En varias ocasiones hemos hablado sobre los ciclos circadianos dentro de los cuales se rigen todos los organismos dentro de la Tierra.

Tanto humanos como animales tienen cada día y cada año estructurado de acuerdo a los ciclos de luz y oscuridad que representan el día y la noche en nuestro planeta. Los animales son mucho más disciplinados en cuanto a ello, y suelen apegarse más a todas las señales que indican que deben alimentarse, dormir, migrar, reproducirse e hibernar brindadas por el mismo ciclo de nuestro Sol.

Sin embargo, la Luna no parece quedarse atrás en este juego de influencias, y existe evidencia de que sus ciclos también causan comportamientos poco comunes en los animales. A continuación presentamos algunos ejemplos de animales que empiezan a actuar raro cuando ocurren fenómenos como los eclipses solares y lunares.

Períodos sinódicos

En la astronomía existe un término conocido como periodo orbital, que se utiliza para referirse al tiempo que le toma a un astro recorrer su órbita, el cual se clasifica en sideral y sinódico.

Hablamos de período sinódico sideral, cuando se trata del tiempo que tarda el astro en dar una vuelta completa alrededor del Sol teniendo como referencia una estrella fija.

El período sinódico en cambio es el tiempo que tarde el astro en volver a aparecer en el mismo punto del cielo tomando como referencia el Sol, estando el punto de observación en la Tierra.

De modo que el ciclo sinódico de la Luna comprende el viaje regular de nuestro satélite natural de la fase llena a la llena nuevamente durante 28 noches. Se ha observado que este ciclo altera el campo magnético de la Tierra, la atracción gravitatoria de la Luna en la Tierra y los niveles de luz durante la noche.

Los animales parecen ser más susceptibles a ello, y su comportamiento cambia de acuerdo a estos fenómenos. Un ejemplo muy claro de ello es la enorme cantidad de huevos que se liberan en los arrecifes cuando hay luna llena o luna nueva.

Los eclipses solares les hacen actuar como si fuera de noche

Los hipopótamos salen de los ríos para buscar sus alimentos nocturnos cuando el día se oscurece durante un eclipse solar.

Un eclipse solar ocurre cuando el Sol, la Luna y la Tierra están alineados en el mismo eje, de modo que la Luna bloquea por completo al Sol, lo cual causa un poco de revuelo en nuestro planeta. Muchos animales empiezan a hacer las cosas que harían normalmente al final del día, cuando llega la oscuridad.

Es por ello que las arañas empiezan a deshacer sus redes cuando empiezan a percibir la oscuridad resultante del eclipse, y en el momento en que este termina, vuelven a reconstruirlas, quizás pensando que ha comenzado un nuevo día de trabajo. Así se observó en México durante un eclipse solar total ocurrido en 1991. Ocurre lo mismo con los peces y las aves diurnas que corren sus lugares de descanso.

Los murciélagos, conocidos animales nocturnos, salen de sus guaridas, así como los hipopótamos en Zimbabwe, a los que se les ha pillado saliendo de sus ríos durante un eclipse para buscar sus alimentos nocturnos en tierra firme. Apenas terminó el eclipse, abortaron la misión y volvieron a sus actividades normales durante el día.

Las observaciones fueron registradas por un grupo de investigadores del grupo de Vida Silvestre y Medio Ambiente de Zimbabwe en el Parque Nacional Mana Pools durante un eclipse total de sol en junio de 2001.

El impala y los babuinos suspendieron sus actividades de forrajeo cundo empezó el evento, y estos últimos empezaron a movilizarse aunque se detuvieron también cuando culminó. De manera similar, una ardilla solar y las mariposas.

¿Por qué ningún animal tiene tres patas?

A pesar de ello, conviene destacar que los animales parecen inquietos y estresados una vez que termina un eclipse solar por el resto del día, probablemente por su confusión ante el evento repentino. Sin embargo, otros como los leones, elefantes, jabalíes y cocodrilos no se alteraron en lo más mínimo.

Durante un eclipse solar ocurrido en 1984, un equipo de investigadores del Centro Regional de Investigación de Primates Yerkes estudió el comportamiento de un grupo de chimpancés cautivos ubicados en un recinto al aire libre.

Cuando empezó el eclipse y las temperaturas empezaron a disminuir, todos los chimpancés ascendieron a una estructura de escalada, sobre la cual miraron el eclipse, e incluso hubo uno que se puso de pie y señaló al cielo. Al terminar el eclipse solar, se dispersaron.

Registros más antiguos indican que las abejas también reaccionan alarmadas en el momento en que comienza un eclipse. Al notar la oscuridad, vuelan con prisa y desespero a sus colmenas, donde cientos de ellas intentan entrar al mismo tiempo.

¿Qué ocurre durante los eclipses lunares?

Los monos búho de Azara dejaron de buscar comida y corrieron a sus refugios cuando notaron que la noche se había hecho más oscura.

Un eclipse lunar ocurre cuando la Luna, el Sol y la Tierra se encuentran muy alineados, con esta última ubicada entre los dos. La Luna pasa directamente detrás de la Tierra, y esta impide que la luz del sol llegue directamente a la Luna, haciendo que exhiba un brillo rojizo que le ha valido el popular nombre de “luna de sangre”.

Un ejemplo de la influencia de este fenómeno sobre los animales fue expuesto en una investigación publicada en el 2010. Esta habla de los monos búho de Azara (Aotus azarae), una especie de primates por lo general nocturnos, a los que se observó dejando su actividad de forrajeo en Argentina durante un eclipse lunar a medida que la oscuridad se iba haciendo más densa.

Superluna

Durante la superluna, nuestro satélite se ve mucho más grande de lo normal y las noches son mucho más brillantes.

Cuando la luna llena coincide con el perigeo, el punto en el que la Luna está más cerca de la Tierra, podemos ver una luna gigantesca e imponente en el cielo de nuestro planeta conocida como superluna, un evento que ocurre unas tres veces cada año. En este punto, la Luna se ubica a 46,000 kilómetros de nosotros.

Como es de esperar, cuando ocurre una superluna, las noches son mucho más brillantes que en otros días del año, lo cual no pasa desapercibido para algunas especies.

Un estudio reciente cita a los gansos de lapa salvaje que cambiaron su comportamiento durante un evento de superluna ocurrido mientras pasaban el invierno en el suroeste de Escocia. Los investigadores midieron la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal de estos gansos durante la noche que hubo superluna, y notaron que estos habían aumentado más de lo normal.

Los investigadores explica que su la reacción de los gansos de lapa salvaje reaccionaron de forma similar a como lo haría un ser humano al despertar y comenzar el día. Su presión arterial y ritmo cardíaco aumenta luego del descanso para prepararse para todas las labores.

Referencias:

Diving into the world of biologging https://www.int-res.com/articles/esr2010/10/n010p021.pdf

Impacts of “supermoon” events on the physiology of a wild bird. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/ece3.5311

An Animal’s Reaction to a Solar Eclipse. https://sciencing.com/animals-reaction-solar-eclipse-3503.html

Observations of Bats during a Total Solar Eclipse in Mexico. https://www.jstor.org/stable/30055414?seq=1#metadata_info_tab_contents

Effect of solar eclipse on the behavior of a captive group of chimpanzees (Pan troglodytes). https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ajp.1350110407

Observations on the Behavior of Animals during the Total Solar Eclipse of August 31, 1932. https://www.jstor.org/stable/20023118

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