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Un nuevo informe de Billboard ha revelado que los álbumes pre-save de Spotify pueden dar a los distribuidores musicales y compañías discográficas acceso directo a información personal de los usuarios, incluyendo el correo electrónico y las listas de reproducción favoritas.

Asimismo, el sistema de guardado previo de álbumes les permite a estas entidades conocer lo que los usuarios escuchan, los perfiles que siguen, las canciones que eliminan de sus perfiles e incluso los dispositivos en los que utiliza la plataforma de música en streaming.

Cuando un álbum está disponible en modo ‘pre-estreno’ en Spotify, los usuarios tienen la posibilidad de pre-guardar el álbum en su biblioteca, para escucharlo cuando el lanzamiento se haga efectivo. Para ello, los usuarios deben aprobar un permiso que le otorga acceso a la app a estos datos, sin embargo, lo grave del asunto es que estas etiquetas incluyen la posibilidad de acceder a datos que no se especifican en los permisos, como “agregar” o “eliminar” elementos de la biblioteca.

Una práctica “legal”

Uno de los ejemplos citados en el informe es el de Sony Music, compañía que pidió permiso a los usuarios para acceder a la carga de imágenes para personalizar su imagen de lista de reproducción o foto de perfil. Esto ocurrió durante el lanzamiento de “No Guindance”, una canción del popular rapero Chris Brown. Asimismo, Sony solicitó “administrar a quién sigues” dentro de la app.

Como sucede en muchos casos de privacidad, los usuarios probablemente no entendieron o no se fijaron de los permisos que concedieron, sobre todo porque las autorizaciones se escondían en varios submenús. Finalmente, se conoció que, además de Sony, Universal Music y Warner Music también están involucradas en estas prácticas invasivas que, si bien no son ilegales, demuestran que los usuarios deben ser más cuidadosos con los permisos que conceden a terceros sobre su información personal.