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Un grupo de científicos de la Universidad de Columbia, en EE.UU., ha revelado que los niveles de radiación en algunas zonas de las Islas Marshall superan a los de Chernóbil y Fukushima. A través de una investigación de campo en una de las pequeñas islas, ubicada entre Hawái y Australia, los expertos determinaron que la concentración de material radioactivo es hasta 1,000 veces más alta que en las famosas zonas de actividad nuclear ubicadas en Japón y Ucrania.

La actividad radioactiva es consecuencia de las 67 pruebas nucleares que EE.UU. realizó el grupo de 29 islas entre 1946 y 1958. En ese momento, los habitantes de la región se vieron obligados a huir debido a las bombas lanzadas por los estadounidenses, que dejaron una gran cantidad de restos nucleares en la Isla de Runit.

La consecuencia de la guerra

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Un informe reciente aseguró que estos desechos nucleares se estaban filtrando hacia el Océano Pacífico, sin embargo, ahora es que se ha comenzado a conocer el impacto de la esta contaminación. La investigación de la Universidad de Columbia evidencia que dos de los atolones, llamados Enewetak y Bikini, han sido los terrenos que se llevaron la peor parte de las pruebas nucleares estadounidenses.

Enewetak fue testigo de la primera bomba de hidrógeno, mientras que Bikini experimentó las pruebas con la bomba de hidrógeno más poderosa del planeta, llamada Castle Bravo. Los expertos afirman que estas pruebas ocasionaron un daño ambiental nunca visto en la historia, y los pueblos nativos de las islas fueron quienes sufrieron las consecuencias a largo plazo.

En el caso de Runit, los expertos testearon los niveles de isótopos nucleares en el suelo y las plantas. A pesar de que la enorme cúpula de la isla se consideró apta para contener el efecto radioactivo, en este momento no funciona. Por ello, los investigadores consideran que el estudio debe servir de advertencia para los residentes de la zona, a fin de tomar medidas para escapar de la actividad radioactiva.

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En Bikini, el estudio encontró que la presencia de material radioactivo era hasta 1,000 veces superior que las muestras de las zonas afectadas por las tragedias de Fukushima y Chernóbil. A pesar de que los habitantes de las Islas Marshall fueron obligados a emigrar durante la Guerra Fría, muchas personas han regresado. Un informe de Los Angeles Times reveló que al menos 600 personas habitan en Enjebi, Runit y Enewetak.

Anteriormente, se conoció que el aumento en el nivel del mar estaba destruyendo poco a poco la capa de concreto de Runit, mientras que el Departamento de Energía de EE.UU. advirtió que el sitio contenía residuos de altos niveles de toxicidad. Los residentes calificaron a estos desechos como un “veneno”, mientras que las enfermedades natales y la alta probabilidad de sufrir de cáncer sigue siendo una realidad en crecimiento.

Background gamma radiation and soil activity measurements in the northern Marshall Islands. PNAS first published July 15, 2019. DOI: https://doi.org/10.1073/pnas.1903421116