Foto: NASA

El día de ayer, se conmemoraron 50 años del despegue del Apolo 11 del Centro Espacial Kennedy, en EE.UU. El 20 de julio de 1967, mientras el astronauta Michael Collins se mantenía en órbita, Neil Armstrong y Buzz Aldrin se convirtieron en los primeros hombres en poner sus pies sobre la superficie lunar. Todo resultó según lo planeado.

Sin embargo, previo al lanzamiento de la tripulación, no todos esperaban que la misión tuviese un final feliz, y más aún cuando los riesgos de un viaje espacial eran mucho mayores a los de hoy en día. De hecho, Aldrin y Armstrong podían quedar atrapados en la Luna, sin esperanzas de regresar al planeta que los vio nacer.

El mensaje que habría dado Nixon si la misión fracasaba

Un documento que data de hace 50 años, llamado “En caso de un desastre lunar”, muestra el camino a seguir por el entonces presidente de EE.UU., Richard Nixon, en caso de que los astronautas hubiesen fallecido en la Luna. En una entrevista con NBC Meet The Press, llevada a cabo en 1999, William Safire, escritor de discursos de Nixon, afirmó:

En ese momento la parte más peligrosa de la misión de la luna era conseguir que el módulo lunar copia de seguridad en órbita alrededor de la Luna y para unirse a la nave de mando (…) Pero si no podían, y existía un buen riesgo de que no pudieran, entonces tendrían que ser abandonados en la Luna. Si se les dejara morir allí. Y entonces el control de la misión tendría que hacerlo, para usar su eufemismo: “Cerrar la comunicación”. Los hombres tendrían que morir de hambre o suicidarse.

El discurso se entregó al Jefe del Estado Mayor de EE.UU., HR Haldeman, y actualmente está almacenado en la Biblioteca y el Museo Presidencial de Nixon. El documento comienza con unas palabras en honor a los “caídos”, quienes habrían ido a la Luna para descansar en paz. Asimismo, destaca la valentía de los astronautas y el sacrificio que realizaron en nombre de todo un planeta.

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Afortunadamente, el discurso nunca fue necesario, y Nixon terminó sonriendo junto a los astronautas y felicitándolos por el éxito de la misión. El presidente dijo que, gracias a ellos, el cielo comenzaba a formar parte del mundo del ser humano. A continuación, podrás leer el discurso que Nixon habría dado al mundo si el Apolo 11 hubiese fallado en su objetivo:

El destino ha ordenado que los hombres que fueron a la Luna a explorar en paz se quedaran en la Luna para descansar en paz.

Estos valientes hombres, Neil Armstrong y Edwin Aldrin, saben que no hay esperanza para su recuperación. Pero también saben que hay esperanza para la humanidad en su sacrificio. Estos dos hombres están dejando sus vidas en el objetivo más noble de la humanidad: la búsqueda de la verdad y la comprensión.

Serán llorados por sus familiares y amigos; serán llorados por su nación; serán llorados por la gente del mundo; serán llorados por una Madre Tierra que se atrevió a enviar a dos de sus hijos a lo desconocido.

En su exploración, animaron a la gente del mundo a sentirse como uno; en su sacrificio, atan con más fuerza a la hermandad del hombre. En la antigüedad, los hombres miraban las estrellas y veían a sus héroes en las constelaciones. En los tiempos modernos, hacemos lo mismo, pero nuestros héroes son hombres épicos de carne y hueso. Otros seguirán, y seguramente encontrarán su camino a casa. La búsqueda del hombre no será negada.

Pero estos hombres fueron los primeros, y seguirán siendo los primeros en nuestros corazones. Por cada ser humano que mire la Luna en las noches venideras, sabrá que hay un rincón de otro mundo que es para siempre la humanidad.

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