Como muchos saben, la malaria es una enfermedad causada por parásitos que son transmitidos al ser humano al ser picados por la hembra del mosquito Anopheles. A pesar de ser potencialmente mortal, puede ser prevenible y curable, y a lo largo de la historia se han desarrollado campañas en diferentes países para erradicarla.

Según los datos suministrados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en hubo 219 millones de casos de malaria en un total de 90 países, generando 435,000 muertes. Se trata de cifras bastante altas, y puede que estén influenciadas no solo por factores de riesgo como la ubicación y el clima, sino también por la resistencia.

Tratamiento contra la malaria

La artemisinina es un fármaco potente que se utiliza para tratar la malaria, y en la mayoría de los casos es eficiente siempre que los pacientes no sean resistentes.

La OMS considera que los países en los que la malaria tiene características endémicas, debe detenerse la producción y comercialización de la monoterapia oral con artemisinina y en su lugar aplicar los tratamientos combinados basados en esta.

Métodos para detectar la resistencia a los medicamentos antipalúdicos

Pocos lo saben, pero muchas personas presentan resistencia a los medicamentos antipalúdicos, lo que significa que estos no responderán de manera positiva al tratamiento en caso de contraer la enfermedad.

Esta comprende una situación muy grave que pone en peligro la vida de los pacientes, por lo que se han realizado varios estudios buscando alternativas para evitar su propagación o bien tratamientos que funcionen en caso de resistencia. Recientemente, informamos sobre la posibilidad de usar un hongo con veneno de araña capaz de matar a los mosquitos, por ejemplo.

Pero los esfuerzos han ido más allá, y algunos estudios se han enfocado en desarrollar métodos eficientes y rápidos para diagnosticar la resistencia a los medicamentos antipalúdicos.

Uno de ellos consiste en extraer el ADN del parásito de la malaria y analizarlo. En la actualidad, los médicos aplican la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) o un método de duplicación de ADN para la detección óptica de la enfermedad con una sola muestra.

Sin embargo, estos procedimientos son más trabajosos de lo que parecen, y prácticamente imposibles de aplicar en las zonas de bajos recursos, donde precisamente es común la enfermedad como los países del sudeste asiático y África.

Es posible analizar una gota de sangre sin pasos previos

Ahora es posible analizar directamente una gota de sangre completa sin necesidad de la extracción de interferencias.

De modo que Mindy Leelawong, una profesora asistente de investigación de ingeniería biomédica en la Universidad de Vanderbilt, se reunió con su equipo para abordar el problema y desarrollar un procedimiento rápido y eficiente para diferentes contextos.

La sangre contiene una gran cantidad de información genética, pero para poder hacer uso de ella, es necesario someterla a varios procedimientos que permitan eliminar aquellos componentes que interfieran en su análisis.

“En mi trabajo de salud global, fue frustrante recolectar muestras de pinchazos en papel en el campo, enviarlas de vuelta a un laboratorio central y luego esperar. Habría cientos de manchas de sangre almacenadas en un congelador en algún lugar, esperando que las personas se sienten y realicen el proceso de extracción de ADN, mientras que los pacientes necesitan respuestas. Quería eliminar el papel y el cuello de botella”.

La doctora reconoce que la detección molecular es quizás el método más eficiente, pero recalca su complejidad por el hecho de tener que extraer el ADN, por lo que propone un método que se salta este paso.

De modo que rediseñaron el método, utilizaron tintes colorantes más adecuados para ser observados en la sangre que se combinaron con un tipo específico de subunidad de ADN para identificar con precisión las mutaciones.

Leelawong y su equipo de investigación abordó los problemas de realizar la famosa prueba de la gota, y analizaron una sola mutación en un parásito de la malaria a partir de una sola gota de sangre entera.

Contó con el apoyo de Frederick Haselton, profesor de ingeniería biomédica, y Nicholas Adams, profesor asistente de investigación de ingeniería biomédica, quienes inventaron una máquina de PCR adaptativa del tamaño de una caja de zapatos que facilita la extracción de ADN usando ADN zurdo.

La combinación del método de Leelawong y la máquina solo requiere un pequeño tubo de muestra, una computadora portátil y una fuente de energía.

Haselton explica que lo que hizo la doctora Leelawong fue extender la prueba PCR adaptativa para evaluar la resistencia a la artemisinina, el tratamiento más poderoso contra la malaria.

“En el pasado, era más fácil utilizar la PCR adaptativa en fluidos corporales transparentes, porque esta es una técnica óptica. Lo que la doctora Leelawong ha hecho es extender esta tecnología básica a la sangre para que no tengamos que hacer métodos de extracción para los materiales moleculares, donde podemos ver biomarcadores de enfermedades infecciosas codificadas en ciertos segmentos de ADN”.

De igual forma, este método podría utilizarse para ayudar a pacientes con VIH, tuberculosis, entre otras enfermedades.

Referencias:

Paludismo. Datos y cifras. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/malaria

Detection of Single-Nucleotide Polymorphism Markers of Antimalarial Drug Resistance Directly from Whole Blood. https://jmd.amjpathol.org/article/S1525-1578(18)30372-6/fulltext#sec3