Todos, al menos alguna vez en la vida, hemos sentido ternura al mirar la expresión “ojos de cachorrito” que hacen los perritos. Bajan las cejas y sus ojos se ven más grandes e iluminados, lo cual les confiere una apariencia tierna e infantil, similar a la que hacen los humanos cuando están tristes.

Para nosotros los humanos, y sobre todo para los amantes de los animales, resulta totalmente cautivador verlos hacer este gesto, lo que ha hecho pensar a muchos que quizás podrían hacerlo intencionalmente.

De hecho, en 2013, Juliane Kaminski de la Universidad de Portsmouth y sus colegas realizaron un pequeño estudio en el que grabaron en video a extraños interactuando con perros que estaban en adopción. Kaminski destacó que lo único que parecía tener efecto era el movimiento de la ceja que hacían los perros. De hecho, aquellos que más lo hicieron fueron adoptados antes.

Posteriormente, en el 2017, el equipo realizó otro estudio en el que confirmaron que los perros hacen este gesto con más frecuencia cuando hay personas mirándolos.

Evolucionaron para ser domesticados

La estructura facial de los lobos y perros es muy similar, pero existen diferencias marcadas en la presencia de dos músculos que hacen que los perros sean más expresivos que los lobos.

Una vez más el equipo se reunió para estudiar a los canes, y en este caso se interesaron en descubrir porqué de esta curiosa expresión, y compararon la anatomía de estos con la de sus antepasados. Para ello, reunieron a seis perros y cuatro lobos grises para comparar sus músculos faciales, así como la frecuencia e intensidad con las que los movían durante las interacciones sociales con humanos.

Los investigadores hallaron que la musculatura facial entre los perros domésticos y los lobos grises era casi igual excepto por la zona alrededor de los ojos.

Los perros mueven las cejas por medio de un músculo que se encuentra sobre sus ojos, en el lado interno más cercano a la nariz, llamado elevador de ángulos oculares mediales (levator anguli oculi medialis).

Los perros tienen el músculo levator anguli oculi medialis (LAOM) y el retractor anguli oculi lateralis (RAOL) más acentuado que los lobos. Fuente: www.pnas.org/cgi/doi/10.1073/pnas.1820653116

El músculo levator anguli oculi medialis (LAOM) se encontraba en los perros, mientras que en los lobos grises en su lugar se encontraban fibras musculares escasas rodeadas por una gran cantidad de tejido conectivo.

“En los lobos, se observó a veces un tendón que se mezclaba con el aspecto medial de las fibras del músculo orbicular del músculo ocular, cerca de la región donde normalmente se esperaría una LAOM. Por lo tanto, los lobos tienen menos capacidad para elevar la esquina interna de sus cejas, independientemente de la relajación de los ojos entrecerrados, la base anatómica de la diferencia en la expresión del movimiento AU101”.

Otro músculo que difirió entre ambos fue el retractor anguli oculi lateralis (RAOL), que varió mucho en tamaño y presencia, y se encontró en la mayoría de los lobos grises pero de forma más grácil que en los perros domésticos.

“El RAOL tira de la esquina lateral de los párpados hacia las orejas. Todos los perros domésticos poseían habitualmente este músculo, excepto el espécimen husky siberiano, que curiosamente pertenece a las razas de perros más antiguas, más relacionadas con los lobos que muchas otras razas. Así, la mayoría de los perros en nuestra muestra tenían una mayor capacidad que los lobos grises para tirar de las esquinas laterales de sus párpados posterolateralmente hacia sus orejas”.

Cinco de los seis perros que participaron en el estudio tenían este músculo. La excepción fue un husky siberiano, el cual es una raza de perros muy antigua que está más relacionada con los lobos en comparación con las otras evaluadas.

Los lobos no pueden levantar tanto las cejas a causa de la ausencia de este músculo, donde en su lugar había un pequeño tendón parcialmente conectado a otro músculo.

Bien sabemos que desde hace muchos años los perros han sido sometidos a cambios para hacerlos más atractivos físicamente o más aptos para ciertas actividades. Por esta razón, Kaminski considera que este músculo evolucionó a fin de hacerlos más aptos para la domesticación, también a causa de la mayor interacción social con los seres humanos.

Tal como dijimos al principio, la expresión “ojos de cachorrito” es similar a la que hacen los niños cuando están tristes. Para los humanos, esto puede generar sentimientos de necesidad de cuidado en los seres humanos, lo cual puede hacer al perrito más propenso a ser adoptado.

Hasta el momento, se sabe que la expresión “ojos de cachorrito” es totalmente voluntaria, pero aún no existe evidencia de que la usen de manera intencional para manipularnos.

Referencias:

Evolution of facial muscle anatomy in dogs. https://www.pnas.org/content/early/2019/06/11/1820653116

Human attention affects facial expressions in domestic dogs. http://nature.com/articles/doi:10.1038/s41598-017-12781-x