Fotografía: Jennifer Lavers

Desde hace muchos años se nos habla de la necesidad de reciclar para reducir la contaminación que la actividad humana ha ocasionado en nuestro planeta.

Pues bien, se maneja la idea de que los países desarrollados cuentan con los mejores sistemas para hacerlo, en comparación con los países en vías de desarrollo que cuentan con muy pocas políticas para ello.

Sin embargo, The Guardian ha publicado un informe realmente alarmante que revela que no siempre los desechos que depositamos en contenedores clasificadores de basura no siempre se reutilizan como pensábamos.

De hecho, es probable que estos desechos se desplacen alrededor del mundo y se depositen en los lugares menos esperados, lo cual lejos de mejorar la contaminación, sigue representando un riesgo para la salud y la seguridad de la población de países en desarrollo.

Andrew Spicer, profesor de responsabilidad social corporativa en la Universidad de Carolina del Sur y miembro de la junta asesora de reciclaje de su estado, hace mención de un desconocimiento en torno al destino del material de reciclaje:

“La gente no sabe qué está sucediendo con su basura. Ellos piensan que están salvando el mundo. Pero el negocio internacional del reciclaje lo ve como una forma de hacer dinero. No ha habido regulaciones globales, solo un mercado largo y sucio que permite a algunas empresas aprovechar un mundo sin reglas”.

Toneladas de plástico estadounidense desviadas a países subdesarrollados

Países a los que va el plástico de los Estados Unidos. Fuente: The Guardian.

La investigación realizada por el equipo de The Guardian reveló que cada año, Estados Unidos desvía cientos de miles de toneladas de plástico a países en vías de desarrollo de todo el mundo  para un proceso de reciclaje sucio y que requiere mucha mano de obra.

Del 9 por ciento del plástico estadounidense que la Agencia de Protección Ambiental estimó haber reciclado en 2015, China y Hong Kong abordaron más de la mitad. Estos países cuentan con una amplia industria de recolección y reutilización de plásticos útiles para fabricar productos para la población occidental.

Sin embargo, gran parte del plástico que les exportó Estados Unidos estaba contaminado con comida o tierra, o no era reciclable.

China, ante la inminente amenaza de colapso ambiental y salubre, en el 2017 decidió reducir la importación a solo los plásticos más limpios.

Según el informe, el año pasado se exportó lo equivalente a 68,000 contenedores de reciclaje de plástico estadounidense a países con una pésima administración de sus propios residuos plásticos. Entre ellos: Bangladesh, Laos, Etiopía y Senegal, que se conocen por ofrecer mano de obra barata y por contar con una regulación ambiental deficiente.

De hecho, algunos países como Turquía están al borde del colapso con tanto que procesar, por lo que sus esfuerzos locales se han visto interrumpidos. Además, la saturación de estos países ha interrumpido la exportación de Estados Unidos, donde parecen estar quedándose estos desechos.

Malasia

De igual forma, la investigadora Jenna Jambeck de la Universidad de Georgia  reveló que Malasia, el actual mayor receptor de plástico reciclable de los Estados Unidos, desmejoró la gestión de sus propios plásticos en un 55 por ciento luego de que China cerrara sus puertas. Esto significa que grandes cantidades de residuos plásticos se desecharon de manera inadecuada en sitios como vertederos abiertos.

A Malasia se le unen países como Indonesia y Vietnam, los cuales manejaron inadecuadamente el 81% y el 86%, respectivamente. De este último, destaca el pueblo Minh Khai, ubicado en un delta del río cerca de Hanoi y que funciona como el centro de la industria de gestión de residuos, que exhibe plásticos provenientes de diferentes países en cada parte.

Vietnam

Según The Guardian, en el 2018, los Estados Unidos enviaron 83,000 toneladas de plástico reciclable a Vietnam. Fue entonces cuando el primer ministro vietnamita, Nguyễn Xuân Phúc, decidió aplicar de manera estricta la regulación del sector, razón por la cual el país redujo sus importaciones.

Desde el mes de abril, más de 23,400 contenedores de chatarra quedaron retenidos en la aduana, pero tal parece que la chatarra sigue llegando todos los días desde Haiphong, el puerto más grande del norte de Vietnam y otras partes del país.

Con la saturación de Vietnam, Malasia y Tailandia, ahora las exportaciones se han trasladado a otros países como los mencionados párrafos atrás. Lo preocupante de esto es que no tienen experiencia en manejo de plástico.

Camboya

Tal es el caso de Camboya, cuya ciudad costera Sihanoukville, recibió cada mes de la segunda mitad de 2018 cerca de 260 toneladas de chatarra plástica estadounidense. Algunas áreas de la localidad están cubiertas casi en su totalidad por plástico flotante, sin hablar de su playa que es un vertedero de desechos.

En este país, se presume que el problema tiene su origen en su propio uso del plástico y de la ausencia de mecanismos para procesarlo. Según el informe, se entrevistaron a varias personas en Sihanoukville y ninguno tenía idea de que el plástico se estaba exportando desde los Estados Unidos, ni mucho menos de lo que pasaba con este.

Tenemos pues que entre el 20 y 70 por ciento del plástico que es recibido en las instalaciones de reciclaje en todo el mundo se desecha pues no puede reutilizarse en verdad.

Referencias:

Where does your plastic go? Global investigation reveals America’s dirty secret. https://www.theguardian.com/us-news/2019/jun/17/recycled-plastic-america-global-crisis