el midazolam que superan el aumento de las barreras de comunicación”.

Para muchas personas, la música tiene efectos relajantes evidentes. Pero bien sabemos que los gustos musicales y sobre todo, sobre el volumen del sonido, son bastante variados en la población. ¡E incluso hay personas a las que no les gusta! Por lo que no está de más un estudio similar en el que se corrijan estas limitaciones para obtener una respuesta un poco más convincente.

Referencia:

Music versus midazolam during preoperative nerve block placements: a prospective randomized controlled study. https://rapm.bmj.com/content/44/8/796

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