Una investigación sobre la esquizofrenia publicada en 1968, concluyó que a pesar de ser una enfermedad mental antigua, contando con aproximadamente 5,000 informes para entonces, el avance en su mejora había sido nulo.

¿La razón?  Tal parece que toda la información existente al respecto no ha sido procesada de la manera incorrecta, y según sugieren sus autores, es probable que la investigación en este ámbito haya estado mal enfocada desde hace mucho tiempo.

“Bien puede ser que el grito tradicional de que “se necesita más investigación” no sea pertinente, y que gran parte de la investigación que se ha llevado a cabo tenga un valor relativamente bajo debido a que no cumplimos con los requisitos lógicos para una investigación efectiva dentro del área”.

Ello nos lleva a hablar de un libro muy citado en el campo de la psiquiatría, y sobre el cual muchos interesados en este tema habrán oído alguna vez: el Manual de Diagnóstico y Estadística.

Se trata de una herramienta que contiene información sobre una gran cantidad de desórdenes mentales, los aprobados por la comunidad de la psiquiatría por supuesto, y proporciona las bases para identificar y diferenciar trastornos mentales desde hace muchos años.

Con el paso del tiempo, este manual ha sido modificado y ha llegado a su quinta edición, el DSM-5, sin embargo, este ha sido objeto de gran controversia.

Ahora un nuevo estudio realizado por un equipo de la Universidad de Liverpool ha concluido que los diagnósticos actuales de esta enfermedad, así como de otras como el ‘trastorno bipolar’, ‘trastornos depresivos’, ‘trastornos de ansiedad’ y ‘trastornos relacionados con el trauma’ no tienen valor científico y que la información sobre estas presente en el DSM-5 es inconsistente y subjetiva.

Síntomas superpuestos y diagnósticos sumamente subjetivos

En la quinta edición del Manual de Diagnóstico y Estadística los trastornos mentales definidos se superponen los síntomas y el origen de muchos de ellos.

La nueva investigación consistió en realizar una revisión exhaustiva de los capítulos que conforman el DSM-5, abordando el espectro de esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, trastornos bipolares y afines, trastornos depresivos, desórdenes de ansiedad, y trastornos relacionados con traumas y factores de estrés.

Encontraron un alto nivel de heterogeneidad en los criterios que aplican para diagnosticar tales trastornos, como los síntomas, de modo que estos se superponen y de hecho pueden confundir una enfermedad con otra:

“Los temas identificaron la heterogeneidad en criterios diagnósticos específicos, incluidos los comparadores de síntomas, la duración de las dificultades, los indicadores de gravedad y la perspectiva utilizada para evaluar las dificultades”.

Más allá de la superposición de síntomas, casi los diagnósticos basados en el manual DSM-5 tienen su origen en traumas y eventos adversos, pero a pesar de ello, dicen muy poco sobre las condiciones individuales de cada paciente.

En este punto, conviene citar una investigación previa realizada en 2014, que demostró que al utilizar tanto la cuarta como la quinta edición del manual, dos personas podrían ser diagnosticadas con el mismo trastorno sin tener ningún síntoma en común.

Ser más empáticos nos hace más civilizados y cooperativos

Por si esto fuera poco, otro estudio realizado el mismo año informó que en la quinta edición existen 270 millones de combinaciones de síntomas que cumplirían los criterios para el trastorno de estrés postraumático y el trastorno depresivo mayor, lo que nos lleva a pensar que podrían ser muy bien confundidos.

Peter Kinderman, un investigador de psicología clínica en la Universidad de Liverpool y coautor del estudio, comentó que los diagnósticos basados en este manual suponen juicios muy subjetivos de lo que es normal:

“Este estudio proporciona aún más evidencia de que el enfoque de diagnóstico biomédico en psiquiatría no es adecuado para el propósito. Los diagnósticos frecuentes y no críticos como “enfermedades reales” se hacen de hecho sobre la base de inconsistencias internas, patrones confusos y contradictorios de criterios en gran medida arbitrarios. El sistema de diagnóstico asume erróneamente que toda angustia es el resultado del desorden y se basa en gran medida en juicios subjetivos sobre lo que es normal”.

Por su parte, la autora principal de este estudio, Kate Allsopp, de la Universidad de Liverpool, considera que las etiquetas de diagnóstico hacen creer que se está explicando el problema, pero esto no quiere decir que tengan base científica y puede tener consecuencias negativas:

“Aunque las etiquetas de diagnóstico crean la ilusión de una explicación, no tienen significado científico y pueden crear estigma y prejuicios. Espero que estos hallazgos alienten a los profesionales de la salud mental a pensar más allá del diagnóstico y considerar otras explicaciones de trastornos mentales, como traumas y otras experiencias adversas de la vida”.

Se trata un hallazgo bastante polémico, puesto que el mal diagnóstico conlleva a un tratamiento erróneo, que bien sabemos que puede resultar perjudicial para nuestra salud general. Por ejemplo, algunos medicamentos recetados para mitigar trastornos de la mente pueden causar aumento de peso.

El simple hecho de que el paciente muchas veces no logre ver una mejoría de su condición es alarmante para la ciencia y la sociedad en general. Muchos sufren de recaídas con el tiempo, generan gastos en seguros, internado, medicinas y terapias que parecen convertirse en un círculo vicioso.

Esperamos que estos hallazgos sirvan para enfocar las nuevas investigaciones sobre la salud y los trastornos mentales de una manera más acertada.

Referencia:

Heterogeneity in psychiatric diagnostic classification. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0165178119309114?via%3Dihub

The Logical Requirements of Research into Schizophrenia.  https://www.cambridge.org/core/journals/the-british-journal-of-psychiatry/article/logical-requirements-of-research-into-schizophrenia/08614F87DCE39B1FE6AF90F7532DA403

One Quintillion Ways to Have PTSD Comorbidity: Recommendations for the Disordered DSM-5. https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs12207-014-9186-y

Quantifying heterogeneity attributable to polythetic diagnostic criteria: Theoretical framework and empirical application. https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Fa0036068

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