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La ciudad de Somerville, en el Estado de Massachusetts, se ha convertido en la segunda ciudad de EE.UU. en prohibir el uso de la tecnología de reconocimiento facial por parte de las autoridades de la región, luego de que San Francisco tomó una medida similar en mayo pasado.

El principal responsable de esta ordenanza ha sido Ben Ewen-Campen, Consejero del Distrito 3, quien se mostró agradecido por la votación unánime del Ayuntamiento de Somerville. En concreto, la prohibición impide que cualquier agencia de la ley, departamento gubernamental, oficina o división dirigida por el gobierno de la ciudad, utilice el software de reconocimiento facial en lugares públicos.

Una tecnología “excesiva”

Esta tecnología ha sido descrita por el Ayuntamiento como un procedimiento automatizado que permite identificar individuos, capturando datos valiosos sobre el mismo según sus características físicas. En este sentido, el supervisor de la ciudad, Aaron Peskin, declaró a The New York Times (NYT):

Creo que parte de que San Francisco es la sede real y percibida de todo lo relacionado con la tecnología también tiene la responsabilidad de los legisladores locales (…) Tenemos la gran responsabilidad de regular los excesos de la tecnología precisamente porque tienen su sede aquí.

Aunque el reconocimiento facial puede ser una tecnología útil en varias aplicaciones para los usuarios, como la autenticación de inicio de sesión en sus cuentas personales, cuando es aplicada directamente a civiles sin su consentimiento, comienza a generar problemas. Las cuestiones éticas y morales seguirán siendo motivo del debate con respecto a este software, sin embargo, es importante aclarar que el desarrollo de la tecnología no está prohibido en Somerville.

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Recientemente, la ciudad de San Francisco votó a favor de un proyecto de ley que prohibió igualmente a las agencias del gobierno aplicar la tecnología de reconocimiento de rostro a los ciudadanos. La medida se produjo a medida que los reguladores de la ciudad implementan un plan más riguroso de supervisión de otras tecnologías de vigilancia, incluyendo cámaras de tránsito y lectores de matrículas.

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