La radiación espacial afecta la capacidad de aprender, recordar y adaptarse, así como también la capacidad de interactuar con otros.

Como muchos saben, la vida en la Tierra es posible gracias a que esta posee la capa de ozono, que funciona como un filtro de la radiación emitida por nuestro Sol.

Cuando los astronautas van al espacio, “están más cerca” del Sol en comparación con nosotros, los ciudadanos de a pie, por lo que están más expuestos a la radiación, aun a pesar del diseño ingenioso de las naves espaciales.

En muchas oportunidades se ha hablado de que los viajes al espacio pueden resultar nocivos para la salud de los astronautas precisamente por esto. Quienes hayan visto Chernóbil y leído todos los artículos sobre radiación derivados de la serie, sabrán que la radiación tiene efectos muy nocivos en los seres humanos. Lo mismo ocurre con la proveniente del espacio, o al menos eso se creía hasta ahora.

Una investigación reciente ha revelado que la radiación espacial no parece aumentar el riesgo de sufrir cáncer o enfermedades cardíacas en los astronautas.

La exposición a radiación espacial no causó la muerte de los astronautas

Algunas teorías han empezado a relacionar la enfermedad cardiovascular y el cáncer con la exposición a determinadas dosis de radiación ionizante en astronautas, sin embargo, aún los datos estadísticos aún son muy escasos y poco confiables para afirmar que haya una relación directa entre estos. Bien sabemos que ir al espacio es más que un privilegio, y son muy pocos los que lo han logrado. Además, se trata de una actividad relativamente reciente, por lo que en la actualidad la información es poca.

De modo que para esta nueva investigación, el equipo utilizó toda la información disponibles sobre todos los astronautas de la NASA seleccionados desde 1959 y todos los cosmonautas soviéticos o rusos seleccionados desde 1961 que habían estado en el espacio al menos una vez durante un periodo de seguimiento de 25 años. Se reunieron 418 viajeros espaciales, de los cuales 301 eran de la NASA, y 117 eran cosmonautas rusos o soviéticos.

Durante este periodo, se observó que 89 de los participantes murieron. 53 eran astronautas de la NASA, de los cuales el 30 por ciento murió de cáncer y el 15 por ciento por enfermedad cardíaca. Los 36 restantes eran cosmonautas rusos o soviéticos, de los cuales el 50 por ciento murió a causa de enfermedad cardíaca  28 por ciento por cáncer.

Los investigadores decidieron utilizar un método estadístico especial llamado estimador de supervivencia de Kaplan-Meier para saber si las muertes por cáncer y enfermedad cardíaca tenían como causa común la exposición a radiación ionizante, pero los resultados no condujeron a una relación entre estos.

“Encontramos que las estimaciones de supervivencia de las curvas de Kaplan-Meier eran en gran medida congruentes con las de los métodos de riesgo competitivos, lo que sugiere que si la radiación ionizante está afectando el riesgo de muerte por cáncer y enfermedad cardiovascular, el efecto no es dramático”.

¿Resultará igual al volver de Marte?

El viaje de astronautas a Marte parece ser una realidad, y una de las mayores preocupaciones es el efecto de las mayores dosis de radiación espacial sobre estos.

Pero aún sigue una duda latente en vísperas de la próxima misión espacial dirigida a Marte, un planeta ubicado a 227,9 millones de kilómetros de nuestro planeta, y que implicará el adentramiento al áspero espacio. Las dosis de radiación serán mucho mayores en este caso, ¿cambiarían los resultados de este estudio luego de ello?

“Es importante tener en cuenta que las futuras misiones de exploración del espacio profundo probablemente ofrecerán dosis mucho mayores de radiación espacial que las dosis históricas, lo que llevará a un perfil de riesgo diferente para los futuros astronautas y cosmonautas”.

Recientemente informamos sobre un estudio que reveló que los hongos resisten la radiación mucho más que los seres humanos, y por esta razón, los astronautas deben estar atentos con la limpieza del moho en la Estación Espacial Internacional. Por el momento, con estos resultados, los tripulantes de la nave podrán volver intactos del espacio junto con el moho.

Referencia:

Contrapositive logic suggests space radiation not having a strong impact on mortality of US astronauts and Soviet and Russian cosmonauts. https://www.nature.com/articles/s41598-019-44858-0#Sec1