Nuestros cerebros nunca se apagan realmente, y de acuerdo a una reciente investigación, cuando descansamos, las neuronas reproducen experiencias recientes, lo que parece mejorar nuestra capacidad para tomar decisiones.

En el estudio, los investigadores muestran que al seguir un comportamiento particular, el hipocampo lo repite hasta que se internaliza. Además, informan sobre cómo el hipocampo rastrea los centros de toma de decisiones de nuestro cerebro para recordar nuestras elecciones pasadas.

Reproducir recuerdos para tomar decisiones

Investigaciones anteriores han demostrado que el hipocampo de roedores repite o revisa experiencias pasadas durante el sueño o períodos de descanso. Pero ¿qué pasa con los humanos?

El hipocampo es un pequeño rizo del cerebro que juega un papel crucial en la formación de las memorias.

Para averiguar si nuestras mentes reproducen recuerdos para ayudar a tomar decisiones, una dupla de investigadores de la Universidad de Princeton observó la actividad cerebral de 33 voluntarios mientras realizaban una tarea en un escáner de resonancia magnética funcional (IRMf).

En la tarea, a los voluntarios se les mostró una serie de imágenes, cada una de las cuales contenía un rostro humano semitransparente colocado sobre la imagen de una casa, de modo que ambos eran visibles. Se les pidió que comenzaran a enfocarse en los rostros en imágenes consecutivas, juzgando la edad de cada uno.

Después de una serie de caras en la misma categoría de edad, a los voluntarios se les presentó repentinamente una cara en la categoría de edad alternativa. Esta fue una señal para que cambiaran su atención a las casas y juzgaran edad. Nuevamente, verían una serie de casas en la misma categoría de edad y luego se encontrarían con una casa en la categoría de edad opuesta, que era una señal para volver a enfocar las caras, y así sucesivamente.

Rebobinando la escena

Después de 40 minutos de este ejercicio, los participantes se sometieron a un escaneo cerebral en reposo durante cinco minutos. Los patrones registrados en el hipocampo en reposo parecían recrear fragmentos de actividad que ocurrieron durante la tarea de toma de decisiones, y se repetían una y otra vez, como si el cerebro siguiera rebobinando la escena de una película hasta que poder recitarla de memoria.

Previamente se ha demostrado que, cuando las ratas navegan por un laberinto, la actividad en el hipocampo sigue un patrón que se repite durante el sueño o en períodos de descanso.

La pareja descubrió que cuanta más repetición hubiera durante el descanso, mejor sería que una región del cerebro, llamada corteza orbitofrontal, pudiera crear un patrón distinto de actividad neural relacionada con la experiencia específica de llevar a cabo la tarea. Esto sugiere que una mayor repetición ayuda a construir una mejor representación del mundo que nos rodea.

Las personas que tuvieron mejores representaciones también se desempeñaron mejor en la tarea, medida en términos de la precisión con la que juzgaron la edad de las casas o caras, lo que sugiere que parecen ser mejores tomando decisiones.

Los autores del estudio señalan que los resultados de la investigación muestran que la repetición en el hipocampo no solo es fundamental para formar recuerdos, sino también para aprender cuál de nuestros comportamientos y decisiones es más efectivo para lograr un objetivo y, por lo tanto, debería ser repetido.

Referencia: Sequential replay of nonspatial task states in the human hippocampus. Science, 2019. https://doi.org/10.1126/science.aaw5181