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Project Loon, la red de globos estratosféricos diseñados para ofrecer Internet a comunidades remotas de todo el mundo, está listo para llevar a cabo su primera prueba comercial en Kenia. Según Reuters, la red de Alphabet ha comenzado a trabajar con una de las aerolíneas más importantes del país, Telkom Kenia, para completar esta fase de pruebas.

Desde que fue anunciado en 2011, Loon ha sido cuestionado por diversos expertos de la industria con respecto a la viabilidad del proyecto. Esto quiere decir que las pruebas en Kenia serán del interés de los críticos del sector.

Anteriormente, Loon ha contribuido con éxito con los proveedores de servicios de Internet de Perú y Puerto Rico, luego de que ambos países experimentaron desastres naturales que dejaron sin electricidad y conectividad a los ciudadanos. En ambos casos, Loon tuvo la capacidad de ofrecer infraestructura inalámbrica para sustituir a las torres de telefonía afectadas por las tragedias. En Puerto Rico, se reportó que más de 100,000 personas pudieron conectarse a Internet gracias al servicio.

Un reto difícil de alcanzar

Tras las pruebas que se llevarán a cabo en Kenia, será interesante evaluar cómo realmente funciona el servicio de Loon al ofrecer conectividad permanente de Internet en lugares remotos. Durante esta fase, las ciudades más foráneas de Kenia accederán a los servicios 4G de la compañía bajo presuntas “tasas económicas” para los usuarios. De momento, no se sabe cuál será la velocidad de la conexión, y mucho menos cuánto deberán pagar los kenianos por ello.

Las capacidades demostradas por Loon en situaciones de caos, hace posible creer que el proyecto tenga viabilidad. Sin embargo, la compañía no ha especificado cómo ofrecerá el servicio en cada región y cuáles serán las zonas del país que recibirán más atención. Las pruebas en Kenia comenzarán durante las próximas semanas, y se extenderán por tiempo indefinido.

Otro obstáculo que deberá superar Loon es la futura falla de los globos por posible deterioro o uso. Actualmente, los globos pueden durar hasta 5 meses antes de descomponerse. Además, las condiciones del clima pueden moverlos fuera de la zona donde deben ofrecer la señal, lo que puede hacer que los usuarios pierdan la conectividad.