Después de la extinción de los dinosaurios, la cúspide de la pirámide alimenticia estuvo ocupada por mucho tiempo por grandes aves terrestres que no podían volar, aunque eventualmente este lugar privilegiado fue tomado por grandes mamíferos como el hienodon o el entatorodon.

A pesar de la pérdida de liderazgo, las aves gigantes no se extinguieron por completo, y sus poblaciones continuaron persistiendo en diferentes partes de la Tierra, como muestra una reciente investigación.

Tesoro de fósiles

Un equipo de paleontólogos descubrió dentro de una cueva en Crimea, Georgia, los fósiles de una de las aves más grandes que jamás hayan vagado por la Tierra. La especie vivió hace unos 2 millones de años y alcanzaba hasta 3 metros de altura y un peso que rondaba los hasta 450 kilogramos.

Dmanisi, la cueva donde se encontraron los restos de esta ave, se reveló completamente por accidente durante la construcción de una carretera en la península de Crimea, en el año 2018. Con el tiempo, la cueva demostró ser un tesoro de fósiles de megafauna.

Fémures de Pachystruthio dmanisensis, (A, C, E y F) y de un avestruz común moderno (B y D).

En el mismo sitio donde se encontraron los fósiles del ave gigante, los científicos también descubrieron los huesos de grandes depredadores de gran agilidad. Por esta razón, la enorme ave que los científicos denominaron Pachystruthio dmanisensis, se cree que también fue rápida y ágil.

El gigantismo de las aves pudo haber ocurrido en respuesta al ambiente, que se volvió cada vez más árido a medida que se acercaba la época del Pleistoceno. Los animales con una masa corporal más grande tienen menores demandas metabólicas, por lo que se adaptan mejor a los alimentos menos nutritivos que crecen en la estepa abierta.

Hallazgo inesperado

Las aves gigantes como Pachystruthio dmanisensis solo se ha encontrado en Madagascar, Nueva Zelanda y Australia, todas regiones relativamente aisladas donde generalmente hay menos depredadores.

Antiguos restos humanos descubiertos en Dmanisi que se remontan a alrededor de 1,8 o 1,7 millones de años, sugieren que nuestros antepasados convivieron con Pachystruthio dmanisensis.

El hallazgo de un ave gigante en Europa resultó completamente inesperado. De hecho, Pachystruthio dmanisensis  es la primera ave gigante descubierta en el hemisferio norte.

En la época en que esta gran ave se extinguió hace entre 1,5 y 2 millones de años, se sabe que nuestro cercano ancestro Homo erectus ocupó una región al este del Mar Negro.

Esto significa que nuestro antepasado no solo vivió junto a Pachystruthio dmanisensis, sino que también pudo haberlo cazado. Pero, como expresan los investigadores, es demasiado pronto para afirmar si los antiguos humanos tuvieron alguna participación en la desaparición del ave.

Referencia: A giant early Pleistocene bird from eastern Europe: unexpected component of terrestrial faunas at the time of early Homo arrival. Journal of Vertebrate Paleontology, 2019. https://doi.org/10.1080/02724634.2019.1605521