Se sabe que pasado de la Tierra se distinguió por ser extremadamente turbulento, por lo que es difícil tener una idea clara de cómo fueron los primeros tiempos de nuestro planeta. Pero dos nuevos estudios realizados por investigadores de la Universidad de Adelaida, Australia, plantean la posibilidad de que los continentes emergieron del mar mucho antes de lo que se cree actualmente, para luego de ser destruidos una vez más por la actividad tectónica.

En general, se piensa que la mayor parte de la corteza continental se formó hace unos 2.500 a 3.000 millones de años. Pero el nuevo estudio sugiere que estas masas rocosas fueron precedidas por continentes mucho más antiguos que luego fueron destruidos por movimientos tectónicos o se derritieron.

Radioactividad promedio

Estas rocas más antiguas podrían remontarse a 4.000 millones de años (en términos geológicos, no mucho tiempo) después del nacimiento del planeta, que se estima se constituyó hace unos 4.500 mil millones de años.

El pasado de nuestro planeta se distinguió por ser extremadamente turbulento.

Para llegar a esta conclusión, el equipo recolectó y analizó 75.800 muestras de rocas ígneas de diferentes continentes, y luego de determinar las edades estimadas y la radioactividad actual de estas rocas, construyeron un modelo de su radioactividad promedio en los últimos 4.000 millones de años.

El investigador Derrick Hasterok, afiliado al Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Adelaida y coautor del estudio, explicó:

“Todas las rocas contienen radiactividad natural que produce calor y eleva las temperaturas en la corteza cuando se desintegran: cuanto más radioactiva es una roca, más calor produce. En comparación con las actuales, una roca de 4 mil millones de años tendría aproximadamente cuatro veces más radioactividad”.

Corteza continental más antigua

Pero intrigantemente, el equipo descubrió que las rocas con una antigüedad superior a los 2.000 millones de años tenían niveles de radioactividad más bajos de lo esperado.

Para el estudio, los investigadores analizaron más de 75.000 muestras de rocas recolectadas de varios continentes.

El modelo se modificó para tener en cuenta la mayor producción de calor que se habría producido anteriormente en el pasado violento de la Tierra y se encontró que esta anomalía estadística desapareció.

Eso les dice a los investigadores que los continentes pueden haber surgido antes de lo que convencionalmente se piensa, pero estas masas de tierra tempranas se habrían separado y reorganizado, antes de surgir nuevamente.

Los investigadores esperaban encontrar más rocas de tipo granito o de tipo continental, pero debido a la mayor radioactividad, y por lo tanto, a un mayor calor, se derritieron o fueron fácilmente destruidas por el movimiento tectónico.

Es por eso que estas cosechas continentales no se muestran en el registro geológico. Los modelos prevalecientes sugieren que los continentes eventualmente surgieron de los océanos a medida que la corteza se engrosaba. Pero, de acuerdo a los hallazgos de este estudio, puede haber habido una cantidad significativa de, aunque muy inestable, corteza continental más antigua.

Por supuesto, una afirmación tan excepcional requiere más evidencia para respaldarla. Pero aun así, esto demuestra lo poco que sabemos sobre los primeros días de nuestro planeta natal.

Referencias:

A 4 Ga record of granitic heat production: Implications for geodynamic evolution and crustal composition of the early Earth. Precambrian Research, 2019. https://doi.org/10.1016/j.precamres.2019.105375

Variations in continental heat production from 4 Ga to the present: Evidence from geochemical data. Lithos, 2019. http://dx.doi.org/10.1016/j.lithos.2019.05.034