A nadie debe extrañarle que todos los artistas pasan por etapas de reinvención en los que deben buscar nuevos proyectos que sean exitosos y memorables para ellos. Desde siempre, la industria del cine y la televisión ha sido un hueso duro de roer para quienes buscan hacer proyectos diferentes ya sea por primera vez o si un veterano quiere cambiar de aire. No es fácil complacer los gustos de los ejecutivos de grandes cadenas de televisión o productoras de cine, y lo que antes terminaba enterrado en el cementerio de los rechazos, ahora tiene un nuevo paraíso: los servicios de streaming.

Es por eso que las grandes cadenas han estado mirando con desdén –pero estudiando sus movimientos muy de cerca– todo lo que hacen los servicios de streaming como Netflix, Amazon o Hulu. A raíz de una noticia que leímos esta semana sobre cómo Jack Black se convirtió en un YouTuber de videojuegos cuando uno de sus proyectos animados, ‘Post-Apocalypto’, fuese rechazado por HBO e irónicamente, por Amazon y Netflix.

Tomamos la oportunidad para hablar precisamente de este fenómeno actual en el que todo el mundo tiene una segunda oportunidad en internet, ya sea con su anhelado proyecto o con otro en una dirección completamente nueva.

Para Jack Black, el rechazo de ‘Post-Apocalypto’ fue la razón que lo hizo considerar un proyecto totalmente nuevo: ser YouTuber de videojuegos junto a su hijo de 13 años, Sammy. Ambos dirigen el canal Jablinski Games gracias a una idea de Sammy que no terminaba por convencer a su padre, pero que ahora le ha hecho ganar nuevos fanáticos de una audiencia que quizás Black nunca se planteó.

Jablinski Games se fundó a finales de 2018 y a mediados de 2019 ya cuenta con más de 4 millones de suscriptores. ¿Hará el canal que Jack Black se retire de su trabajo como actor? No lo creemos, pero sin duda le abrió una puerta totalmente diferente y grata.

El mejor ejemplo de lo que puede salir mal cuando rechazas una mina de oro

Todos hemos escuchado la historia de ‘Stranger Things’ y la peregrinación de los Hermanos Duffer por lograr vender la idea a grandes productoras, pero su “falta de originalidad” les cerró más puertas de las que pudieron imaginar hasta que los buenos chicos de Netflix consideraron darle una oportunidad a la idea y hoy es quizás la serie original más exitosa de la plataforma.

Con millones de vistas a nivel mundial, decenas de premios, menciones de toda la industria de la televisión, alianzas con grandes marcas, actores de altura y muchos elementos más, de seguro que cada uno de los ejecutivos que rechazaron la idea de los Duffer sufren cada vez que ven al elenco en entrevistas o premiaciones.

La verdad es que la fórmula del éxito es un conjunto de muchos elementos, más allá de la historia, están la estética, producción, elenco de actores maravillosos, música y por supuesto, mercadeo. En esto Netflix se ha vuelto un completo experto que le ha ido arrebatando premios a los actores recurrentes de la industria, lo cual nos lleva a nuestra siguiente historia.

A: Roma con amor. De: Netflix

2018 fue el año de consagración para Netflix. Con una parrilla de programación original con millones de visualizaciones y cada vez más nuevos usuarios, no solo se coronó como rey del streaming, sino que también se llevó unas cuantas estatuillas, entre ellas un Óscar, junto a Alfonso Cuarón gracias a su película ‘Roma’, la cual fue la más premiada de la industria. Esto levantó algunos rencores en “duros” de la industria como Steven Spielberg, por considerar que los proyectos originales de plataformas de streaming no pertenecen a los verdaderos cineastas de la Academia.

Ha sido una lucha perenne contra el streaming, pues la industria del cine y la televisión no terminan de considerarlo como un jugador que esté a nivel de sus competidores, pero que realmente ha demostrado tener mucha más tenacidad que muchos otros. La calidad se ha vuelto un estándar no solo en Netflix, sino también en Amazon y Hulu, en los que podemos ver cada vez más a más actores y directores de renombre desarrollando sus propios proyectos con más libertad y creatividad.

El que poco arriesga, poco gana

Quizás el elemento clave del éxito detrás de los proyectos del mundo del streaming ha sido la capacidad de tomar riesgos. Con producciones estadounidenses y extranjeras, Netflix les ha devuelto a los espectadores una razón para volver a enamorarse de las historias que ven en pantallas. Ahora con el final de ‘Game of Thrones’ en HBO, son pocas las opciones que los espectadores tienen en la televisión convencional, mientras que las historias que realmente cautivan las encuentran al alcance de sus computadoras, smartphones o tablets.

Y ni hablar de aquellos artistas que se han vuelto aún más famosos por su presencia en internet que por sus proyectos en pantalla. Hay una buena cantidad de actores que buscan reinventarse en la web –como el mismo Jack Black–. Dos grandes ejemplos que tenemos son Will Smith, quien a pesar de que no le hace falta esforzarse porque alguien conozca su nombre, ha trabajado muy duro para convertirse en influencer, grabando episodios en su canal de YouTube que lo han vuelto todo un rey del contenido digital, es decir, ¿cómo podemos olvidar el Kiki Challenge que realizó sobre uno de los puentes más altos de Budapest?

Otro gran ejemplo que podemos destacar es el de la actriz Maisie Williams, quien al llegar al final de ‘Game of Thrones’ en el papel de Arya Stark tuvo que buscar otras formas de ingreso que fueran más allá del papel que la lanzó a la fama. Es por ello que lanzó junto a su amigo Dom Santry, Daisie, una aplicación para artistas audiovisuales que funciona como un ecosistema de colaboración del que pueden surgir innumerables proyectos independientes muy interesantes.

Williams comentó al respecto que “la gente está cansada de esperar que les digan que son lo suficientemente buenos” y que ya es hora de crear sus propias oportunidades. Y es precisamente eso lo que está ocurriendo en la industria, las personas están creando sus oportunidades de darse a conocer sin necesidad de apoyarse en un nombre.

La gran lección que los grandes jugadores de la industria es que no siempre los artistas reconocidos son los que tienen ideas geniales que los pueden llevar aún más lejos, también hay personas ambiciosas que podrían ser una verdadera mina de oro para las productoras.