Una investigación realizada por científicos de la Universidad de Rochester, aporta nueva información sobre el proceso cerebral que nos permite detectar visualmente y separar objetos en movimiento de fondos en movimiento.

El equipo de investigación encontró que cuando el cerebro se desensibiliza al movimiento en el fondo más grande, es más fácil distinguir los objetos más pequeños que se mueven en primer plano. Por otro lado, el cerebro es menos receptivo a estos objetos más pequeños cuando es más sensible al movimiento de fondo.

Discernir información

Según el estudio, el cerebro puede intensificar los objetos que son más importantes, como los peatones que se mueven en una calle concurrida, o puede suprimir el fondo para producir los mismos resultados.

La posibilidad de detectar animar camuflados en su fondo es un ejemplo de cómo nuestro cerebro puede discernir objetos en movimiento.

Como explica la doctora Duje Tadin, profesora en el Departamento de Ciencias Cerebrales y cognitivas de Rochester y autora principal de la investigación:

“El cerebro humano no puede procesar toda la información que nos rodea. Ser menos sensible a las cosas que son menos importantes hace que el cerebro sea más eficiente y más rápido para realizar las tareas más importantes”.

Cuando se evaluó a los participantes del estudio utilizando patrones de textura en movimiento, los investigadores encontraron que los adultos más jóvenes eran mejores para ver objetos más pequeños en movimiento en primer plano, pero deficientes para ver el movimiento de fondo.

Segmentación visual

Sin embargo, se encontró que los participantes de 65 años o más tenían una mayor conciencia del fondo, pero no eran tan buenos para ver los objetos más pequeños.

Hay dos formas básicas en que el cerebro puede distinguir objetos en movimiento. Puede realzar los objetos que importan; o, puede suprimir el fondo y, en virtud de esta supresión, realzar los objetos.

Las pruebas revelaron que los adultos más jóvenes tomaron un promedio de 20 milisegundos para elegir los objetos en movimiento, mientras que los adultos mayores tomaron unos 30 milisegundos, y aunque parezca una diferencia insignificante, esos milisegundos podrían hacer una gran diferencia entre golpear o evitar a un peatón; o podría ser el tiempo justo para perder de vista a un niño perspicaz.

Los investigadores encontraron que practicando la segmentación visual de los objetos en movimiento, los cerebros de los adultos mayores pueden ser entrenados para procesar el movimiento como lo hacen los adultos jóvenes. Con capacitación, los participantes mayores se volvieron menos sensibles al movimiento de fondo.

Estos resultados, puntualizan los autores del estudio, muestran que mejorar la visión de los objetos y desmejorar ver el fondo, son acciones que están conectadas de manera integral, porque cuando se afectó a una, la otra también cambió.

Referencia: Spatial suppression promotes rapid figure-ground segmentation of moving objects. Nature Communications, 2019. https://doi.org/10.1038/s41467-019-10653-8