Foto: NASA

Falta poco más de un año para que la Misión Mars 2020 inicie de manera oficial y podamos ver al explorador de la NASA aterrizar en el Planeta Rojo en febrero de 2021. Una vez que llegue al cráter marciano, el helicóptero se moverá sobre la superficie en busca de señales que indiquen que el lugar fue habitado previamente, evidencia de vida microbiana, muestras de rocas, etc.

El objetivo es realizar una exploración exhaustiva para dejar la puerta abierta a una exploración humana en Marte, incluyendo un test de generación de oxígeno. El helicóptero está comenzando a tomar forma, y el más reciente logro de los ingenieros detrás del proyecto se produjo el pasado 13 de junio, cuando instalaron seis ruedas al explorador y un sistema de suspensión que le permitirá moverse de manera práctica en la superficie marciana.

A través de un comunicado, David Gruel, director de operaciones de ensamblaje para el proyecto, afirmó:

Ahora es un vehículo de Marte (…) Con la suspensión encendida, no solo parece un rover, sino que tenemos casi todos nuestros artículos importantes para la integración en nuestro espejo retrovisor, si nuestro explorador tenía uno.

Los preparativos avanzan con rapidez

Los planes para el despliegue oficial de Mars 2020 han comenzado a concretarse de forma más rápida. En las próximas semanas, los investigadores de la NASA esperan incorporar al explorador un sistema de brazos robóticos, agregar una cámara al mástil y un sistema de almacenamiento de datos en caché para las muestras.

Este sistema tiene el objetivo de recoger restos de roca y suciedad, para luego colocar las muestras en contenedores que se colocarán en la superficie de Marte. En este caso, una misión posterior de la NASA se encargaría de recopilar estas muestras y llevarlas al laboratorio en la Tierra para su respectivo estudio.

Las ruedas que se han instalado al helicóptero servirán para avanzar en las pruebas, sin embargo, las versiones reales de vuelo se incorporarán finalmente durante el 2020. Las patas fueron fabricadas a partir de titanio y su aspecto es similar a las estructuras de las bicicletas modernas. Estas piezas facilitarán la inclinación del vehículo explorador hasta 45 grados sin riesgo de caerse, lo que resulta un hito trascendente para la agencia espacial.