Desde las civilizaciones antiguas, el baño ha estado vinculado no sólo con la limpieza y la purificación espiritual y religiosa, sino también con la preservación de la salud y la rehabilitación. Desde esta perspectiva, la relación entre la distribución de la sangre, la temperatura corporal y los estados de sueño y vigilia, ha sido un tema de interés durante mucho tiempo.

En este sentido, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Texas en Austin, encontró que bañarse entre 1 y 2 horas antes de acostarse en agua a unos 40 a 43 grados Celsius puede mejorar significativamente la calidad del sueño.

Efectos del calentamiento corporal

Para la investigación, el equipo revisó 5.322 estudios y exploró los efectos del calentamiento corporal pasivo a base de agua en una serie de afecciones relacionadas con el sueño: latencia de inicio del sueño (tiempo que lleva completar la transición de la vigilia a conciliar el sueño), tiempo total, eficiencia y la calidad subjetiva del sueño.

De acuerdo al estudio, el momento óptimo para bañarse con el fin de mejorar la calidad del sueño es aproximadamente 90 minutos antes de irse a la cama.

Luego, se utilizaron herramientas metanalíticas para evaluar la consistencia entre los estudios relevantes y mostraron que una temperatura óptima de entre 40 a 43 grados Celsius mejoró la calidad general del sueño. Cuando se programa entre 1 y 2 horas antes de acostarse, también puede acelerar la velocidad de quedarse dormido en un promedio de 10 minutos.

Gran parte de la ciencia para apoyar los vínculos entre el calentamiento corporal a base de agua y la mejora del sueño ya está bien establecida. Por ejemplo, se entiende que tanto el sueño como la temperatura central de nuestro cuerpo, están regulados por un reloj circadiano ubicado dentro del hipotálamo del cerebro, el cual impulsa los patrones de 24 horas de muchos procesos biológicos, incluidos el sueño y la vigilia.

Estimulando el sistema termorregulador del cuerpo

La temperatura corporal, la cual está involucrada en la regulación del ciclo sueño/despertar, exhibe un ciclo circadiano, siendo 2-3 grados más alta al final de la tarde y comienzo de la noche que durante el sueño, cuando es la más baja.

La investigación exploró los efectos del calentamiento corporal pasivo a base de agua en una serie de afecciones relacionadas con el sueño.

El análisis reveló que el momento óptimo para bañarse con el fin de mejorar la calidad del sueño es aproximadamente 90 minutos antes de irse a la cama.

Los investigadores explicaron que los baños y duchas calientes estimulan el sistema termorregulador del cuerpo, causando un aumento marcado en la circulación de la sangre desde el núcleo interno del cuerpo hacia la periferia, lo que resulta en una eliminación eficiente del calor corporal y una disminución de la temperatura corporal.

Por lo tanto, si los baños se toman en el momento biológico correcto, 1 ó 2 horas antes de acostarse, ayudarán al proceso circadiano natural y aumentarán las posibilidades de no solo quedarse dormidos rápidamente, sino también de experimentar una mejor calidad de sueño.

Referencia: Before-bedtime passive body heating by warm shower or bath to improve sleep: A systematic review and meta-analysis. Sleep Medicine Reviews, 2019. https://doi.org/10.1016/j.smrv.2019.04.008