Aunque muchos usuarios encuentran la interacción con redes sociales como algo divertido, y en ocasiones pueden ser el único medio de comunicación con familiares y amigos distantes, desplazarse por las fotos en Instagram o leer las actualizaciones en Facebook puede ser agotador.

Varios estudios han relacionado el uso de las redes sociales con la depresión, la baja autoestima y la ansiedad social. Según una encuesta, más de un tercio de los adultos estadounidenses considera que las redes sociales son perjudiciales para su salud mental.

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Limita su uso

Con esto en mente, los especialistas brindan una serie de recomendaciones orientadas a minimizar los peligros de las redes sociales. Una de esas sugerencias se centra en limitar cuándo y dónde usar las redes sociales.

Solo la interacción cara a cara puede satisfacer la necesidad humana básica de conexión y pertenencia.

El uso de los medios sociales puede interrumpir e interferir con las comunicaciones en persona. En este sentido, considera apagar las notificaciones de redes sociales o incluso poner el teléfono en modo avión durante las comidas con familiares y amigos, conversaciones con la pareja o reuniones laborales.

Trata de no usar las redes sociales justo antes de acostarte; estudios muestran que el uso de dispositivos en este momento interrumpe tu sueño.

Considera la posibilidad de programar descansos de varios días de las redes sociales. Varios estudios han demostrado que un descanso de Facebook de cinco días o una semana puede reducir los niveles de estrés y generar una mayor satisfacción en la vida.

Si eso parece demasiado extremo, limitar el uso de las redes sociales a 30 minutos al día puede reducir los sentimientos de soledad y depresión.

Sé consciente

Con el tiempo, es probable que hayas acumulado muchos amigos y contactos en línea, así como personas y organizaciones. Algún contenido sigue siendo interesante, pero mucho de eso puede ser aburrido, molesto, exasperante o inútil. Si ese es un pensamiento recurrente mientras usas tus redes sociales, es el momento de dejar de seguir, silenciar u ocultar contactos.

Se ha demostrado que el uso de dispositivos antes de dormir interrumpe el sueño.

Presta atención a lo que haces y cómo te sientes. En lugar de desplazarte sin pensar a través de Facebook o ver múltiples historias de Snapchat, trata de ser consciente cada vez que uses las redes sociales.

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Cada vez que agarres el teléfono (o computadora) para revisar las redes sociales, responde esta pregunta: ¿por qué hago esto ahora?, y decide si esa es la vida que deseas.

Finalmente, asegúrate de que las interacciones a través de las redes sociales no sean un sustituto para encuentros cara a cara. Cuando se usan de manera reflexiva y deliberada, los medios sociales pueden ser una adición útil a tu vida social, pero ten presente solo una persona de carne y hueso puede satisfacer la necesidad humana básica de conexión y pertenencia.

Referencias:

The grass is always greener on my Friends’ profiles: The effect of Facebook social comparison on state self-esteem and depression. Personality and Individual Differences, 2019. https://doi.org/10.1016/j.paid.2019.04.032

Face it, don’t Facebook it: Impacts of Social Media Addiction on Mindfulness, Coping Strategies and the Consequence on Emotional Exhaustion. Stress and Health, 2015. https://doi.org/10.1002/smi.2637

No More FOMO: Limiting Social Media Decreases Loneliness and Depression. Journal of Social and Clinical Psychology, 2018. https://doi.org/10.1521/jscp.2018.37.10.751

The Facebook Experiment: Quitting Facebook Leads to Higher Levels of Well-Being. Cyberpsychology, Behavior, and Social Networking, 2016. https://www.liebertpub.com/doi/full/10.1089/cyber.2016.0259.

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