La anorexia nerviosa, como se conoce oficialmente, es un trastorno alimentario asociado principalmente con un índice de masa corporal (IMC) extremadamente bajo, generalmente acompañado por una aversión a la alimentación y una imagen corporal distorsionada. Este trastorno afecta entre el 1 al 4 por ciento de las mujeres y el 0,3 por ciento de los hombres.

La anorexia tiene una de las tasas de mortalidad más altas de cualquier trastorno psiquiátrico, y los científicos todavía están perplejos por sus causas.

Esta extraña forma de cáncer canino se propagó por el mundo, ¿cómo lo hizo?

Factores genéticos

Sin embargo, los resultados de un nuevo estudio aportan nueva y valiosa información en ese sentido, al identificar ocho ubicaciones de cromosomas que pueden aumentar la vulnerabilidad a la enfermedad.

La anorexia es un trastorno alimentario asociado con un índice de masa corporal extremadamente bajo, acompañado por una aversión a la alimentación y una imagen corporal distorsionada.

Algunas de estas ubicaciones se han relacionado con problemas metabólicos, lo que sugiere que las causas de la anorexia pueden no ser puramente psicológicas.

En un estudio previo, realizado en el año 2017, el equipo analizó los genomas de aproximadamente 3.500 personas con anorexia. En él, identificaron la primera ubicación del cromosoma, o locus, que se correlaciona con el trastorno, lo que sugiere un posible vínculo metabólico.

Pero en esta reciente investigación el equipo analizó los datos genéticos de casi 17.000 personas con anorexia y más de 55.000 controles sanos.

En esta ocasión, los investigadores identificaron ocho loci genéticos relacionados con el trastorno, aunque se presume que probablemente hay cientos. Algunos de los ocho loci se asociaron con enfermedades psiquiátricas, pero otros se asociaron con rasgos metabólicos, incluso después de que los investigadores controlaron el IMC. Esta evidencia sugiere que el riesgo de desarrollar anorexia podría estar relacionado con factores metabólicos.

Capacidad de metabolizar

Estos hallazgos, que son correlacionales y no demuestran de manera concluyente que los factores metabólicos estén entre las causas del trastorno alimenticio, aumentan nuestra comprensión de los contribuyentes genéticos a la anorexia.

Los investigadores hicieron el descubrimiento luego de comparar el ADN de casi 17.000 personas con anorexia y más de 55.000 controles sanos.

Los investigadores también encontraron que esta genética se superponía con rasgos relacionados con la capacidad de las personas para metabolizar las grasas y los azúcares, y también influyó en la actividad física, lo que podría explicar la tendencia de algunos pacientes a ser muy activos a pesar de su bajo consumo de calorías.

Empresa china clona al primer gatito con fines comerciales

Dada la complejidad de la afección, es probable que haya subtipos variables: algunas personas pueden tener una afección psiquiátrica, mientras que otras pueden tener un tipo metabólico mayor. En este sentido, los investigadores esperan que, en el futuro, las pruebas genéticas puedan diagnosticar un subtipo y ayudar a adaptar el tratamiento de una persona.

Los autores del estudio también esperan que los resultados ayuden a reducir el estigma y la mala interpretación de la anorexia. Los médicos de familia todavía pueden culpar a los padres de alguien con la enfermedad o acusar a las niñas con anorexia de ser vanas y querer parecer modelos; incluso, a los niños y hombres se les dice que no pueden tener anorexia, porque se trata de un “trastorno de niñas”.

Referencia: Genome-wide association study identifies eight risk loci and implicates metabo-psychiatric origins for anorexia nervosa. Nature Genetics, 2019. http://dx.doi.org/10.1038/s41588-019-0439-2

Más en TekCrispy