Muchos especialistas de la salud aseguran que nuestro estado de ánimo afecta la salud de nuestro cuerpo. Un ejemplo claro de ello es la depresión, que debilita el sistema inmunológico y hace que quienes la padecen se enfermen con facilidad.

Ahora un estudio reciente parece haber descubierto un mecanismo biológico a través del cual las personas con mayor conciencia somática son más propensas a experimentar dolores o síntomas que no parecen tener un origen fisiológico.

¿Qué es la somática?

La palabra somática tiene su origen en el griego “soma”, somatikos: “vida, consciente, corporal”, que puede interpretarse en español como algo que pertenece al cuerpo vivo y que es regulado desde su interior.

El término de conciencia somática se utiliza para referirse a la “capacidad” que tienen los individuos de reflejar su sentimientos y pensamientos de manera física en su propio cuerpo.

La princesa y el guisante

Samar Khoury, becario postdoctoral en el Centro Alan Edwards para la Investigación sobre el Dolor en la Universidad McGill, intenta explicar esto por medio del cuento de hadas de la princesa y el guisante:

“La princesa en la historia tenía una sensibilidad extrema en la que podía sentir una pequeña arveja a través de una pila de 20 colchones. Esta es una buena analogía de cómo podría sentirse una persona con conciencia somática intensificada; tienen molestias causadas por un pequeño guisante que los médicos parecen no poder encontrar o ver, pero es muy real”.

Algunas enfermedades parecen tener origen psicológico

Enfermedades como la fibromialgia, la artritis reumatoide y los trastornos temporomandibulares están asociadas a trastornos emocionales.

Según el estudio, muchos pacientes presentan síntomas somáticos intensificados que han sido asociados estrechamente con problemas emocionales y disfunción física. Pero a pesar de su importancia, muy poco se sabe sobre los procesos químicos que conllevan a somatizar las emociones.

De hecho, los pacientes que desarrollan mayor conciencia somática suelen experimentar síntomas sin una explicación biológica clara. Por ejemplo, dolor de cabeza, dolor en las articulaciones, picazón en la piel, náuseas y estreñimiento. Estos a su vez pueden causar mayor angustia en estos, y ante la recurrencia podrían desencadenar en enfermedades crónicas.

Partiendo de ello, muchos especialistas consideran que enfermedades como la fibromialgia, la artritis reumatoide y los trastornos temporomandibulares son manifestaciones psicológicas del individuo.

Un equipo de investigadores del Instituto  Canadiense de Investigación en Salud, el Consejo de Investigación en Ciencias Naturales e Ingeniería de Canadá, los Institutos Nacionales de Salud y el Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial decidieron utilizar los datos disponibles de la aplicación del cuestionario Pennebaker Inventory of Limbic Languidness (PILL) de la cohorte dolor orofacial, reuniendo un total de 1607.

Al analizar la información encontraron que la mayoría de los pacientes que sufren síntomas somáticos comparten una variante genética común que genera un mal funcionamiento de de  L-aromático descarboxilasa (AADC), una enzima primordial precursora de la serotonina.

“Los estudios demostraron que esta sustitución reduce drásticamente la dinámica conformacional de  L-aromático descarboxilasa (AADC), lo que potencialmente reduce su capacidad de enlace a un cofactor. Los ensayos enzimáticos in vitro demostraron que esta sustitución reduce la velocidad cinética máxima de AADC, por lo que disminuye los niveles de serotonina”.

Baja serotonina ocasiona síntomas somáticos

La serotonina es conocida como la hormona del bienestar y la felicidad, e interviene en numerosas funciones biológicas.

“A menudo se creía que había problemas psicológicos o psiquiátricos, que el problema estaba en la cabeza de ese paciente, pero nuestro trabajo muestra que estos pacientes tienen niveles más bajos de serotonina en la sangre”.

Lo niveles bajos de serotonina impiden que un individuo se mantenga de buen humor, y ante la sensación constante de insatisfacción podría desarrollar problemas físicos de salud.

“Identificamos un polimorfismo en la enzima AADC que contribuye a los síntomas somáticos a través de niveles reducidos de 5-HT. Nuestros hallazgos sugieren un mecanismo molecular subyacente a la fisiopatología de los síntomas somáticos y abre nuevas opciones de tratamiento dirigidas al sistema serotoninérgico”.

Dicho de manera más sencilla, los resultados de este estudio indican que en efecto hay un trasfondo molecular en el desarrollo de los síntomas somáticos, y que una forma de tratarlos podría ser aumentar los niveles de serotonina a un nivel adecuado para aliviarlos.

Y tal como señala Luda Diatchenko, profesora de la Facultad de Odontología y autora principal del artículo en Annals of Neurology, la utilidad de los hallazgos radica en la posibilidad de proporcionar una explicación biológica a los pacientes sobre la naturaleza de sus síntomas.

Referencias:

A functional substitution in the L‐aromatic amino acid decarboxylase enzyme worsens somatic symptoms via a serotonergic pathway. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ana.25521