No cabe duda de que la década de los sesenta fue sumamente importante para la humanidad en términos de básicamente todo: ciencia, sociedad, cultura y tecnología. Fue una década tumultuosa que a la vez permitió que las nuevas generaciones pudieran soñar por un mejor mañana, y evidentemente, la llegada del hombre a la Luna marcó uno de esos hitos porque nos llevó más allá de nuestra órbita, a donde ningún humano había llegado jamás.

Si bien el alunizaje era en sí un hecho noticioso e importante, el poder los medios fue el que potenció el alcance del mismo, llevándolo a los hogares más recónditos del planeta, quedando plasmado en la memoria de quienes lo vieron para siempre. Se trató de una campaña de transmisión muy ambiciosa que superó todas las transmisiones previas, incluso las elecciones presidenciales, las cuales solían marcar los más altos números en los ratings.

¿Por qué nuestro sol y luna no tienen nombres?

Que la llegada del hombre a la Luna se volviera una marca en la historia que revolucionó la cultura pop es responsabilidad de los medios de comunicación y de la programación que prepararon para esos días, que, si bien se hubiesen podido cubrir sin mayores problemas logísticos, gracias a la tecnología, en los años sesenta era toda una proeza transmitir las imágenes reales desde la Luna hacia nuestras pantallas.

Hay que conocer el contexto histórico para conocer la importancia del alunizaje

Los años sesenta fueron una época con sumamente acontecida en todos los ámbitos. La televisión fue la que mantuvo informada a las audiencias enterados de hechos como la guerra de Vietnam, la Beatlemanía y la llegada del hombre a la Luna.

Tras ayudar a ganar la Segunda Guerra Mundial y a derrotar el nazismo en los cuarenta, Estados Unidos comenzó a buscar más oportunidades de aparecer triunfante en más países del mundo, pues le gustó asumir el papel del héroe internacional al que todos admiraban. Estos aires de convertirse en potencia lo llevaron a meterse en un error como fue la guerra de Vietnam, pero también los movimientos sociales llevaron a los estadounidenses a replantearse el status quo en cuanto a derechos civiles se refiere.

Puede que a los sesenta se les recuerde como la época del “paz y amor”, pero la verdad es que fue una etapa bastante oscura. Las noticias que se escuchaban en la radio y en la televisión no eran muy alentadoras: bajas en la guerra de Vietnam, brutalidad policial contra estudiantes, segregación y violencia racial y la peor conmoción que le puede pasar a una nación: el magnicidio de su presidente.

En la era del “flower power” los estadounidenses, tanto blancos como negros, soñaban con tiempos mejores. A los defensores de los derechos civiles les hizo soñar el discurso de ‘Yo tuve un sueño’ de Martin Luther King Jr. y también se apoyaban en John F. Kennedy, un presidente que trajo frescura a un país que necesitaba un cambio desesperadamente. Sin embargo, todos esos sueños quedaron destrozados con sus respectivos asesinatos, apagando la luz de la esperanza por muchos años.

Pero aún había una luz que brillaba en lo alto: la Luna. Desde la creación de la NASA en 1958, la idea de llevar al hombre a esa misteriosa luz que todos podemos ver unos días al mes sonaba como el mensaje de esperanza que la humanidad necesitaba. ¿Para qué resolver nuestros problemas en la Tierra si podemos mirar hacia arriba y dejarnos aplastar por las complejidades del universo?

Buscar la aprobación de un plan multimillonario

Tal como reseña la BBC, la transmisión del mítico momento comenzó como una campaña de relaciones públicas una década antes del alunizaje. Desde 1958, la NASA y algunos políticos estadounidense comenzaron a hacer lobby de una loca y millonaria idea: llevar a un hombre a la Luna y traerlo de vuelta sano y salvo.

Los esfuerzos de los lobistas vieron sus frutos en el moderno Kennedy, quien recién estrenado en la presidencia anunció la carrera espacial hacia la Luna, colocándola como una de las metas principales de la nación. El primer indicativo de que los medios se preparaban ante una nueva era sin precedentes fue cuando este discurso de Kennedy rompió todos los récords de audiencia, marcando un antecedente a lo que sería el 20 de julio de 1969.

Todos los medios reseñaron la llegada del primer hombre a la Luna, pero fue la televisión la que convirtió la noticia en el espectáculo que repercutió en la cultura y la tecnología durante años.

Lo que siguió durante toda esa década fue una campaña en la que posicionarían el tema espacial con películas, programas de televisión y demás elementos de la cultura pop. Tal como sucedió con Woody, El vaquero de ‘Toy Story’, un Buzz Lightyear llegaría tarde o temprano a robarse los corazones de los niños, recordándoles que podían apuntar sus sueños, incluso si estos estaban tan lejos como las estrellas.

