Para su más reciente misión, la NASA tiene como objetivo aterrizar un robot volador en la superficie Titán, la luna más grande de Saturno, un objetivo principal en la búsqueda de vida extraterrestre.

Los científicos de la NASA contemplan que el módulo de aterrizaje, llamado Libélula, sea lanzado en el año 2026 y emprenda una travesía de 8 años hasta llegar a Titán. Una vez allí, aterrizará en la región ecuatorial de la luna, que está cubierta por grandes dunas de arena.

Volar es más conveniente

Un generador termoeléctrico de radioisótopos recargará una batería, que a su vez impulsará el sistema de vuelo quadcóptero (cuatro hélices) durante un par de docenas de vuelos a través de la superficie de Titán por un período de 2.5 años.

Esta representación gráfica ilustra múltiples vistas del módulo de aterrizaje Libélula, el cual aprovecharía la atmósfera de Titán para explorar múltiples ubicaciones.

Durante ese tiempo, Libélula cubrirá un área de aproximadamente 180 kilómetros, una porción considerable de luna de 5.149 kilómetros de diámetro, aproximadamente 1.5 veces el tamaño de la Luna de la Tierra.

Si bien puede sonar ambicioso, volar es la forma más conveniente de moverse por Titán. La atmósfera de la luna es aproximadamente cuatro veces más gruesa que la atmósfera de la Tierra, y la gravedad es una séptima parte de nuestro planeta. Esto significa que los rotores de Libélula deberían poder volar el vehículo con relativa facilidad.

En su envergadura de 3 metros, Libélula incorporará un conjunto de cámaras especializadas, así como una serie de instrumentos científicos que, en cada una de sus paradas, sondearán la naturaleza de las moléculas orgánicas que se encuentran la misteriosa superficie.

Caracterizando la química de Titán

Tal trabajo ayudará a los científicos a aprender más acerca de Titán, el único cuerpo del Sistema Solar que se sabe que alberga cuerpos estables de líquido en su superficie. Sin embargo, los lagos, ríos y mares de la superficie de Titán no están compuestos de agua, sino de metano y etano.

El sofisticado dron sondeará la naturaleza de las moléculas orgánicas que se encuentran la misteriosa superficie de Titán.

La misión está orientada a caracterizar en detalle la química de Titán. Se sabe que moléculas orgánicas complejas se arremolinan en la espesa atmósfera, lo que ha llevado a algunos científicos a creer que sus mares de hidrocarburos podrían albergar formas de vida exóticas.

Pero Titán también alberga otro entorno potencialmente habitable: un océano de agua líquida que se encuentra debajo de la corteza helada de la luna saturnina, lo que la coloca en compañía de mundos oceánicos como Encelado, otra luna de Saturno, y Europa, la luna de Júpiter, los cuales se han considerado como posibles entornos habitables para la vida microbiana.

Los científicos dijeron que Titán podría incluso servir como un modelo para comprender la química de la Tierra primitiva con un gran depósito de agua, una gran cantidad de compuestos orgánicos y una fuente de energía, representada por el Sol.

Referencia: We’re Going to Titan. Johns Hopkins Applied Physics Laboratory, 2019. http://dragonfly.jhuapl.edu/