El cannabis siempre fue una sustancia controlada en Canadá, hasta que en el 2001, empezó a implementarse para fines médicos independientemente de la edad gracias a las regulaciones federales. Posteriormente empezó a discutirse su aprobación para usos recreativos.

Canadá es el segundo país que legalizó el uso recreativo de cannabis en su territorio, luego de Uruguay, y desde entonces varias compañías empezaron a comercializar diferentes productivos comestibles que parecen haber sido bien acogidos por la población.

Muchos consideran que ante su amplio consumo entre las personas, la legalización era una alternativa prudente para empezar a controlarla. Pero esta medida ha tenido un lado negativo muy notorio desde entonces según noticias recientes.

Un estudio realizado por el Programa Canadiense de Vigilancia Pediátrica (CPSP) revela que más de una docena de niños sufrieron problemas de salud grave o potencialmente mortales relacionados con el cannabis recreativo en Canadá justo en los meses de su legalización.

Entre los meses de septiembre y diciembre de 2018, se reportaron 16 casos de eventos adversos graves relacionados con el consumo de cannabis, de los cuales todos resultaron en hospitalización. En seis de estos, niños pequeños consumieron accidentalmente comestibles que contenían cannabis que no eran de su propiedad, sino de sus padres o sus abuelos.

Christina Grant, coautora del estudio, considera que sus hallazgos revelan apenas la punta del iceberg pues solo se incluyen los eventos adversos más graves relacionados con la planta, es decir, aquellos que resultaron en hospitalizaciones, que causaron discapacidad permanente y que incluso condujeron a la muerte. Más no se tomaron en cuenta las visitas a médicos de familia o departamentos de emergencia, que se estima sean más numerosas.

“La cantidad de casos que involucran a niños pequeños es sorprendente. Estos primeros resultados resaltan la urgencia de priorizar las necesidades de los niños y jóvenes en las iniciativas de políticas y educación, especialmente a medida que los comestibles se legalizan a finales de este año”.

¿Por qué los comestibles con cannabis son perjudiciales para los niños?

El cannabis ingerido tarda más en mostrar sus efectos que el cannabis fumado, por eso es peligroso para los niños.

El gran problema está en las cantidades que se consumen, tal como ocurre con casi todo lo que comemos los humanos. En este caso hablamos de una sustancia psicoactiva que tiene efectos bien reconocidos, por lo que la moderación en su consumo es más que obvia y necesaria.

Los productos de cannabis comestibles no son los dulces más idóneos para los niños. Para ellos, es sumamente fácil comer grandes cantidades pensando que son golosinas comunes, sin tener idea de que en realidad tienen un ingrediente que los hace “especiales”.

Pero más allá de eso, en comparación con fumar cannabis, el efecto al ingerirlo en forma de comestibles es mucho más lento, lo cual facilita aún más que se consuman grandes cantidades en poco tiempo.

Se llevan el comestible y no sienten nada, y 20 minutos después, tienen más y se meten en problemas“, señala Grant.

Ante estos casos, es recomendable que los adultos que compran este tipo de comestibles los mantengan cerrados y alejados de los niños y adolescentes. Asimismo, informarlos sobre los efectos que ocasiona el cannabis en esta forma, que son diferentes a los del cannabis fumado.

De hecho, la Sociedad Pediátrica Canadiense recomendó que Health Canada, el departamento del gobierno de Canadá responsable de la salud pública nacional, que tomara acciones para evitar este tipo de situaciones. Parece necesario prohibir la comercialización de productos de cannabis con formas que resulten atractivas para los niños, como los osos de goma por ejemplo.

Sin embargo, se manejan también otras alternativas, como reducir el contenido de tetrahidrocannabinol (THC), el componente psicoactivo que caracteriza a la planta de cannabis.

“Eso puede resultar en menos daño. Pero, una vez más, si está hablando de niños, la dosis real que están recibiendo sigue siendo alta, y depende de cómo se empaquetan estos productos. ¿Es un montón de caramelos en un paquete o solo uno?”.

Por el momento, no se han reportado muertes relacionadas con la ingesta de esto comestibles de cannabis en Canadá.

El estudio de Grant continuará hasta octubre de 2020 para observar las nuevas tendencias que se observen en el tiempo restante.

Referencias:

Serious and life-threatening events associated with non-medical (recreational) cannabis use in Canadian children and youth. https://www.cpsp.cps.ca/surveillance/study-etude/serious-and-life-threatening-events-associated-with-non-medical-recreational-cannabis-use-in-canadian-children-and-youth