Las cabras son mamíferos muy valorados por los seres humanos por su carne y leche, muy consumidas en diferentes países.

La alimentación de las cabras se basa prácticamente en hierba y plantas que consumen directamente del suelo en los campos que habitan. Como es de esperar, en el proceso también ingieren cantidades importantes de tierra y pequeñas rocas, pero a pesar de ello, sus dientes no parecen desgastarse nunca.

Este detalle ha despertado la curiosidad de un grupo de investigadores. Para descubrir por qué los dientes de las cabras se mantienen sanos a pesar de comer tierra, alimentaron a varias cabras con diferentes cantidades de grano durante un período de seis meses.

Tres meses después de la dieta, el equipo examinó el estómago de todas las cabras por medio de tomografía computarizada, y seis meses después se sacrificaron y los investigadores analizaron el contenido de sus tractos digestivos.

Al observar las tomografías computarizadas y las disecciones, se encontró que la tierra no estaba distribuida de manera equitativa en las entrañas de la cabra. De hecho, esta estaba acumulada en la parte baja del estómago.

La tierra se va directamente a la parte inferior del estómago

El estómago de las cabras tiene cuatro compartimientos. La parte superior devuelve las porciones más grandes de pasto para que la mastiquen, mientras que las porciones pequeñas, que pueden incluir la tierra, van a la parte inferior y no tienen que masticarlas.

Las cabras, así como las vacas y otros animales rumiantes, tienen un estómago con cuatro compartimientos bien específicos. El compartimiento superior recibe las porciones grandes de alimentos, que se devuelven para ser masticadas, mientras que las porciones pequeñas de alimentos van directamente a una de las partes inferiores del estómago para ser digeridas.

La parte superior del estómago de las cabras sirve para humedecer o lavar el pasto que ingresa liberándolos de las tierra que los acompaña, de manera similar a como hacemos los humanos cuando lavamos nuestras frutas y verduras.

De modo que la rústica tierra no vuelve a ser masticada una vez que pasa al estómago de la cabra, y en su lugar, se acumula en el fondo de este, lo cual puede explicar por qué los dientes de estos animales permanecen intactos a lo largo de su vida. Según los investigadores, dicha explicación también puede aplicar a animales similares, como las vacas, los ciervos y las jirafas mastican de manera similar.

Referencia:

Why dirt-eating goats never need to visit the dentist. https://www.sciencemag.org/news/2019/06/why-dirt-eating-goats-never-need-visit-dentist