El uso extendido de las pantallas de computadoras y de teléfonos inteligentes ha preocupado a muchas personas sobre si la luz proveniente de estas podría afectar de manera negativa la vista.

A raíz de ello, los desarrolladores empezaron a incluir la posibilidad de utilizar en lo que se conoce como “modo oscuro”, una funcionalidad que permite regular la intensidad de la luz en nuestra pantalla para “cuidar nuestra vista”. Sin embargo, aún no está claro si esto tiene un efecto útil en realidad.

¿De dónde proviene el “modo oscuro”?

Iris Modo Nocturno
Al visualizar objetos oscuros en pantallas blancas se retiene mejor la información, pero los ojos empiezan a sentirse tensos.

Tal parece que los primeros en preocuparse por el efecto de la luz sobre los ojos fueron los gamers, que pasaban largos ratos frente a las pantallas y solían sentir dolor ocular en la oscuridad.

Los jugadores de videojuegos usaban lentes especiales para enmascarar la luz, y ubicaban las pantallas de modo que la luz natural atenuara los brillantes fondos blancos comúnmente usados.

Luego mirar a una pantalla se hizo cada vez más frecuente, al punto de hacerlo casi todos los días al momento de acostarse, y el fuerte contraste entre la luminosidad del dispositivo y la oscuridad de la habitación extendió la tendencia de seguir un esquema de color oscuro conocido como “modo oscuro” o “modo nocturno”.

Retenemos más con el texto negro en un fondo blanco

Nuestras costumbres visuales van de la mano con la luz natural en nuestro planeta. Ahora que el uso de las pantallas es tan “primordial”, podríamos decir que muchos leen las noticias temprano en la mañana, y a medida que transcurre el día y asisten al trabajo o la escuela, utilizan programas como Microsoft Word o Excel. Finalmente, en la noche miran alguna serie o película.

Analizando un poco, las combinaciones de colores de páginas o aplicaciones que se usan comúnmente de día son un poco más luminosas. Siguen el patrón de fondo blanco brillante y texto negro. En cambio, sitios web como Netflix, que suelen visitarse de noche, tienen un diseño mucho más oscuro, quizás en concordancia con estas condiciones.

En una investigación se encontró que las personas leen con mayor facilidad y tienen mejor la información leída cuando el texto en cuestión es de color oscuro y contrasta con el fondo blanco brillante, independientemente de la luz ambiental. Los lectores ya están acostumbrados a estos formatos, y se comprobó que les resulta más fácil notar los detalles así. Recordemos pues que los libros a lo largo de la historia también han sido así.

Citando el estudio:

“En una serie de experimentos, el rendimiento de la revisión fue consistentemente mejor con polaridad positiva (texto oscuro sobre fondo claro) que con pantallas de polaridad negativa (texto claro sobre fondo oscuro). Esta ventaja de polaridad positiva fue independiente de la iluminación ambiental (oscuridad frente a la iluminación típica de la oficina) y de la cromaticidad (blanco y negro frente a azul y amarillo)”.

Hasta el momento, la ciencia sí ha logrado explicar por qué es más fácil de leer en un fondo blanco. Este color representa todos los colores del espectro, por lo que puede evitar que la pupila se dilate para que entre más luz. En cambio, al enfocar objetos claros como letras en un fondo oscuro, estas parecen derramarse dentro del fondo, dificultando su lectura.

Se ha comprobado que el tamaño de las pupilas no aumenta de manera significativa en pantalla positiva con diferentes niveles de iluminación, por lo que el enfoque de esta tampoco.

Sin embargo, un estudio realizado en el año 1989 reveló que no hay mayor variación del tamaño de las pupilas al usarlas en diferentes niveles de iluminación en pantallas positivas, es decir, objetos oscuros en fondo blanco. El tamaño de las pupilas cambia menos al mirar una combinación de colores oscuros sobre la claridad que al ver la claridad en la oscuridad.

“Se examinaron las diferencias en el tamaño de la pupila y la evaluación subjetiva de la comodidad visual al realizar tareas visuales para seis condiciones experimentales (dos tipos de pantalla CRT en tres niveles iluminados diferentes). El diámetro de la pupila no se vio muy afectado al trabajar con la pantalla positiva para diferentes niveles de iluminación”.

El modo oscuro nos agota menos, aunque la ciencia aún no lo confirma

Tenemos que a pesar de ser más cómodo leer en pantallas positivas, el hecho es que en realidad sentimos nuestra vista más pesada, sobre todo dentro de una habitación oscura.

Entonces si no hay cambios significativos en el tamaño de la pupila, el enfoque de esta no se verá afectado tampoco. De modo que aún en condiciones de oscuridad, convendría leer letras claras en fondos oscuros. Netflix ha apostado por ello, y su diseño resulta muy atractivo y ameno para sus visitantes.

Otros sitios web han seguido esta tendencia. El modo nocturno de Twitter, por ejemplo, que cambia la pantalla a texto blanco en tonos de azul oscuro, y Reddit que usa gris claro sobre un fondo casi negro.

Para quienes se pregunten si este modo nocturno tiene una razón científica corroborada, la respuesta es no. Sin embargo, es un hecho que al cambiar de modo normal a modo nocturno, los ojos tienden a doler menos cuando se visualizan pantallas en la oscuridad.

De modo que por el momento, si notamos un alivio al hacerlo, no está de más que configuremos nuestros sitios web preferidos a modo oscuro conforme nuestra vista nos lo pida.

Referencias:

Text – background polarity affects performance irrespective of ambient illumination and colour contrast. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00140130701306413

How display polarity and lighting conditions affect the pupil size of VDT operators. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00140139008927110