Foto: Time Magazine

Una investigación realizada por el Instituto de Seguros para la Seguridad en la Carretera (IIHS, por sus siglas en inglés) ha revelado la confusión que actualmente existe entre las personas sobre el funcionamiento de la característica de asistencia al conductor incorporada en algunos coches modernos, incluyendo el Tesla Model 3.

Según los expertos, esta confusión podría facilitar comportamientos que conduzcan a accidentes de tránsito. El hecho es que muchos coches nuevos parecen ser demasiado complicados para los usuarios, a un punto tal que no tienen idea de cómo funcionan realmente. Evidentemente, esto representa un grave peligro para la seguridad de las personas.

Al explicar los resultados del estudio, David Harkey, presidente del IIHS, afirmó:

A medida que esta información se vuelve más compleja para el conductor, es importante darse cuenta de que necesitan simplificar esta información y hacerla realmente intuitiva.

Niveles de automatización

La automatización de los coches actuales se divide en los siguientes niveles:

  • Nivel 0: El conductor ejecuta el 100 por ciento de las tareas del coche.
  • Nivel 1: El coche incorpora un sistema automatizado que ayuda al usuario en algunos elementos de la conducción.
  • Nivel 2: El sistema automatizado contribuye en múltiples actividades del manejo del coche, pero el conductor sigue participando de forma activa.
  • Nivel 3: El sistema controla todos los aspectos de la conducción sin intervención del conductor, sin embargo, este debe permanecer atento a la vía.
  • Nivel 4: La participación del conductor solo es necesaria en algunas instancias.
  • Nivel 5: El sistema automatizado puede conducir el coche en cualquier condición.

Los investigadores afirman que los conductores no están familiarizados con este enfoque, lo que quiere decir que podrían incurrir en acciones indebidas debido a su desconocimiento. En este sentido, consideran necesario llevar a cabo un plan de entrenamiento para los usuarios acerca de esta tecnología, a través de los concesionarios u otros medios.

Harkey afirmó que uno de los problemas más graves sobre el desconocimiento de la tecnología de conducción autónoma es el nombre de los sistemas. Por ejemplo, el nombre “Autopilot”, que acompaña a la tecnología de conducción automática de Tesla, no es realmente un sistema de nivel 5, como su nombre sugiere.

Los recientes accidentes registrados con los coches de la compañía de Elon Musk son un reflejo de esta falsa promesa, ya que varios conductores ignoraron las advertencias del sistema para mantener sus manos sobre el volante. En una encuesta realizada por el IIHS a 2,000 personas, la institución encontró que la mayoría de ellos tenía conceptos erróneos sobre la tecnología, y varios culparon al nombre del sistema por la confusión.

Finalmente, IIHS invitó a los fabricantes de estos sistemas a sustituir la palabra “piloto” por “asistente”, para así evitar introducir conceptos que no reflejan realmente lo que la tecnología ofrece.