Foto: National Geographic

Los arrecifes de coral representan uno de los ecosistemas de mayor diversidad de nuestro planeta. Durante mucho tiempo, se ha dicho que el cambio climático es la causa de la muerte de los arrecifes, ya que el aumento de la temperatura del mar genera enormes daños a estas estructuras, cuya presencia se extiende desde Australia hasta la costa sur de EE.UU.

Sin embargo, el calentamiento global no es el único motivo por el que los arrecifes se están desvaneciendo. Nuevamente, una fuente vinculada a los seres humanos está haciendo la diferencia para perjudicar a los corales de todo el mundo: el nitrógeno.

Brian Lapointe, un científico e investigador del Instituto Oceánico Harbor Branch de la Universidad Atlántica de Florida, ha analizado el comportamiento de estos ecosistemas marinos en el Santuario Nacional Marino de los Cayos de la Florida durante los últimos 30 años, y ha descubierto que, en los últimos 20 años, la mitad de los corales de Florida ha desaparecido.

Cuando Lapointe inició su estudio, en 1984, el coral abarcaba un 33 por ciento de la zona de preservación del Santuario Looe Key, que representa casi 10 kilómetros de mar protegido en la región sur de los Cayos de Florida. En 2014, el espacio abarcado por el coral se redujo al 5 por ciento.

El hallazgo no es del todo desalentador

La investigación de Lapoint demostró que, el exceso de nitrógeno que proviene de las aguas bajo escaso tratamiento o con una gran cantidad de residuos. Estas aguas contienen fertilizantes y productos nocivos de la industria agrícola que han destruido por mucho tiempo la calidad del agua que rodea a los arrecifes de coral.

Lapointe considera que no es complicado reducir los niveles de nitrógeno, al contrario de la odisea que representa revertir el calentamiento global. Después de todo, el científico considera que los arrecifes tienen una esperanza.

El investigador explicó que el nitrógeno impulsa la proliferación de algas marinas que impiden el paso de la luz. Asimismo, desequilibra los nutrientes presentes en el agua e interrumpe el ciclo de vida del coral. El aumento del fósforo en el agua de los arrecifes impide su crecimiento. Este desequilibrio está literalmente “asesinando” de hambre a los corales.

El estudio concluyó que más allá del calentamiento del agua, su calidad es un elemento importante para la supervivencia de los corales. A pesar de que el estudio se enfoca en los Cayos de Florida, Lapoint asegura que su descubrimiento se puede aplicar a los arrecifes de coral en todo el mundo.

Referencia: Nitrogen enrichment, altered stoichiometry, and coral reef decline at Looe Key, Florida Keys, USA: a 3-decade study. Lapointe, B.E., Brewton, R.A., Herren, L.W. et al. Mar Biol (2019) 166: 108. https://doi.org/10.1007/s00227-019-3538-9