Durante esta época, las tensiones entre Estados Unidos y la Unión Soviética comenzaron a acrecentarse por los deseos de ambos bloques en posicionarse como potencias mundiales. Cada potencia buscaba demostrar que su país era el mejor y más moderno, y esa competencia marcó la carrera por el espacio, tanto que cuando la Unión Soviética comenzó a informar sobre los avances de su programa Sputnik –aquel que logró llevar al primer ser vivo al espacio: la perra Laika–, los Estados Unidos apretaron más fuerte la campaña por llevar al primer hombre a la Luna –y traerlo con vida, además–.

Fue entonces cuando hacia finales de la década la NASA anunció la misión Apolo 11, que llevaría a tres astronautas a la Luna para explorar su superficie. Y desde entonces las noticias en la televisión estadounidense no serían iguales.

Sonda Insight 'escucha' un probable sismo en Marte

Una transmisión que superó en logística y presupuesto a las de las elecciones presidenciales

La televisión era quizás el medio más importante de la época, pues no solo informaba sobre las noticias que llegaban de Vietnam o desde el sur mismo de Estados Unidos con la lucha antiracial, sino que también fue la que mostró por primera vez a cuatro chicos de Liverpool conquistar los corazones estadounidenses desde el momento en que Ed Sullivan anunció en su show: “¡Aquí están, Los Beatles!”.

Aparecer en la pantalla de los hogares familiares era todo un éxito y el gobierno estadounidense, a sabiendas del profundo efecto que generaba la televisión sobre la población, decidió llevar esta campaña de relaciones públicas a la pantalla para preparar lo que sería la transmisión más importante de toda la historia.

La televisión no solo mostró las estrellas del universo cuando la misión Apolo 11 llegó a la Luna, sino también a nuestras propias estrellas en la Tierra: Los Beatles. | Foto: Getty Images

Para entonces, Estados Unidos solo contaba con tres televisoras altamente populares: CBS, NBC y ABC. Cada canal tendría un papel en la transmisión que iba acorde con su audiencia y popularidad, de manera que CBS se llevó el premio y la responsabilidad mayor de hacer la mejor transmisión que pudieran, mientras que NBC y ABC llevarían información complementaria a las audiencias sobre el alunizaje.

Esto es lo que habría dicho Nixon si el Apolo 11 no hubiese regresado a la Tierra

Variety recoge de sus archivos lo que fue “El mejor show de la Tierra”, un especial de televisión de 31 horas que comenzaron el domingo 19 de julio y que se extendió hasta el mediodía del lunes 20. Entre las tres cadenas de televisión, más las cuatro emisoras radiales líderes gastaron en conjunto un total de 13 millones de dólares, una cantidad bastante considerable para la época.

La transmisión se distribuyó así: CBS estaría desde el Control de Misión en Houston, NBC estaría desde el Kennedy Space Center y ABC tendría la tarea de “levantar los picos de bajos ratings”. Aunque cada canal contribuyó a la transmisión, pues fue un trabajo conjunto, igual ofrecían su propia programación para atraer audiencia, de esta manera, CBS presentó comentarios sobre el acontecimiento de Arthur C. Clarke, Walter Cronkite –una de las caras más confiables de la televisión– y Orson Welles.

El periodista veterano Walter Cronkite era considerado como una de las caras más confiables de la televisión, y ¿quién mejor para transmitir el acontecimiento más importante de la historia? | Foto: NASA

Por su lado, ABC quiso presentar una versión más moderna y futurista del alunizaje con comentarios de nada más y nada menos que Isaac Asimov y Marshall McLuhan, acompañado además por una pieza musical ordenada especialmente a Duke Ellington para el momento.

Del lado de NBC, el periodista John Chancellor y el actor Danny Kaye se encargaron de la transmisión, una a la que Variety llamó “una inusual mezcla de entretenimiento con noticias”.

Pero la transmisión especial no se enfocó únicamente en las horas de transmisión del alunizaje. Cada canal enfocó su programación previa a las preparaciones de la misión Apolo 11, de hecho, ABC esperaba hacer un show en el que los espectadores pudieran llamar a hacer preguntas a científicos y periodistas sobre el alunizaje, sin embargo, este no se llevó a cabo por el miedo de AT&T a que los equipos se colapsaran ante tanta demanda.

Katherine Johnson, la computadora humana que nos llevó al espacio

Según narra la BBC, uno de los informes internos de CBS con respecto a la llegada del hombre a la Luna recogía lo que significaba de la misión Apolo 11 y el alcance que tendría esta cobertura especial. Así lo describió CBS en su informe:

“(La luna es el) primer intento del hombre por poner en perspectiva los propios comienzos de la Tierra y nuestra relación con otros mundos, y otros elementos, y otra vida.

Este vuelo de Apolo pasará a la historia junto con los eventos de miles de años pasados que los poetas, historiadores y aquellos cuya curiosidad, impulso y determinación harían memorables porque los llevaría a encontrar un continente, conquistar un océano o explorar una región polar o montaña”.

