Investigadores del Instituto Wellcome Sanger y de la Universidad de Cambridge, estudiaron qué efectos tiene la exposición a dosis bajas de radiación en el esófago de ratones, y encontraron que una cantidad equivalente a tres tomografías, lo cual se considera seguro, otorga a las células con capacidad cancerígena una ventaja competitiva sobre las células normales en tejidos sanos.

El equipo encontró que las dosis bajas de radiación aumentan el número de células con mutaciones en el gen p53, un cambio genético bien conocido asociado con el cáncer. Sin embargo, dar a los ratones un antioxidante antes de la radiación promovió el crecimiento de células sanas, la cuales superaron y reemplazaron a las células mutantes.

Riesgo potencial

Todos los días estamos expuestos a diversas fuentes de radiación ionizante, incluida la radiación natural en el suelo y las rocas, así como importantes procedimientos médicos como las tomografías computarizadas y los rayos X.

Para el estudio, los investigadores administraron a los ratones una dosis de radiación equivalente a tres o cuatro tomografías computarizadas.

Las dosis bajas de radiación, como la exposición a imágenes médicas, se consideran seguras, ya que causan poco daño en el ADN y aparentemente un efecto mínimo en la salud a largo plazo.

Hasta ahora, otros efectos de la exposición a niveles bajos de radiación han permanecido ocultos, lo que significa que la comprensión del verdadero riesgo asociado con bajas dosis de radiación ha sido difícil de determinar.

Previamente se ha demostrado que nuestros tejidos normales, como la piel, son campos de batalla donde las células mutantes compiten contra las células sanas por recursos y espacio. Todos tenemos células mutantes con capacidad cancerígena en tejidos sanos, incluidas las que tienen mutaciones del gen p53, que aumentan en número a medida que envejecemos, pero que finalmente, muy pocas llegan a formar cáncer.

Para el estudio, los investigadores administraron a los ratones una dosis de 50 miligray de radiación, equivalente a tres o cuatro tomografías computarizadas. Como resultado, las células mutantes p53 se diseminaron y superaron a las células sanas.

Estos resultados muestran que las bajas dosis de radiación sopesan las probabilidades a favor de las células mutantes con capacidad cancerígena en el esófago, descubriendo un riesgo potencial adicional de cáncer como resultado de la radiación que necesita ser reconocido.

Superando las células mutantes

Luego, los investigadores suministraron un antioxidante de venta libre (N-acetil cisteína) a los ratones antes de la exposición al mismo nivel de radiación. El equipo descubrió que el antioxidante daba a las células normales el impulso necesario para superar y erradicar las células mutantes p53.

Se ha demostrado que nuestros tejidos son campos de batalla donde las células mutantes compiten contra las células sanas por recursos y espacio.

Sin embargo, el antioxidante solo sin exposición a la radiación no ayudó a las células normales a combatir los clones mutantes.

Los autores del estudio señalan que los procedimientos de diagnóstico por imágenes que utilizan radiación, como las tomografías computarizadas y las radiografías, tienen un nivel de riesgo muy bajo, tan bajo que resulta difícil de medir.

En este sentido, los resultados de esta investigación ayudan a comprender más sobre los efectos de las dosis bajas de radiación y los riesgos que puede acarrear, aunque se necesita realizar más investigación para comprender los efectos en las personas.

El equipo sugiere que esta investigación también resalta la posibilidad de desarrollar terapias para prevenir el cáncer, al hacer que las células sanas estén más en forma, naturalmente expulsan las células con capacidad cancerígena, sin efectos secundarios tóxicos para el paciente.

Referencia: Outcompeting p53-Mutant Cells in the Normal Esophagus by Redox Manipulation. Cell Stem Cell, 2019. https://doi.org/10.1016/j.stem.2019.06.011