Lamprea marina. Fuente: Kurt Stepnitz/Michigan State

En lo referente a temas de atracción, el olor suele ser un punto clave tanto para hombres como para mujeres. A algunas personas les gusta el olor del perfume, mientras que otras prefieren el olor corporal natural del ser amado.

En los animales, ocurre de manera similar, aunque estos no usan perfume. Sabemos que algunos mamíferos como los lemmings, un especie de roedores muy comunes en México, que pueden distinguir el olor de una hembra virgen del de una hembra que ya ha copulado.

En cierta forma, los animales pueden liberar sustancias que son percibidas por el olfato de sus similares para que estos sepan en qué nivel se encuentra su sexualidad.

Ahora un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad del Estado de Michigan reveló un potente afrodisíaco presente en el semen masculino conocido como espermina, que resulta muy atractivo para las lampreas marinas hembras.

Algunos datos sobre la espermina

Weiming Li, uno de los autores de la investigación, sosteniendo una lamprea marina.

La espermina ha sido conocida desde hace cuatro siglos en los seres humanos, y desde entonces se han reconocido sus beneficios para el organismo, como la estabilización del ADN. Además, parece tener efectos neuroprotectivos a concentraciones elevadas, en cambio a concentraciones bajas es tóxica.

Sin embargo, hasta ahora no se tenía información sobre su efecto en el apareamiento de las lampreas marinas (Petromyzon marinus).

La espermina atrae a las lampreas marinas hembras

Las lampreas marinas son un pez sin mandíbula entre los que comúnmente, cada macho defiende un nido, mientras que las hembras se mueven de nido en nido para aparearse.

Tal parece que la eyaculación de los peces lamprea machos contiene espermina. Las hembras maduras de esta especie parecen usar la espermina como referencia para identificar a los machos que liberan espermatozoides, y es de esta forma en los machos logran atraer a las hembras maduras. Así lo ha explicado Weiming Li, profesor de pesca y vida silvestre y autor principal del estudio.

“Encontramos que la eyaculación masculina contiene espermina, una feromona altamente específica y potente, que atrae solo a las hembras maduras. Las hembras maduras probablemente usan espermina para identificar a los machos que liberan espermatozoides en la agregación de desove”.

Las lampreas marinas suelen desplazarse hacia los lechos de grava de los ríos, que conforman sus hábitats de agregación de desove, es decir, el lugar en que suelen poner huevos.  Cuando las hembras llegan a la grava, encuentran muchos machos en los nidos, ya maduros y aptos para la reproducción.

De modo que la espermina y otras feromonas liberadas por los machos sirven como señales de apareamiento en esta especie.

Lo curioso del caso es que estas hembras marinas no son muy dadas a la monogamia, como mencionamos párrafos atrás. Cuando llegan al lecho de grava, no son especialmente selectivas para escoger a sus parejas (sí, sus) y se rigen únicamente por esta sustancia para observar rápidamente su catálogo y escoger a los machos más aptos bajo este criterio.

Entonces cada hembra lamprea se aparea con muchos machos, uno seguido por otro y de uno en uno, y engendran lampreas varias veces incluso en la misma hora.

Li explica que es la primera vez que la ciencia logra documentar este comportamiento en estos animales.

Un sentido del olfato bien desarrollado

Richard Neubig, profesor de farmacología y coautor del estudio, destaca otro hallazgo, que es un receptor específico en las narices de las hembras, que es el elemento clave en su mecanismo de detección de parejas al parecer. Lo identificaron como un receptor asociado a la amina, o TAAR, en las hembras.

“También pudimos documentar un receptor específico en las narices de las hembras que adquieren espermina, y se puede oler en concentraciones de trazas”.

Las hembras maduras están tan bien equipadas para escoger a sus amantes, que su olfato puede detectar a niveles de espermina tan bajos como como 10 -14 molares, lo cual equivale al olor que percibiríamos de una sola gota de perfume en una piscina.

A pesar de ello, no se registraron efectos asociados a los niveles más altos de espermina en lampreas marinas hembras inmaduras u otros machos.

La investigación fue ardua, según Neubig, quien comentó que se necesitaron realizar casi 12,000 pruebas en el laboratorio para descubrir qué era lo que causaba este comportamiento:

“Este fue un gran trabajo que requirió casi 12,000 pruebas en el laboratorio de detección de alto rendimiento de MSU para descubrir el par correcto de químicos y receptores”.

Ahora los investigadores se han planteado determinar si este hallazgo puede aplicarse para controlar las poblaciones invasoras de lamprea en el mar, una de las preocupaciones en el sector. Además de “calientes”, las lampreas son plagas potenciales que pueden causar estragos en el mar: una ola de ellas puede matar 40 libras de pescado, por lo que controlarlas es una necesidad.

Referencia:

Spermine in semen of male sea lamprey acts as a sex pheromone. https://journals.plos.org/plosbiology/article?id=10.1371/journal.pbio.3000332

Smells like love… to sea lampreys. https://msutoday.msu.edu/news/2019/smells-like-love-to-sea-lampreys/

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