Podemos decir que las moscas son los insectos voladores más detestados en la cultura popular mundial. No solo por su molesto zumbido y su manía de posarse sobre la basura, sobre nosotros y sobre los alimentos, sino porque precisamente esto las vuelve transmisoras de una gran variedad de enfermedades.

Ahora parece que su presencia será mucho menos deseada, porque un estudio reciente ha revelado que en su gran mayoría pueden portar bacterias potencialmente dañinas en sus cuerpos y causar estragos dentro de los hospitales.

Las moscas fueron los insectos más comunes

Las dípteras, insectos con dos alas, como las moscas comunes, , fueron los vectores más abundantes representando 73.6 por ciento del total recolectado.

Partiendo del hecho de que los insectos son vectores eficientes de bacterias, su presencia dentro de los hospitales podría representar un riesgo para la salud del personal y de los pacientes.

Es por ello que un equipo de investigadores abordó el tema reuniendo un total de 19,937 insectos individuales de siete hospitales en el Reino Unido entre los años 2010 y 2011, recolectando más insectos durante las estaciones de primavera y verano.

De este total, las dípteras, insectos con dos alas, como las moscas, fueron los más abundantes con una presencia de 73.6 por ciento del total. A estas le seguían Hemiptera con 13.9 por ciento, Hymenoptera con 4.7 por ciento, Lepidoptera con 2.9 por ciento y Coleoptera 2 por ciento.

Aplicaron técnicas de cultivo para aislar las bacterias transportadas por las dípteras, y con ello se procedió a identificarlas y caracterizarlas por medio de pruebas de susceptibilidad antimicrobiana.

Para su recolección, se utilizaron trampas para moscas con luz ultravioleta (UV), asesinos electrónicos de moscas y trampas pegajosas en áreas donde se preparaban o almacenaban los alimentos para los pacientes, visitantes y personal de la institución. Así también salas, unidades neonatales y unidades de maternidad.

Los vectores portaban bacterias resistentes como Escherichia coli y Salmonella

Escherichia coli, una de las bacterias más transmitidas por los vectores del estudio, es resistente a uno o más antibióticos.

Se obtuvo que las enterobacterias, dentro de las cuales se encuentran Escherichia coli y Salmonella, fueron las cepas más aisladas, representando el 41 por ciento de los asentamientos. A esta le siguen Bacillus, como el insecto de intoxicación alimentaria Bacillus cereus con un 24 por ciento y estafilococos, como Staphylococcus aureus muy común en la piel y responsable de abscesos e infecciones respiratorias, con un 19 por ciento.

Las menos abundantes fueron del género Clostridium con 6 por ciento, Streptococcus con 5 por ciento y Micrococcus con 2 por ciento.

Quienes sepan del tema, ya sabrán que varias de las especies mencionadas son resistentes a los antibióticos, como la Escherichia coli. En el estudio se obtuvo que casi el 53 por ciento de las cepas aisladas son resistentes a uno o más tipos (superbacterias), y el 19 por ciento era resistente a múltiples antibióticos, una característica conocida como MDR por sus siglas en inglés.

De hecho, Staphylococcus representó la mayor proporción de cepas resistentes con un 83.3 por ciento del total, seguido de Bacillus con 60 por ciento y enterobacterias con 31,3 por ciento.

La resistencia a los antibióticos es más antigua de lo que se pensaba

La penicilina resultó ser el antibiótico menos eficaz para tratar las cepas que portaban los insectos, seguido por otros comunes como vancomicina y levofloxacina.

Es necesario regular el uso de antibióticos y exterminar vectores

La correcta limpieza en los hospitales es un factor importante para prevenir la propagación de bacterias entre el personal y los pacientes.

Los resultados de esta investigación revelan que incluso en los ambientes que suponemos que deberían ser más limpios, existen una gran variedad de insectos voladores que albergan bacterias patógenas diversas. Esto nos lleva a pensar en la importancia de tomar las medidas de higiene y exterminio necesarias para reducir los riesgos. Así lo declaró Anthony Hilton, profesor de microbiología aplicada y co-autor del estudio:

“Hospitales del Servicio Nacional de Salud (NHS) son extremadamente entornos limpios y el riesgo de insectos portadores de la bacteria y la transferencia de éstos a los pacientes es muy baja. Lo que estamos diciendo en este documento es que incluso en los entornos más limpios, es importante tomar medidas para evitar que los insectos introduzcan bacterias en los hospitales. Los hospitales del NHS ya implementarán muchas de estas medidas, pero existen pasos simples que pueden ser tomado para mejorar esto aún más”.

Por su parte, Federica Boiocchi estudiante de postdoctorado de la Aston University y autora principal de esta investigación, recalcó los riesgos del uso indiscriminado de antibióticos en los centros de salud:

“Lo que es bastante interesante, sin embargo, es la alta proporción de bacterias resistentes a los medicamentos que se encuentran en estas muestras. Es un recordatorio vívido de cómo nuestro uso excesivo de antibióticos en entornos de atención médica hace que las infecciones sean más difíciles de tratar”.

Las condiciones salubres dentro de los centros de salud son indispensables para garantizar la mejora de los pacientes y la salud del personal.

Podemos recordar casos graves de ineficiencia en este aspecto, como el Hospital Adventista de Porter en Colorado, que está enfrentando demandas de parte de pacientes que adquirieron infecciones luego de someterse a procedimientos quirúrgicos en sus instalaciones, como resultado de falta de esterilización en los instrumentos.

Un estudio reciente realizado en un hospital de Francia reveló que el simple contacto humano entre los pacientes y el personal facilitaba la transmisión de bacterias resistentes a los antibióticos, como la E.Coli y Klebsiella pneumoniae.

Entonces si los humanos que trabajan en dichos centros y están obligados a lavarse las manos continuamente para evitar el contagio de enfermedades son capaces de transmitirlas, cuánto más vectores como las moscas. Es un hecho, tenemos una razón más para detestarlas.

Referencias:

An Examination of Flying Insects in Seven Hospitals in the United Kingdom and Carriage of Bacteria by True Flies (Diptera: Calliphoridae, Dolichopodidae, Fanniidae, Muscidae, Phoridae, Psychodidae, Sphaeroceridae). https://academic.oup.com/jme/advance-article-abstract/doi/10.1093/jme/tjz086/5514158

Bugs with bugs: hospital insects harbour drug-resistant bacteria. https://www2.aston.ac.uk/news/?bugs-with-bugs-hospital-insects-harbour-drug-resistant-bacteria

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