Pero no solo las televisoras trabajaron incansablemente por llevar las imágenes que harían historia aquel 20 de julio de 1969, también la NASA puso todo su empeño por sacar las mejores tomas y fotografías del acontecimiento, después de todo este era su show y tenían que mostrar la mejor cara. En ello contribuyó la televisión, en hacer que el directo del alunizaje llevara a los televidentes a sentirse parte de ese momento tan importante, pues se presentó tal y como fue, sin ediciones ni cortes.

¿Tuvo la misión del Apolo 11 un efecto sedante en las masas durante una época tan acontecida?

Si bien la llegada del hombre a la Luna fue un hecho histórico que escribió las páginas del futuro, también tuvo su cuota de controversia. Mientras que el Estado vendía el alunizaje como su mejor cara, muchos críticos comenzaron a preguntarse si en realidad esta misión era necesaria, primero por el alto costo que significó –según cifras del Congreso, unos 19.400 millones de dólares de la época que hoy se traducen en 116.500 millones de dólares–, y segundo por los crecientes problemas sociales que se cocinaban dentro y fuera de sus fronteras.

Entre la guerra de Vietnam y la segregación racial, algunas personas se preguntaron si mirar hacia arriba era una manera de escapar de los problemas de casa. Fue un mensaje que también quiso mostrar una cara de Estados Unidos que representaba a una pequeña parte de la nación, pues muchos se quejaron de que la tripulación estaba conformada por puros hombres blancos, dejando la diversidad a un lado.

NBC estrena el tráiler oficial de la cuarta temporada de 'This is Us'

Esto luego se tradujo en mayores luchas porque las personas de color y las mujeres también formaran parte del capítulo espacial estadounidense, pues después de todo, el universo es para todos. Sin embargo, la representación se ha retrasado por décadas, incluso este mismo año, que sería el primero que vería una caminata espacial con mujeres, pero esta tiene que esperar por razones técnicas.

Por otro lado, los teóricos conspiracionistas tildaron la transmisión de bluff televisivo e incluso algunos llegaron a decir que el alunizaje fue una producción grabada en la Tierra bajo la dirección de Stanley Kubrick. Esta historia está narrada en un documental falso titulado ‘Operación Luna’ o ‘Dark Side of the Moon’ que buscaba “probar” tal teoría, pero en realidad resultó ser toda una farsa.

Los medios como constructores de la cultura pop

El alunizaje fue un momento icónico que pasó a la historia y que revolucionó la cultura, pero ¿hubiese sido posible sin la labor de los medios? Tal vez un reporte editado no hubiese tenido el mismo impacto que la transmisión tuvo en formato directo.

La carrera por el espacio inspiró todo un género espacial de la ciencia ficción con directores de la talla de George Lucas con su trilogía de ‘Star Wars’, Steven Spielberg con sus acercamientos con seres de otros mundos como ‘Encuentros cercanos del tercer tipo’ y la cautivadora ‘E.T.’, y Ridley Scott con la saga de terror espacial, ‘Alien’. Igualmente se adentró en la música con sonidos espaciales y looks galácticos en toda la movida electrónica –encabezada por Brian Eno–, en el rock psicodélico y por supuesto en toda la etapa de David Bowie que llevó la historia del Mayor Tom a las listas de las canciones espaciales más icónicas.

Otro aspecto de la cultura pop que inspiró el alunizaje fue nada menos que la imagen de MTV en los ochenta, con Neil Armstrong pisando la superficie de la Luna como una clara fotografía del futuro que representaba el entonces nobel canal de música. Incluso, hasta el sol de hoy, la estatuilla que otorga en sus premios anuales es el “moonman” o el hombre de la luna que porta la bandera de MTV.

El alunizaje también inspiró la estatuilla de los premios MTV, el Moonman, un astronauta que porta la bandera del canal.

Apuntando a las estrellas: recuperar la grandeza

La década de los sesenta terminó con la promesa de que el hombre conquistaría el espacio, pero tales avances se fueron quedando en el tiempo junto con el interés de las personas por conocer el espacio. Aunque el universo sigue siendo un espacio fascinante para la humanidad, la falta de hitos como la llegada del hombre a la luna ha mermado el interés.

Satélite TESS descubre tres exoplanetas que ayudarán a estudiar la formación planetaria

Ahora que la NASA pasará a ser una institución privada que no recibirá financiamiento del Estado, obtener el interés de la humanidad por el espacio es su principal meta. De ahí que surgiera la idea del turismo espacial para atraer a las personas a darse un viaje por las estrellas, y no solo desde la NASA, sino también desde otras iniciativas privadas como SpaceX.

El hecho es que la llegada del hombre a la Luna revolucionó nuestra manera de ver al mundo y al espacio, pero la historia hubiese sido muy diferente sin la transmisión de los medios, que llevaron la superficie lunar a cada hogar con una televisión para que el hito se sintiera, efectivamente, “un gran salto para la humanidad”.

Más en TekCrispy