Un artículo de The Information especifica la razón por la que para Netflix ha sido tan “normal” cancelar series de su plataforma, aunque lleven muy poco tiempo en el servicio. Resulta que para la compañía de Reed Hastings no es acerca del nivel de audiencia que posea el show sino del costo que amerita.

Seamos claros, el artículo de The Information detalla, y debería ser evidente, que para Netflix no es rentable gastar dinero en exceso en producciones que, a pesar de contar con un buen nivel de espectadores, generan más gastos que nuevos suscriptores. Esto quiere decir que para la plataforma número uno de streaming a nivel mundial es más importante captar nuevos miembros de su comunidad que darle a los suscriptores actuales lo que ellos “desean”.

Por ser más específicos podemos hablar de la cancelación de ‘One Day at a Time’, el show al estilo sitcom que generó tanto revuelo con su “final obligado” que logró ser rescatada por Pop de CBS. O, por ejemplo, ‘Sense 8’, que también dejó un hueco en la plataforma tan grande que Netflix tuvo que realizar un episodio especial para evitar que la audiencia explotara.

La data es su pastor y nada le faltará

Claro, ese tipo de decisiones no son completamente extrañas para compañías de esa magnitud que, además, acostumbran a producir contenido en masa y que supera el volumen normal que se acostumbra cuando hablamos de proyectos para la pantalla chica.

Sin embargo, aunque suene lógico debemos admitir que desde hace un par de años para acá la cantidad de programas que han sido cancelados en la plataforma, con un mínimo de dos temporadas, ha superado las expectativas de muchos y parece estarse convirtiendo en un hábito para el servicio.

A pesar de que muchos consideren que las decisiones de cancelación de Netflix están siendo descabelladas y sin sentido, la data de la compañía confirma lo contrario. Por lo mismo, la plataforma está tomando el camino sensato para su contabilidad y se encuentra produciendo nuevos espectáculos que resultan más baratos.

Sin duda por muchos datos que puedan existir, la preocupación real se encuentra detrás del concepto de calidad y de fidelidad. La verdadera pregunta es: ¿Netflix está seguro de que esta estrategia no le saldrá más caro? Sobre todo porque estamos hablando de que la competencia va en ascenso y que es posible que las cancelaciones tempranas causen que los suscriptores migren a otras plataformas que parecen darle a la comunidad lo que a esta les está pidiendo.

No está claro por cuánto tiempo Netflix pretenda seguir eliminando proyectos que se han ganado el corazón de los suscriptores, pero si de algo podemos estar seguros es que las cancelaciones por poner primero al presupuesto pueden perjudicar a la compañía más de lo que esta se imagina.