Semanas atrás informamos sobre un hongo que lograba tener el control de las cigarras a tal punto de llevarlas a hacer orgías hasta desmembrarse y luego volar como zombies esparciendo su infección a toda su colonia.

Tal parece que las cigarras no son los únicos insectos propensos a este tipo de apocalipsis zombie, pues un estudio reciente ha revelado que las hormigas, polillas, saltamontes, avispas y cientos de otras especies de insectos también son víctimas frecuentes de un parásito mortal que las hace actuar de manera muy extraña para luego morir.

Cordyceps, un hongo letal que infecta a las hormigas

Hormiga infectada con Ophiocordyceps unilateralis.

Esta vez hablaremos de Ophiocordyceps unilateralis, también conocido solo como cordyceps un hongo del cual existen cerca de 400 especies en la naturaleza, cada una de las cuales está adaptada para infectar un tipo de insecto diferente.

Un nuevo estudio publicado en el Journal of Experimental Biology revela que en el caso de las hormigas carpinteras, este hongo ataca exclusivamente sus mandíbulas y descontrola sus sistemas nerviosos.

Cordyceps hace que las hormigas carpinteras pierdan la capacidad de controlar sus mandíbulas y empiezan a morder de manera abrumadora las hojas hasta que pierden la vida. Una vez muertas, el hongo hace que sus cuerpos exploten liberando una lluvia de esporas activas que lo alojan y, de esta forma, logra infectar a otras hormigas cercanas.

¿Cómo ataca Cordyceps a las hormigas carpinteras?

La investigación se centró en entender cómo este hongo apocalíptico logra infectar a las hormigas carpinteras. Para ello, los investigadores reunieron varias colonias de hormigas en un laboratorio. A un grupo de estas se les infectó con cordyceps y al grupo de control se les infectó con un hongo diferente conocido como Beauvaria bassiana, también nocivo para ellas, a fin de comparar sus efectos.

Encontraron que el grupo que se infectó con Ophiocordyceps unilaterali se enfermó, y el síntoma más característico fue el impulso de las hormigas de morder ferozmente cualquier cosa que encontraban a su paso. En comparación con estas, las que se infectaron con el otro hongo, no presentaron esta mordida letal a pesar de que este también las mataba.

El equipo disecó sus cuerpos y los estudió por microscopía electrónica, encontrando que cordyceps les causaba hipercontracción, lo que las llevaba a morder de manera descontrolada y con todas sus fuerzas sin poder soltar el objeto.

El hongo lograba infectar los músculos de la mandíbula, los cuales erosionaban durante la infección, pero curiosamente no llegaba al cerebro. Sin embargo, los investigadores no concluyeron que exista una relación directa entre este rasgo de infección y el fuerte agarre que esta desencadena.

“A pesar de la extensa colonización, tanto las neuronas motoras como las uniones neuromusculares parecen mantenerse. La infección da como resultado un daño sarcolémico, pero esto no es específico del agarre mortal. Encontramos evidencia de la penetración precisa de los músculos por las estructuras fúngicas y la presencia de partículas extracelulares similares a las vesículas, las cuales pueden contribuir a la hipercontracción mandibular”.

Se encontraron además células adicionales que proliferan después de la infección, que han resultado de gran interés para Colleen Mangold, autor principal de la investigación.

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Por su parte, otra investigación reveló que los cambios no solo ocurren en el cuerpo de la hormiga infectada por O. unilateralis. Tal parece, que en el hongo también se ha observado un aumento en la expresión de genes asociados con la secreción de alcaloides ergot, un hongo de centeno que causa alucinaciones y convulsiones en los mamíferos.

Las hormigas podrían estar ingiriendo esporas tóxicas de este hongo, lo cual prolifera la infección y el comportamiento anormal resultante, sin embargo, aún queda mucho por investigar al respecto antes de poder asegurarlo.

¿Podría afectar cordyceps a los humanos?

Lo que Mangold sí asegura es que se trata de un caso limitado exclusivamente a las hormigas, y que por el momento no debemos temer que ocasione efectos similares sobre los humanos.

Curiosamente, los humanos están relacionados con este hongo de una forma no parasitaria como ocurre con las hormigas carpinteras.

Cordyceps ha sido utilizado en la medicina china desde hace muchos años, incluso siglos, por sus supuestas propiedades curativas sobre el cuerpo humano. De hecho, parece ser tan amigable con nosotros, que se vende en forma de suplemento y hasta se ha sugerido que es beneficioso para el sistema inmunológico.

Una vez más tenemos evidencia de que las películas sobre zombies y sobre manipulación de poblaciones por infecciones no eran tan descabelladas como pensábamos. Sí, hasta ahora se ha observado en hongos que infectan insectos como las cigarras y las hormigas, ¿pero qué hay de los humanos? ¿Existirá una forma biológica similar que nos haga perder la cordura al punto de llevarnos a la extinción, o esta resultará del mal uso de nuestra inteligencia a final de cuentas?

De ser así, quizás los humanos sanos quizás deberán imitar el comportamiento de las hormigas, como se observa en este video publicado como un episodio de Planet Earth de la BBC en el que se observa que algunas hormigas carpinteras trasladan a una compañera infectada lejos de ellas.

Referencia:

Zombie ant death grip due to hypercontracted mandibular muscles. https://jeb.biologists.org/content/222/14/jeb200683#sec-13

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